Santos presenta al equipo que verificará cese el fuego con las Farc

Este lunes, el presidente Juan Manuel Santos presentó el equipo que formará parte del mecanismo tripartito de monitoreo y verificación del cese el fuego, junto al personal asignado por las Farc y las Naciones Unidas.

Desde la Casa de Nariño, el Jefe de Estado dijo: “Hoy activamos (…) el comando conjunto de monitoreo y verificación que será el encargado de conducir operaciones militares que apoyen la terminación del conflicto y la construcción de paz”.

Santos explicó que esta unidad militar estará comandada por el general Carlos Rojas Tirado, quien hizo parte de la negociación con las Farc.

El comando contará con “tres fuerzas de monitoreo y verificación, una para la región norte del país, otra para la región oriente y otra para el suroccidente”, dijo el mandatario.

1.500 miembros de las fuerzas militares, sumado al compomente policial, vigilarán las 28 zonas de normalización (22 son veredales y 6 son campamentos) donde las Farc harán tránsito a la vida civil.

De igual forma, se activó la unidad policial para la paz que tendrá tareas específicas de protección del cese el fuego definitivo con las Farc; seguridad y convivencia ciudadana y policía judicial en las zonas y puntos veredales transitorios.

El jefe de Estado designó al general de la Policía Álvaro Pico para comandar esta unidad policial que tendrá 2.500 uniformados al servicio.

Estas unidades forman parte de las garantías de seguridad que acordaron el Gobierno y las Farc en Cuba, donde negociaron por casi cuatro años el acuerdo de paz que sellaron el pasado 24 de agosto y que será sometido a votación de los colombianos este 2 de octubre.

En el acuerdo de 297 páginas, que ya está disponible al público, se explica que el mecanismo de monitoreo tripartito está conformado por la Fuerza Pública, miembros de las Farc y un componente internacional, no armado integrado, por la ONU y observadores de países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, Celac.

“El número de equipos de monitoreo depende de los siguientes criterios: áreas, número de personas y armamento a monitorear, topografía y factores de riesgo en cada una de las Zonas determinadas para dicho fin”, cita un aparte del texto. 

Este mismo lunes, el presidente Santos instaló también la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad que se creó en el marco de los acuerdos de La Habana y que sería activada antes de la entrada en vigor de los acuerdos.

Según el acuerdo final, esta comisión tiene como objetivo: “el diseño y hacer seguimiento de la política pública y criminal en materia de desmantelamiento de cualquier organización o conductas que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz. La comisión también armonizará dichas políticas para garantizar su ejecución”.

La comisión está conformada por el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo; el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas; el ministro de Justicia, Rodrigo Londoño; el fiscal general, Néstor Humberto Martínez; el defensor del Pueblo, Carlos Negret; el director de la Unidad Especial de Investigación que hace parte del punto 74 de la Jurisdicción Especial para la Paz.

También está el comandante general de las Fuerzas Militares, Juan Pablo Rodríguez; el director general de la Policía Nacional, Jorge Hernando Nieto y el presidente Juan Manuel Santos, quien preside la mesa.

Otras funciones de la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad
  • Como medida de prevención, la comisión coordinará con las autoridades departamentales y municipales la instalación de mesas técnicas para hacer seguimiento a eventualidades de orden público que sean reportadas y denunciadas durante el funcionamiento de las zonas veredales y que pongan en riesgo el cese el fuego bilateral y definitivo.
  • Propondrán los mecanismos para la revisión de antecedentes a servidores públicos en todas las instituciones del Estado para verificar si existen o existieron conexiones con paramilitarismo o violaciones de Derechos Humanos.
  • Esta comisión, además, informará periódicamente a las ramas del poder público, a la opinión pública y a los organismos internacionales los avances de la lucha contra las organizaciones criminales, objetivo del acuerdo logrado con las Farc, como el Clan del Golfo.
  • Diseñará políticas para el sometimiento a la justicia de las organizaciones criminales y sus redes de apoyo, definiendo tratamientos específicos para los integrantes de dichas organizaciones y redes, incentivando y promoviendo un rápido y definitivo desmantelamiento de estas. Las medidas nunca significarán participación en política.
  • Realizará recomendaciones a las ramas del poder público para ajustar estrategias de inteligencia contra las organizaciones delincuenciales que son objetivo del acuerdo.

El País


La ruta del perdón de las Farc

En los últimos dos días, tiempo en el que la campaña por el plebiscito se ha intensificado, las Farc han realizado tres actos de contrición, que incluyen la solicitud de perdón a sus víctimas y los actos de responsabilidad por los crímenes cometidos. La guerrilla lo hizo por el asesinato de los diputados del Valle; también, por las retenciones de personas con fines económicos y, finalmente, anunciaron que, en pocas semanas, realizarán un acto de responsabilidad y perdón por la masacre de La Chinita, ocurrida en 1994, en Apartadó.

Los encuentros empezaron el sábado pasado entre los comandantes guerrilleros, responsables del asesinato de los diputados del Valle, y los familiares de sus víctimas. La reunión fue ejemplo de reconciliación, y los testimonios de quienes presenciaron el acto son muestra de la importancia de este tipo de gestos para la paz. Allí, luego de ver el dolor de los huérfanos y viudas de los diputados asesinados, Pablo Catatumbo expresó: “No vamos a evadir nuestra responsabilidad. Ellos estaban en nuestras manos. La muerte de los diputados fue lo más absurdo de lo que he vivido en la guerra. El episodio más vergonzoso. No nos enorgullecemos de ello. Hoy, con humildad sincera, hacemos un reconocimiento público y pedimos perdón. Ojalá ustedes nos perdonen”.

En la tarde del domingo, el turno para pedir perdón correspondió a Iván Márquez. El jefe negociador de las Farc reconoció: “En desenvolvimiento del conflicto, las Farc también causamos un gran dolor con la retención de personas por razones económicas. Tal conducta, aunque siempre tuvo el propósito de sustentar las necesidades de la rebelión, terminó lacerando entornos familiares”.

Finalmente, las Farc anunciaron que realizarán un acto en Apartadó (Antioquia) para pedir perdón y asumir su responsabilidad en uno de los actos más crueles cometidos por la guerrilla en el desarrollo de la guerra: la masacre del barrio La Chinita, donde fueron asesinadas 34 personas en una fiesta barrial que pretendía recoger fondos para pagar los costos de la educación de un grupo de vecinos. El acto tendrá lugar en San José de Apartadó en las próximas semanas.

El Espectador