El Gobierno de Costa Rica anunció ayer que construirá en el Caribe del país una estación de guardacostas y un puesto de vigilancia en carretera con el apoyo de Estados Unidos, para reforzar la lucha contra el crimen organizado en la frontera con Panamá.

“La base de guardacostas tendrá como fin cuidar el área del río Sixaola (fronterizo con Panamá) y el mar (Caribe). El aporte de Estados Unidos para Costa Rica es muy importante para la lucha contra el crimen organizado”, expresó en un comunicado el ministro costarricense de Seguridad, Gustavo Mata.

La nueva estación, que costará aproximadamente 2,5 millones de dólares y será construida en 2018, se ubicará junto al río Sixaola, provincia de Limón, y además de los Guardacostas también albergará a oficiales de la Policía de Fronteras.

Por otra parte, Mata anunció la construcción de un puesto de vigilancia en carretera en la localidad de Tuba Creek, provincia de Limón, que tendrá espacio para funcionarios de la Dirección de Migración, Aduanas, la Policía de Fronteras y la Policía de Control de Drogas.

“Este puesto nos va a dar un respaldo mayor para esta zona para controlar el contrabando y el tráfico de cocaína”, expresó Mata.

El Ministerio de Seguridad indicó que aún no se ha cuantificado el costo total de esta obra, pero explicó que un puesto similar ubicado en la zona sur del país requirió de una inversión de 3 millones de dólares.

La cooperación de Estados Unidos para estas dos obras fue anunciada por el embajador estadounidene, Fitzgerald Haney, durante una visita a la provincia de Limón.

“Esto es parte de un programa que estamos trabajando con Costa Rica para asegurar las fronteras tanto en mercancías, como gente tránsito y tráfico de todo”, manifestó el diplomático.

El País