Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

El tema de la paz y la decisión sobre el Plebiscito va marcando rumbos, haciendo aliados y contradictores, y definiendo la política. Es entendible. El proceso de diálogos en La Habana entre el gobierno del Presidente Santos y las Farc, es el acontecimiento sobresaliente por excelencia de las últimas décadas. Ni más ni menos, definir la terminación de la subversión en cuanto a las Farc se refiere, y aprobar o rechazar los acuerdos suscritos por las comisiones dialogantes.

Todos los Partidos Políticos con asiento en el Congreso están unidos sobre la paz, los acuerdos y el plebiscito. Votarán con el SI, a excepción del Centro Democrático que está en contra de la paz, de los acuerdos y en el Plebiscito sufragará con el NO. La gran coincidencia partidista no entraña respaldar la gestión gubernamental de Juan Manuel Santos. Los Verdes y el Polo, por ejemplo, están en la oposición, pero son conscientes de la necesidad de la paz. ¡Enhorabuena!

Las alineaciones no están aún definidas porque en el seno del Partido Conservador hay una profunda división. El frente azul dirigido por Martha Lucía Ramírez dice que está a favor de la paz pero en la práctica manifiesta todo lo contrario. Muchos conservadores de doctrina y misal acogerán las instrucciones de su verdadero jefe el doctor Alvaro Uribe, quien habiendo sido liberal y luego de la U. es el auténtico líder de las derechas. No se sabe qué otros alinderamientos se presenten.

Por ahora una carta unió a Uribe con Pastrana. Se las dirigieron unos personajes, como los exministros del Interior Holguín y Londoño, lo más reaccionario de la godarria nacional, poniéndose a sus órdenes para bloquear el plebiscito y acabar con el proyecto de paz. No es para nada extraño. Los dos, líderes azules sin cauda, fueron Ministros en el gobierno de Uribe y se distinguieron por interpretar a cabalidad a su jefe en la política de tierra arrasada, de desconocer a los Derechos Humanos y de buscar la paz con la tesis del total exterminio al enemigo.

No lo lograron en los discutidos ocho años del Uribismo. Perdieron la oportunidad y ahora pretenden acabar con todo lo que en materia de reconciliación se está logrando. “Ni rajan, ni prestan el hacha”. Se están juntando y toca hacerles frente, con democracia. Derrotándolos con el SI en el Plebiscito Colombia ganará el derecho a la reconciliación, el entendimiento y la convivencia.

Ola Política