La política migratoria estadounidense respecto a Cuba es anacrónica e irracional, afecta las relaciones con países vecinos y pone en peligro las vidas de muchos seres humanos, señala un editorial del diario The New York Times.

El rotativo hace referencia a la carta que enviaron esta semana nueve gobiernos latinoamericanos al secretario de Estado, John Kerry, para que se ponga fin al trato preferencial para los cubanos, que califican de discriminatorio y un gran estímulo a las redes de tráfico de personas en la región.

En lo que el Times califica de inusual misiva, los cancilleres de Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá y Perú solicitaron una reunión de alto nivel para discutir esas disposiciones, que fomentan el flujo ‘desordenado, irregular e inseguro’ de ciudadanos cubanos a través de sus países.

La política de ‘pies secos, pies mojados’ permite que los ciudadanos de la isla caribeña que lleguen a suelo estadounidense puedan convertirse en residentes permanentes luego de un año y solicitar la ciudadanía después de seis, mientras los que son detenidos en el mar son devueltos.

El Times señala que esta migración provocó operaciones de tráfico humano a través de América Central y del Sur, por lo que esos países tuvieron que proporcionarles refugio, a menudo durante varios meses, a los miles de cubanos que quedan varados en el camino.

A pesar de que el presidente Barack Obama tomó medidas para normalizar las relaciones con Cuba, rechaza cualquier cambio en las disposiciones migratorias hacia la mayor de las Antillas, y ese retraso empeorará este difícil problema, añade el rotativo neoyorquino.

Si la actual Administración se niega a actuar, tendrá que hacerlo la próxima, que tomará posesión en enero de 2017, concluye el texto publicado ayer en la edición impresa del periódico y que aparece hoy en su sitio digital.

Por otra parte, el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, reiteró ayer que el gobierno de Estados Unidos descarta que el Congreso revise la Ley de Ajuste Cubano (LAC), aprobada en 1966.

La directora general de Estados Unidos de la Cancillería cubana, Josefina Vidal, considera que la LAC y la política de ‘pies secos-pies mojados’ están en contradicción con los acuerdos migratorios entre Cuba y Estados Unidos, y constituyen el principal estímulo a la emigración ilegal y el tráfico de personas.

CubaDebate


Editorial de The New York Times

Aumenta la presión para que Estados Unidos acabe con su trato preferencial para los migrantes cubanos

Esta semana nueve gobiernos latinoamericanos le pidieron a Estados Unidos que acabara con su política de inmigración preferencial para los cubanos, calificándola de “discriminatoria” y como un gran estímulo para las redes de tráfico de personas en la región.

En una inusual carta pública dirigida al secretario de Estado, John Kerry, los cancilleres de Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá y Perú solicitaron una reunión de alto nivel para discutir esa disposición migratoria que, según ellos, fomenta el flujo “desordenado, irregular e inseguro” de ciudadanos cubanos a través de sus países.

Esa política es conocida como “pies secos, pies mojados” y permite que los cubanos que lleguen a suelo estadounidense puedan convertirse en residentes permanentes luego de un año y solicitar la ciudadanía después de seis. Los que son detenidos en el mar son devueltos.

Se estableció en la década de 1990, cuando miles de cubanos huían en balsas. Desde 2013, cuando La Habana levantó el requisito del permiso de salida para los viajes de sus ciudadanos, decenas de miles de cubanos se han embarcado en largos viajes hacia Estados Unidos. A menudo lo primero que hacen es tomar un vuelo a otro país de la región y luego inician su camino hacia la frontera norte de México, por lo que el número de cubanos en Estados Unidos ha crecido drásticamente desde 2013. Más de 125.000 han llegado a Estados Unidos en los últimos cuatro años.

Esta migración ha engendrado operaciones de tráfico humano a través de América Central y del Sur, por lo que esos países han tenido que proporcionarle refugio, a menudo durante varios meses, a los miles de cubanos que quedan varados en el camino. Ecuador fue un privilegiado punto de partida hasta que, en noviembre pasado, Quito comenzó a exigirle visa a los cubanos. Desde entonces los migrantes se han dirigido a la pequeña Guyana, una nación que los sigue admitiendo sin el requisito de la visa.

“Migran alentados por la política ‘pies secos, pies mojados’ de Estados Unidos, y se convierten en víctimas del tráfico de personas, la explotación sexual y la violencia”, dijo en un comunicado Guillaume Long, el ministro de Asuntos Exteriores de Ecuador. “Es hora de que Estados Unidos cambie sus políticas migratorias obsoletas hacia los cubanos, pues están socavando la migración regular y segura en nuestro continente”.

Pese a que la administración Obama ha tomado medidas para normalizar las relaciones con Cuba, se ha mostrado reacia a levantar la política migratoria cubana, por temor a que un cambio podría desencadenar un éxodo mayor. Pero el retraso solo hará que este difícil problema empeore. Si el gobierno de Obama se niega a actuar, esta situación deberá ser resuelta por el próximo gobierno.

Actualmente esta política anacrónica es irracional, afecta las relaciones con los países vecinos y pone en peligro muchas vidas. También reduce la presión sobre el gobierno autoritario de Cuba para que implemente reformas políticas y económicas, ofreciendo un incentivo para quienes no están satisfechos con el statu quo a que tomen una salida desesperada.

Nytimes