“Los paraísos fiscales han sido creados para delinquir”

El gran desafío de los países progresistas de la región es trabajar en una integración comunicacional y económica afirmó ayer la expresidenta de Argentina, Cristina Fernández, al intervenir en la ceremonia en la que la titular de la Asamblea Nacional, Gabriela Rivadeneira, le impuso la condecoración “Manuela Sáenz”, en reconocimiento a la tarea social y política que realizó mientras fue mandataria y activista social.

Durante el evento realizado en el salón de Pleno del Legislativo, el cual estuvo lleno y se evidenció la ausencia de asambleístas de oposición, Cristina Fernández consideró que el III Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP), que se desarrolla en el país desde el miércoles, “es un buen ámbito” para analizar razones por las que se avanzó en integración política y no en lo económico y en cuanto a comunicación.

Dijo que se debe analizar también las causas que han generado la modificación en la relación de fuerzas, lo que se ha hecho mal, lo que se tenía que hacer. “No podemos echar la culpa a nadie, me parece que tenemos que revisar qué no hemos hecho nosotros”, resaltó.

La exmandataria argentina aseguró que lo que pasó en Brasil con Dilma Rousseff, 4 años atrás no hubiera sucedido, porque la relación de fuerzas lo hubiera impedido, pero ahora “se modificó la relación de fuerzas en la región claramente”.

“El avance de los restauradores del orden conservador es algo innegable en el orbe y tal vez la muestra más evidente de este cambio en la relación de fuerzas haya sido que no pudimos detener el golpe institucional que sufrió nuestra compañera Dilma en Brasil”, remarcó.

En lo comunicacional sostuvo que no se articuló lo que estaba pasando en nuestros países, como sí se lo hizo en materia política, por lo que se logró evitar los intentos de golpes de Estado en Ecuador, Bolivia, Venezuela y en Argentina.

A su vez, los sectores de la derecha conservadores sí se articularon y una prueba de ello es que manejan un mismo discurso y objetivos en los diferentes países: “Cuando uno veía los carteles agraviantes y sexistas contra Dilma Rousseff, eran los mismos letreros ofensivos y sexistas que se paseaban en las movilizaciones de Buenos Aires”, comparó, al subrayar que, incluso, gente se trasladaba de Argentina a Brasil para participar en esas marchas.

Explicó que el rol de los medios de comunicación y la construcción de imaginarios en relación con la economía, son los mismos que se infunden en la ciudadanía. “Se comienza a crear un sentido común desde los medios hegemónicos de comunicación; de que el Estado es demasiado obeso, interventor y que no deja florecer la economía”.

En su discurso de 47 minutos y en medio de aplausos de los presentes destacó sentirse sorprendida al conocer que el Gobierno ecuatoriano en 1998 condecoró al exdictador de Chile, Augusto Pinochet.

En un tono sarcástico dijo que se imaginaba que los mismos medios de comunicación que estaban cubriendo su homenaje, debieron haberlo hecho cuando se lo hizo al exdictador chileno.

La exmandataria saludó la decisión del presidente de la República, Rafael Correa, de someter a consideración del pueblo ecuatoriano en una consulta popular lo que piensa sobre los paraísos fiscales.

“Ecuador acaba de ser elegido por unanimidad para el próximo año presidir el G77 más China. Quiero frente a esta Asamblea Nacional del Ecuador pasarle la posta al país en la defensa de la reestructuración de deudas soberanas y en la lucha contra los fondos buitre y paraísos fiscales”, sostuvo.

Enfatizó en que cada dólar que alguien tiene en un paraíso fiscal, es un dólar que le sacaron a la educación, a la salud, a la infraestructura, a la vivienda y a los derechos de cada uno de los ecuatorianos y ecuatorianas que viven acá. Y según expertos argentinos “los paraísos fiscales han sido creados para delinquir, el que tiene dinero en un paraíso fiscal es porque no paga impuestos” y no hay posibilidad de legalidad en estos lugares.

Rivadeneira elogió trayectoria

La presidenta de la Asamblea, Gabriela Rivadeneira, en su discurso de 30 minutos elogió la trayectoria y el legado de la exmandataria argentina, antes de imponerle la condecoración “Manuela Sáenz”.

“La democracia ecuatoriana tiene una inmensa deuda de gratitud contigo y con Argentina. Reconocemos a una mujer que ha impulsado el proyecto integracionista latinoamericano”, indicó.

Añadió que la expresidenta ha liderado un ciclo histórico progresista de reparación ética y social. “Venimos sufriendo una ofensiva sistemática por parte de un entramado nuevo Plan Cóndor”, denunció y explicó que este busca reponer a las élites económicas y sociales en el poder, realinear a los países bajo la agenda de la potencia tradicionalmente hegemónica.

Tras recordar que Dilma Rousseff (Brasil), Fernando Lugo (Paraguay) y Manuel Zelaya (Honduras) fueron derrocados con la complicidad de parlamentos opositores.

Agradeció el trabajo de Fernández para evitar el golpe de Estado en Ecuador el 30 de septiembre de 2010, por consolidar la presencia del país en la Unasur y resumió los logros de la era ‘K’ en Argentina, entre ellos: crear cerca de 6 millones de puestos de trabajo; bajar la tasa de desempleo del 25% al 5.9%; llegar la cobertura universal al 97% de la población; crear 19 universidades; reabrir los juicios sobre los crímenes de lesa humanidad, entre otros.

La titular del Legislativo mencionó que “los proyectos políticos de expansión de democracia y justicia social enfrentan a los mismos enemigos a nivel regional. Desde este Parlamento tenemos la responsabilidad de garantizar la continuidad del proyecto político y la garantía de los derechos sociales que representamos”.

El más alto reconocimiento

En medio de aplausos y cánticos, Cristina Fernández de Kirchner, recibió de la titular del legislativo, Gabriela Rivadeneira, la condecoración “Manuela Sáenz”, que es uno de los reconocimientos más importantes que Ecuador otorga a jefas y exjefas de Estado, presidentas y expresidentas de parlamentos, por su liderazgo, labor política y convicción social a favor de las sociedades contemporáneas.

La viuda del fallecido expresidente Néstor Kirchner expresó el inmenso honor por el máximo galardón. “Este reconocimiento lo recibo en nombre de millones de personas que conforman la patria grande”.

El Telégrafo