El presidente Evo Morales dijo el martes que su gobierno puso a Chile, que en 1879 adhirió a su soberanía el mar boliviano, que desde 1906 usufructúa sin ningún tipo de retribución el agua que brota de las vertientes del Silala, en el extremo sudoeste de Bolivia y que en 1962 desvió unilateralmente el binacional Río Lauca, en su lugar al sentarlo en el banquillo del acusado en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

“Es un orgullo” que gracias a los movimientos sociales y campesinos de Bolivia se puso “en su lugar a Chile”, para empezar a resolver los temas pendientes entre ambos países, dijo Morales en un discurso pronunciado ante una concentración de lugarejos en el centro boliviano.

La administración Morales demandó en 2013 a Chile ante la CIJ para que La Moneda se avenga a negociar de buena fe la restauración de la calidad marítima de Bolivia, perdida en 1879, tras la invasión, por tropas chilenas, del entonces puerto boliviano de Antofagasta.

Bolivia perdió entonces 400 km de costa y 120.000 km2 de territorios que desembocan en el mar Pacífico.

También por primera vez, Bolivia, bajo la administración del Presidente indígena de izquierdas, reclamó formalmente por el uso hace 110 años de las aguas manantiales del Silala, que nacen en territorio de Bolivia y descienden a territorio chileno por un sistema artificial de acueductos.

En el marco de una relación ríspida, La Paz y Santiago también discuten el desvío unilateral, por parte de Chile, del Río Lauca, por primera vez desde hace 55 años, para regar plantaciones cerca de la frontera con Bolivia.

Morales dijo el martes que la reunión de los agentes de Bolivia y Chile en la CIJ, Eduardo Rodríguez Veltzé y José Miguel Insulza, respectivamente, debe ser el inicio del diálogo que resuelva de manera pacífica la demanda marítima boliviana.

Veltzé e Insulza sostienen una reunión con el presidente de ese alto tribunal internacional de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en La Haya, Ronny Abraham, para definir el cronograma y las acciones de la segunda etapa en el proceso de la demanda boliviana de un acceso soberano al mar.

“El encuentro de agentes con la CIJ debe ser el inicio del diálogo para resolver pacíficamente un tema pendiente como es el #MarParaBolivia”, escribió el Jefe de Estado en su cuenta de Twitter: @evoespueblo.

Minutos antes, en un acto en el que entregó un mercado e internado en la localidad de Tapacarí, en el departamento de Cochabamba, recordó que su gran deseo para Bolivia es que tenga un acceso soberano al Pacífico.

Desde 1879 Bolivia deplora su condición mediterránea.

En la ocasión, Morales recordó que Bolivia ahora puede enfrentar esa causa porque goza de una estabilidad económica y política desde hace diez años, hecho que no sucedía en anteriores gobiernos, porque -a juicio- las administraciones de turno sólo pensaban en terminar su gestión.

“Hasta eso es para reflexionar, antes los gobiernos nunca duraban y no planificaban, más estaban pensando cuándo se irán de Palacio (de Gobierno)”, sostuvo.

ABI


Bolivia y Chile acuerdan abrir una segunda fase de alegatos en la CIJ

Bolivia y Chile acordaron la mañana de este martes abrir una segunda ronda de alegatos escritos en el litigio marítimo, una premisa que ahora el pleno de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) analiza para fijar y luego publicar los nuevos plazos procesales, que se prevé serán menores.

Los agentes de Bolivia, Eduardo Rodríguez, y de Chile, José Miguel Insulza, comparecieron desde las 08.00 (hora boliviana) por aproximadamente 45 minutos ante el juez francés Ronny Abraham, presidente de la CIJ, justamente para discutir sobre los plazos procesales que preceden a la presentación de la memoria y contramemoria en el proceso.

“Se indagó a las partes sobre la próxima etapa y nosotros hicimos conocer que, tanto Chile como Bolivia, tenemos una coincidencia en solicitar una segunda ronda de alegatos escritos, es decir una réplica y una dúplica. Se ha puesto en conocimiento de la Corte, que también recibió la misma versión por parte del agente de Chile”, indicó Rodríguez en declaraciones a la estatal Patria Nueva, al término de la cita desarrollada en el Palacio de la Paz, sede del máximo tribunal de La Haya.

Antes del encuentro, Insulza había anticipado que “ si Bolivia solicita réplica, nosotros no seremos obstáculo”.

El pedido conjunto será valorado por el “pleno” de la Corte que bajo su prerrogativa asumirá una posición al respecto que será divulgada en “los próximos días”, no obstante es el máximo tribunal de justicia tiene la práctica de asentir las mociones de las partes si existen “coincidencias”, explicó Rodríguez.

“ No creo que haya una contingencia en ese orden”, sostuvo Rodríguez y anticipó, con base en la práctica jurídica y los antecedentes, que la CIJ fija “tiempos menores”.

“Quiere decir que el tiempo posiblemente será menor a los diez meses que nos otorgaron para la primera ronda, generalmente suele ser la mitad. Y así, sucesivamente, se irán presentando las etapas procesales hasta concluir con las alegaciones orales antes de la sentencia”, sostuvo Rodríguez.

El Procurador General de Estado, Héctor Arce, había proyectado la fase oral para 2018.

Tras la invasión chilena y la Guerra del Pacífico de 1879, Bolivia perdió 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros cuadrados de territorio a manos de su vecino, lo que provocó su mediterraneidad. Desde entonces, demanda una salida soberana al mar.

La administración boliviana presentó la memoria en 2013 con los argumentos jurídicos e históricos de la demanda que busca se obligue al demandado a cumplir con sus compromisos de negociar una salida soberana al Pacífico. El gobierno de Michelle Bachelet presentó en julio de este año la contramemoria en la que rechaza cualquier obligación de negociar.

La Razón