Una misión de fiscales de Panamá se reunirá hoy en Curitiba, Brasil, con fiscales federales de ese país para tratar las asistencias judiciales que se han solicitado mutuamente, en relación con el caso Lava Jato, la mayor operación contra la corrupción en la historia de Brasil.

El subsecretario general del Ministerio Público (MP), David Díaz; la fiscal superior Anticorrupción, Ruth Morcillo, y la fiscal superior de Asuntos Internacionales, Digna Atencio, integran la delegación panameña que mañana a las 5:00 p.m. hora local de Curitiba trabajará con los brasileños, informó hoy el MP.

El organismo reiteró en un comunicado que esta es una “medida excepcional, porque la regla consuetudinaria es que los fiscales interesados de cada país (…) viajen a nuestro país a buscar la información y/o los elementos de convicción necesarios para sus investigaciones“.

“Decidimos tomar esta iniciativa para avanzar en los temas de interés para ambos Ministerios Públicos y como una muestra de buena voluntad, transparencia, eficacia y efectividad en el intercambio de la información”, indicó el MP, como lo hizo el lunes pasado cuando informó originalmente del viaje.

Ese día, la Fiscalía indicó que los panameños aprovecharán la oportunidad para tratar con sus homólogos brasileños una petición de asistencia a ese país.

El pasado 22 de septiembre, el MP o Procuraduría General de la Nación, pidió a Brasil precisar su requerimiento de asistencia relacionada con el caso Lava Jato.

En ese momento, el secretario general de la Procuraduría, Rolando Rodríguez, dijo que la petición tenía que ser pormenorizada “toda vez que pudieran en un momento dado afectar el derecho de un tercero que no está involucrado”.

Rodríguez también indicó que se había instado a los fiscales de Brasil a venir a Panamá, como lo han hecho investigadores de otros países, sin que se concretara el acercamiento.

El caso Lava Jato (Lavado de vehículos), que en marzo pasado cumplió dos años como la mayor investigación policial de la historia de Brasil, involucra, entre otros, al expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva y a las empresas brasileñas Petrobras y Odebrecht, esta última partícipe del consorcio que construyó en Panamá la primera línea del metro y que trabaja en la segunda.

El exmandatario, denunciado por corrupción y lavado de dinero, fue acusado por la Fiscalía de ser el “máximo comandante” de la red corrupta que desvió millones de la petrolera estatal Petrobras entre 2004 y 2014, por la que ya han sido condenados políticos, ejecutivos de la petrolera y directivos de la compañía.