Los gobiernos de Honduras y Guatemala, a través de sus cancilleres, acordaron ayer mantener cooperación y diálogo permanentes para erradicar el daño ambiental que están provocando en la bahía de Omoa, departamento de Cortés, los desechos que arrastra el río Motagua desde el país vecino.

Ambos funcionarios se trasladaron a la desembocadura del río Motagua, limítrofe entre los dos países, y a través del cual en los últimos cinco años se ha agudizado el traslado de basura de Guatemala hacia Honduras y que ha puesto en peligro la vida marítima de las aguas nacionales.

Los cancilleres detectaron que más de 15 municipios guatemaltecos no están tratando los desperdicios de forma adecuada, por lo que afectan de forma directa la bahía de Omoa.

La canciller hondureña, María Dolores Agüero, dijo que “sabemos del enorme impacto que se tiene para la calidad de vida de los habitantes, para el turismo y también el daño que causa al medio ambiente” la llegada de estos desechos a Omoa.

También agregó que “Hemos estado dialogando con autoridades de ambiente de Guatemala y han expresado el compromiso que están asumiendo a mediano y largo plazo”, confió.

Indicó que del lado hondureño el compromiso del vecino país se mira con buenos ojos y anunció que a partir de ahora ambas cancillerías asumen el compromiso de continuar en este diálogo.

Según expertos, el problema se puede tratar con la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales, las cuales ya fueron aprobadas mediante un decreto en el Congreso de Guatemala que obliga a las alcaldías a cumplir con esto en el año 2019.

Abordaje integral

Por su parte el canciller de Guatemala, Carlos Raúl Morales, coincidió con su homóloga de Honduras en que este problema se tiene que tratar de forma integral y de manera cooperativa.

“Lo que yo he expresado es que no es peleando que vamos a solventar; si nos peleamos se va a agravar”, acotó.

Indicó que las acciones para solventar el problema de corto, mediano y largo plazo involucran una serie de cosas.

“Guatemala y Honduras somos pueblos hermanos, estamos conscientes del daño que está provocando este problema, pero tenemos que ser inteligentes para solventarlos”, añadió.

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