El juez Mario Carroza reabrió hoy el caso “Caravana de la Muerte”, en el que se asesinaron a cerca de un centenar de prisioneros políticos, con el fin de definir el papel exacto de los miembros del regimiento Coquimbo de La Serena, entre ellos, el que fuera comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre.

Carroza decidió reabrir el expediente tras recibir los primeros informes de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), respecto al libro de novedades de la guardia de la cárcel norteña, descubierto recientemente.

Se trata de una libreta de registros del recinto penal donde se daba cuenta de la salida de medio centenar de detenidos para ser trasladados hasta el regimiento Coquimbo, a 472 kilómetros al norte de Chile, el 15 octubre 1973.

Para algunos analistas, la llamada “Caravana de la Muerte” tuvo un doble objetivo para Augusto Pinochet; aterrorizar a los opositores y asegurar la lealtad de los militares de las regiones involucrándolos en sus crímenes.

La caravana era una comitiva militar que tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 recorrió Chile y asesinó a cerca de un centenar de presos políticos en diversas ciudades.

La comitiva era comandada por el general Sergio Arellano Stark, quien actuaba como “delegado del comandante en jefe”, lo que supone que debía ser obedecido como si fuera el propio dictador Augusto Pinochet.

La comitiva militar recorrió Chile en un helicóptero, cuyos integrantes sacaban a presos políticos de las cárceles, los llevaban a lugares despoblados y los asesinaban.

En ocasiones, trasladaban los cadáveres a cementerios, pero en otras los dinamitaban y sepultaban de forma clandestina.

Por estos hechos, el exgeneral Cheyre, que se desempeñó como jefe del Ejército, entre el 10 de marzo de 2002 y el 10 de marzo de 2006, se encuentra procesado como cómplice de homicidio desde el pasado 7 de julio, al igual que otros ocho exuniformados que también eran miembros del citado regimiento.

Carroza reconoció que la importancia del documento es que podría reafirmar o descartar su tesis en cuanto a que el regimiento prestó plena colaboración a la Caravana de la Muerte.

Cuando murió, a fines del año 2006, Pinochet estaba procesado por algunos asesinatos cometidos por la Caravana de la Muerte.

Antofagasta, Calama, Copiapó, La Serena, Linares, Cauquenes y Valdivia fueron algunas de las ciudades que el grupo comandado por Arellano Stark, que murió en marzo de este año, visitó y dejó atrás cerca de un centenar de víctimas.

El militar fue sometido a proceso y en 2008 fue condenado a seis años de presidio por el homicidio de cuatro opositores en la localidad de San Javier, caso en el que también fueron condenados los exoficiales Carlos Romero Muñoz José Parada Muñoz y Julio Barros Espinace.

Terra


Defensa de Cheyre y reapertura de Caravana de la Muerte: “Seguiremos aportando antecedentes”

Tras confirmarse la reapertura del caso Caravana de la Muerte, la defensa del excomandante en jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre comprometió el aporte de “todos los antecedentes” para la investigación.

Esto, luego que un informe preliminar de la Policía de Investigaciones (PDI) confirmara la veracidad del “Libro de Novedades de la Guardia” del Regimiento La Serena de la segunda quincena de octubre de 1973, al que tuvo acceso ADN.

“Hemos tomado conocimiento de la reapertura del sumario por parte del ministro de fuero Mario Carroza, frente a ello, seguiremos aportando todos los antecedentes que nos permitan reafirmar la convicción de que el Sr. Juan Emilio Cheyre no tuvo participación alguna en los hechos que se le imputan”, señala la escueta declaración pública firmada por el abogado Jorge Boffil.

En el documento figuran todos los ingresos y salidas de la cárcel de La Serena de la segunda quincena de octubre de 1973, donde se da cuenta de varios movimientos, algunos ordenados por el jefe de la comitiva de la Caravana de la Muerte, el comandante Ariosto Lapostol.

ADN Radio