En respuesta a las marchas que la víspera se realizaron contra las bodas igualitarias, la comunidad lésbico gay se plantó este domingo frente a la Catedral Metropolitana para exigir la vigencia del Estado laico, respeto a la diversidad sexual, alto al odio homofóbico y remoción del cardenal Norberto Rivera.

Cientos de integrantes de esta comunidad, pero también de organizaciones solidarias, marcharon de la Plaza Tlaxcoaque al Zócalo. El recorrido fue de apenas un kilómetro, pero donde los cientos de asistentes no dejaron de corear ruidosa y alegremente sus consignas.

‘‘No callarán nuestras voces ni cederemos en nuestros derechos’’, advirtió Patria Jiménez, del Frente Orgullo Nacional México, una de las organizaciones convocantes.

Con banderas multicolores y pancartas de todos tamaños, la marcha ingresó al Zócalo sobre la avenida 20 de Noviembre a las 11:54 horas, justo con el repique de las campanas de Catedral y cuando el cardenal Rivera se alistaba para oficiar misa.

Centenares marchan al Zócalo

Desde antes de las 10 de la mañana estos grupos empezaron a congregarse; a la cita acudieron parejas de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual e intersexual (LGBTI), así como familias que iban en apoyo de sus hijos y nietos en defensa de la diversidad sexual.

Algunos llegaron con sus pancartas ya escritas; otros las hicieron ahí, en común, sobre las cartulinas depositadas en la Plaza Tlaxcoaque. Sobre el piso y en la marcha se pudo leer: ‘‘El odio disfrazado de oraciones sigue siendo odio’’, ‘‘no más homofobia, más amor’’, ‘‘mi familia natural ama a su hijo homosexual’’, ‘‘los derechos humanos son de todos, no sólo de los heterosexuales’’. A través de un largo lienzo de tela blanca, también se leía: ‘‘#NorbertoPederasta’’.

En un ‘‘ambiente festivo’’, dijeron unos, ‘‘combativo’’, llamarían otros, el contingente inició a paso muy lento la marcha poco después de las 11 horas, custodiada por elementos de la policía capitalina. No hubo incidentes.

A su paso por 20 de Noviembre, la marcha recibió el apoyo de algunas personas que desde sus ventanas agitaban banderas del arcoíris, con el puño en alto y también festivos. Otros veían el contingente y sus integrantes con asombro o desinterés.

Ya frente a Catedral, cuando en su interior se oficiaba la misa de 12, varios oradores tomaron el micrófono. Patria Jiménez leyó una carta dirigida al papa Francisco, en la que se exige la remoción del cardenal Rivera de la Arquidiócesis de México, ‘‘por violar los derechos humanos de la comunidad LGBTI’’. El documento ya está en diversas plataformas de redes sociales para recaudar firmas y posteriormente entregárselas al pontífice.

Los representantes anunciaron que en los próximos días interpondrán diversas demandas judiciales en contra de líderes de la Iglesia católica y de otras instituciones que han violado el Estado laico y han atentado contra los derechos y libertades de la comunidad lésbico gay, ante la ‘‘omisión cómplice’’ de las autoridades, principalmente de la Secretaría de Gobernación.

Lamentaron que México ocupe el segundo lugar en asesinatos contra la comunidad LGBTI, sobre todo en contra de las personas transexuales. Dijeron que estos homicidios ‘‘muestran una clara tendencia a una limpieza social’’.

Además, reconocieron la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de que el matrimonio puede ser contraído por dos personas, sin especificar su sexo. ‘‘Con esta resolución nos quedamos más allá de lo que pueda decir el Congreso con la iniciativa del matrimonio igualitario’’, añadió Patria Jiménez.

Durante el plantón, las puertas de Catedral –que ya eran custodiadas en el interior por elementos de seguridad privada y afuera por la policía capitalina– fueron de plano cerradas. Casi al final, ‘‘en un gesto de amor a quienes nos han agredido’’ los manifestantes realizaron un ‘‘beso colectivo’’.

La Jornada