El presidente, Juan Carlos Varela, pidió ayer en una reunión con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, respaldar la transición democrática de Haití y su economía, para frenar el flujo masivo de migrantes que salen de ese país y atraviesan Centroamérica en su ruta hacia EE.UU.

Ambos dirigentes conversaron sobre el tema en Nueva York y sobre “la importancia de prestar más atención a las causas que generan estos flujos”, informó el Gobierno panameño en una misiva.

Ban reconoció la labor humanitaria del Gobierno panameño para la atención a la crisis de los migrantes y refugiados, y en el caso de estos últimos envió un mensaje a la comunidad internacional sobre la importancia de que se les respete el derecho a trabajar en los países de acogida, informó la fuente oficial.

El abordaje compartido de la migración ilegal por parte de los países es el tema que centra la agenda de Varela y la canciller panameña, Isabel De Saint Malo, en su visita a Estados Unidos por la 71° Asamblea General de Naciones Unidas, que durará del 19 al 23 de septiembre próximos.

Panamá, Costa Rica y Colombia han enfrentado desde el año pasado la acumulación de miles de migrantes, en su mayoría caribeños y africanos, debido al cierre de la frontera de Nicaragua, que obligó a estos países a controlar mejor el flujo para reducir el efecto de embudo.

Panamá y Costa Rica lograron enviar a su destino a miles de migrantes cubanos que quedaron varados dentro de sus fronteras, gracias a un operativo especial con los países del norte de Centroamérica y México.

Pero este año el problema se ha vuelto a acentuar por el volumen de migrantes cubanos, haitianos y africanos que siguen recorriendo la región, para los cuales Panamá ha instalado campamentos de corta estancia en la selva del Darién, fronteriza con Colombia, donde les presta asistencia básica e intenta comprobar sus identidades por motivos de seguridad.

De Saint Malo también hizo hoy un llamado a la comunidad internacional a tratar el tema migratorio de forma articulada y desde una perspectiva humanitaria, en un panel de Alto Nivel sobre seguridad humana para refugiados, migrantes y comunidades receptoras, con el enviado especial del secretario general de la ONU para Seguridad Humana, Yukio Takasu.

“La migración es el nuevo problema global. No se resolverá con las acciones de un solo país, sino a través de acciones conjuntas de la comunidad internacional y estamos caminando en esa dirección”, sostuvo la canciller, de acuerdo con una declaración oficial.

En su reunión con Ban, el presidente panameño agradeció el acompañamiento de Naciones Unidas al proceso de paz en Colombia y reconoció la labor del exrepresentante en Panamá del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Martín Santiago, quien facilitó el diálogo nacional en diversos temas y ahora representará a la ONU en Colombia.

Ban estuvo acompañado por la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, y Varela por la canciller De Saint Malo, de acuerdo con la comunicación oficial.

La delegación panameña, que incluye a otras altas autoridades, tiene previsto regresar a Panamá el jueves 22 de septiembre.

La Estrella de Panamá