A inicios de octubre Panamá y Costa Rica se reunirán en la provincia de Chiriquí para tratar la crisis migratoria en el cordón fronterizo con los costarricenses.

Para ello se creó un Consejo de Seguridad Binacional, informaron los presidentes Juan Carlos Varela y Guillermo Solís, de Panamá y Costa Rica, respectivamente, en una reunión bilateral que se efectuó ayer en Nueva York.

Según un comunicado de prensa de la Presidencia de Panamá, tanto Varela como Solís, fueron claros al indicar que en esta situación debe reinar la cooperación entre panameños y ticos.

Esta información debe ir dirigida para preparar las respuestas humanitarias y de seguridad de sus autoridades.

Los jefes de Estado expresaron la necesidad de replantear las políticas migratorias de los países que son punto de entradas de los migrantes al territorio continental.

Buscan apoyar a Haití

En estos momentos están varados en la provincia de Darién unos tres mil migrantes, entre haitianos, extracontinentales y cubanos.

Ante la situación, Varela y Solís coinciden en que se debe apoyar la elecciones en Haití para que el nuevo gobierno de respuesta a su pueblo y así evitar éxodo hacia Estados Unidos.

Otro encuentro

Varela en su intervención en la apertura de la Plenaria de Alto Nivel Sobre la Respuesta a Grandes Desplazamientos en la 71 edición de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), hizo un llamado a los Estados miembros de la comunidad internacional para que se preste mayor atención en las razones que originan las migraciones.

El gobernante reafirmó el comproviso de Panamá en brindar un trato humanitario a migrantes.

Luciano Yanes, abogado especialista en derecho migratorio, coincide con el presidente en que se debe replantear las políticas de migración, porque es necesario, sin embargo, considera que esto debe darse con todos los involucrados, no solo el Gobierno.

‘Es necesario que Panamá con países de Centroamérica que liderizen estas políticas’, expresó el abogado.

El Siglo