El Primer Ministro de Japón, Shinzo Abe, llegará a Cuba hoy en visita oficial y celebrará conversaciones oficiales con el General de Ejército Raúl Cas­tro Ruz, Presidente de los Consejos de Es­tado y de Ministros, y desarrollará otras actividades.

El periódico Granma entrevistó en exclusiva al Primer Ministro de Japón.

En más de 400 años de relaciones de Cuba y Japón, nunca antes un Primer Ministro de la nación asiática había realizado una visita oficial a nuestro país.

Más de cuatro siglos después del inicio simbólico de esa amistad, con el arribo a la Isla del samurái Hasekura Tsu­ne­na­ga, el premier japonés, Shinzo Abe, llega a La Habana para confirmar la voluntad de las autoridades de ambas naciones de abrir un nuevo capítulo de vínculos bilaterales.

Granma precisa que la presencia del gobernante en la Mayor de las Antillas es, sin duda, un acontecimiento histórico para los nexos entre los dos territorios, pero también un fuerte impulso al intercambio económico y comercial.

Luego de un corto periodo como primer ministro en el año 2006, Shinzo Abe, presidente del Partido Liberal Democrático de Japón (PLD), asumió de manera definitiva en diciembre del 2012 las riendas del gobierno del país del Sol naciente y actualmente transita por un tercer mandato, tras ser reelegido en el 2014.

Procedente de Nueva York, donde asistió a la reunión de la Asamblea General de Naciones Unidas, Abe compartió con Granma, vía correo electrónico, sobre las expectativas y potencialidades de los lazos entre Cuba y Japón, especialmente en el escenario actual cubano y regional.

—¿Qué relevancia tiene la primera visita de un Primer Ministro de Japón a Cuba?

—Japón y Cuba comparten una historia de intercambio de más de 400 años que se remonta a la misión «Keicho», que en su periplo hacia Europa en 1614 hizo estancia en este país. Cuba, rodeada de su bello mar, con su música, su historia revolucionaria y sus paisajes urbanos, Patrimonio de la Huma­nidad, continúa fascinando al pueblo japonés.

«El pasado año la cifra de visitantes japoneses aumentó en un 80 % comparado con el año anterior, superando las 10 000 personas. Ese dato demuestra que las relaciones entre ambos países continúan prosperando.

«Habiendo recibido la invitación del Presidente Raúl Castro, me complace ser el Primer Ministro japonés en funciones que realiza una visita a Cuba por primera vez. En el marco de esta visita espero, junto al Presidente Raúl Castro, dialogar sobre el futuro de las dos naciones y revitalizar la historia de los intercambios bilaterales.

«En ocasión de mi estancia aquí, es mi deseo llevar a cabo un diálogo abierto de opiniones sobre una amplia gama de temas que incluyen estimular el comercio y las inversiones, mejorar aún más la cooperación para el desarrollo, fortalecer el intercambio turístico, así como fomentar el intercambio académico y deportivo.

«Es mi intención manifestarle al Presidente Raúl Castro que Japón continuará esforzándose por el desarrollo económico y social de Cuba.

«Igualmente, desearía intercambiar criterios con una Cuba que tiene gran influencia en los países No Alineados, sobre la reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el desarme nuclear, la situación de Asia y otros asuntos que involucran a la comunidad internacional.

«Espero sinceramente que mi estancia aquí se convierta en una oportunidad para abrir una nueva página para las relaciones de amistad entre ambas naciones».

—¿Cómo valora la situación actual de los vínculos entre Cuba y Japón? ¿Qué perspectivas futuras se abren para esta asociación, especialmente luego de su visita?

—Desearía continuar contribuyendo al desarrollo de las relaciones entre los dos territorios en una amplia gama de esferas como la economía, la académica, la cultura y el deporte.

«Desde el punto de vista económico, Japón fue el segundo socio comercial de Cuba entre los años 1970 y 1985; muestra de ello son los productos de las empresas Hino y Komatsu que aún en la actualidad los ciudadanos cubanos emplean cuidadosamente.

«Posteriormente, siguió un periodo de estancamiento de las relaciones económicas. Sin embargo, con el acuerdo alcanzado recientemente entre ambos países sobre la reestructuración de la deuda de Cuba, han aumentado las expectativas de am­pliar las relaciones comerciales.

«Igualmente ha crecido el interés por Cuba por parte de las empresas japonesas y precisamente este año varias misiones económicas han visitado la nación caribeña.

«Dentro de esta coyuntura, en noviembre del presente año se celebrará en Tokio una reunión del Comité conjunto público-privado con vistas al fortalecimiento de las relaciones económicas.

«Así mismo, en la Feria Internacional de La Habana, Japón exhibirá un pabellón independiente con una de las mayores escalas hasta la fecha.

«Creo firmemente que las empresas japonesas pueden, como socios confiables, brindar una notable contribución a una Cuba que está implementando la actualización del modelo socioeconómico.

«Pienso cooperar con Cuba, aunando esfuerzos, tanto del sector público como del privado. Además, es mi intención apoyar el establecimiento de un entorno de negocios y de las bases para relaciones económicas que propicien el desarrollo conjunto de ambos países.

«En el avanzado sistema de salud cubano, donde la cifra de médicos per cápita es elevada y se adopta la medicina preventiva, hay muchos aspectos de los que Japón podría aprender. En lo adelante, desearía avanzar hacia una nueva etapa de cooperación para el desarrollo conjunto. Buscamos ampliar la colaboración en materia de salud, por ejemplo, mediante la donación de equipamiento médico y la cooperación técnica.

«Igualmente destaca entre los dos países un sustancioso intercambio cultural. He sabido que en Cuba los animados japoneses y la serie Oshin gozan de popularidad pero quisiera, a fin de que el público cubano conozca más de cerca el Japón actual, poner a su disposición telenovelas (Carnation), Go­chi­sou san (Buen provecho), que describen la forma de vivir de las mujeres japonesas, quienes con alegría se esfuerzan en las áreas de la moda y el arte culinario.

«No debe olvidarse la cooperación en el ámbito deportivo. A pesar de que aún permanece fresca en la memoria la actuación de los atletas cubanos en deportes como el boxeo, la lucha y el judo durante los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, más pronto de lo que parece, en el año 2020, se celebrarán los Jue­gos Olímpicos en Tokio. Espero con ansias ser testigo de la ac­tuación de los atletas de ambos países. Especialmente, en el caso del béisbol, reintroducido como deporte olímpico, deseo que la final sea entre las selecciones de Cuba y Japón».

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