El dirigente de los familiares de las víctimas de la masacre de “octubre negro” (2003), José Quispe, aseguró ayer que no descansarán hasta que el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada, acusado por genocidio y refugiado en Estados Unidos, sea juzgado y sentenciado por las muertes de al menos 60 personas y más de 400 heridos.

“El mensaje es que no nos vamos a rendir, vamos a seguir luchando para encontrar justicia, queremos que Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín sean juzgados y llevados a la cárcel”, remarcó en una entrevista con los medios estatales.

Precisó que los familiares de las víctimas de ese hecho tienen la firme esperanza de que la justicia “tarda, pero llega”.

“Se recuerdan trece años de la huida de Gonzalo Sánchez de Lozada. La masacre de Sánchez de Lozada nos deja un vacío que hasta el momento no hemos podido llenar. No hemos encontrado la justicia que buscamos. Él tiene que estar en el banquillo de los acusados e ir a la cárcel por todos los delitos que ha cometido”, remarcó.

Dijo que los familiares de las víctimas de esa masacre están unidos y aclaró que las esposas e hijos seguirán clamando justicia. “Las familias se sienten con fuerza, si su esposa de la víctima ha fallecido, los hijos están continuando, en mi caso mi papá estaba dando fuerza y ahora yo estoy aquí, nuestras próximas generaciones seguirán con esta lucha”, sentenció.

Reclamo a EEUU

El abogado de las víctimas de octubre de 2003, Rogelio Mayta, dijo que es una contradicción cuando Estados Unidos dice ser el paladín en la defensa de los derechos humanos, pero no deja enjuiciar al expresidente Sánchez de Lozada.

Mayta dijo que no hay justicia porque Estados Unidos protege a Sánchez de Lozada y otros acusados de la muerte de al menos 60 personas en octubre de 2003. Puntualizó que el juicio no avanzó por esa razón y no por falta de argumentos jurídicos.

En ese contexto, pidió que continúen las gestiones a través de la Cancillería para lograr la extradición de Sánchez de Lozada. “Es un reclamo que hacemos con cariño a nuestras autoridades y les pedimos que nos ayuden más, porque nosotros no nos estamos rindiendo, necesitamos que nuestras autoridades lo expresen, nuestro ministerio de Relaciones Exteriores en foros internacionales en diferentes ámbitos lo denuncien con energía, con fuerza”, acotó.

El Deber


García Linera afirma que extradición de Sánchez de Lozada está en manos de Estados Unidos

La extradición de Gonzalo Sánchez de Lozada está en manos de Estados Unidos, dijo el lunes el vicepresidente Álvaro García Linera, a 13 años de la denominada ‘Guerra del Gas’, que se saldó con 67 muertos y más de 400 heridos.

“El hombre se escapó, se refugió en Estados Unidos, la justicia Bolivia ha hecho los trámites, la demanda necesaria, pero ya no está en nuestras manos, está en manos de la justicia norteamericana”, dijo, en la ciudad de Santa Cruz, consultado sobre la extradición del expresidente.

Entre septiembre y octubre de 2003, una revuelta popular se desató en rechazo de la venta de gas natural a la costa oeste de Estados Unidos, por un puerto chileno, convulsión social que terminó con la huida de Sánchez de Lozada y algunos de sus seguidores y ministros de Estado.

Sin embargo, García Linera, tras inaugurar el pago del bono Juancito Pinto, manifestó que “nunca es tarde, la justicia va imponerse y este hombre que hizo tanto daño a Bolivia (Gonzalo Sánchez de Lozada) y asesinó a tantas personas, va a pagar sus pena en la cárcel”.

El Vicepresidente dijo que con el tiempo confía en que Sánchez de Lozada y su exministro Carlos Sánchez Berzaín sean extraditados a Bolivia y se sometan a un juicio por genocidio.

La Razón