El debate por el uso medicinal del cannabis llega hoy al Congreso luego de una fuerte demanda por parte de organizaciones sociales que nuclean a cientos de madres cuyos hijos padecen encefalopatías como la epilepsia refractaria. Ante la falta de mejoría en los tratamientos de la medicina tradicional y atendiendo a los grandes resultados que la utilización de la resina de cannabis ha dado, avanza un proyecto para que el Estado administre la producción pública, el cultivo público y privado, en caso de los pacientes que se inscriban en un registro regulado por el Ministerio de Salud, y para que se puedan realizar investigaciones científicas.

Organizaciones sociales, investigadores del Conicet, legisladores y especialistas de distintos organismos expondrán este jueves, a las 14, en un plenario de las comisiones de Salud, Legislación Penal y Seguridad Interior de la Cámara de Diputados, acerca de la legalización de la marihuana con fines medicinales. Actualmente hay 10 proyectos de ley en la Cámara baja por lo que los legisladores esperan poder aunar criterios para dar dictamen a un proyecto que avance en ese sentido y que pueda ser tratado en el recinto antes de fin de año.

En diálogo con ámbito.com, la diputada del Frente para la Victoria (FpV- Entre Ríos) y presidenta de la comisión de Salud, Carolina Gaillard, sostuvo que quieren que haya “un marco regulatorio para el uso medicinal de la marihuana” porque es “una demanda no sólo de las mamás que tienen niños con epilepsia refractaria sino también de cientos de miles de pacientes oncológicos que hoy están haciendo uso del cannabis en la más absoluta clandestinidad”.

En ese contexto, la legisladora remarcó que “la Ley de Estupefacientes prohíbe y penaliza el uso del cannabis aún cuando tenga efectos terapéuticos o medicinales” e indicó que “eso genera un mercado negro”, por lo que “el Estado debe dar un marco regulatorio”.

“Queremos autorizar el uso medicinal del cannabis para la investigación, para la producción pública, para el cultivo público y para que los pacientes puedan cultivar siempre que estén inscriptos en un registro en el marco del Ministerio de Salud”, señaló Gaillard.

“Se trata de un tema de salud pública en el que hay que garantizar el acceso a los tratamientos que requieren el uso del cannabis con fines medicinales”, añadió.

La reunión está planteada como una reunión informativa por lo que si llegara a haber acuerdo o consenso de los distintos bloques podría haber dictamen y la posibilidad de llevar el proyecto a una sesión en Diputados antes de fin de año.

“El oficialismo ha propuesto que sea reunión meramente informativa y no dictaminar este jueves sino dentro de dos semanas”, detalló la legisladora.

Asimismo, dijo que ya se hicieron reuniones de la comisión de Salud en el mes de junio y que este jueves se realizará una reunión conjunta de todas las comisiones intervinientes: Seguridad interior, Salud y Legislación Penal. Es la primera vez que se realizaría un plenario para escuchar a expositores acerca de este tema y empezar a trabajar en un dictamen definitivo”, amplió.

En tanto, manifestó preocupación porque “los pacientes que tienen algún tipo de padecimiento como la epilepsia refractaria, la fribromialgia o el cáncer, ya están cultivando en sus casas” y por consiguiente, “están expuestos a la ley penal y a incurrir en un delito”.

“Nosotros entendemos que resulta necesario que el Estado regule el cultivo de estas personas que van a seguir haciéndolo para obtener sus medicinas. El Estado no puede mirar para otro lado. Tiene que regular y máxime cuando se trata del acceso a la salud”, resaltó.

En ese sentido, dijo que si la marihuana con fines medicinales “les mejora la calidad de vida a los pacientes y hace a su bienestar psicofísico”, se está cumpliendo con el derecho humano a la salud. “Eso es un tratado de derechos humanos. Está por encima de la convención única de estupefacientes del año 1961 donde se prohibió el cannabis”, indicó.

Consultada sobre la posibilidad de que cualquier ciudadano pudiese cultivar marihuana, la diputada por el FpV explicó que los proyectos prevén que el Estado regule y expida una autorización para los pacientes que requieran de un tratamiento con cannabis.

“No es que uno puede cultivar lo que quiera. Así funciona en Chile donde se acaba de legalizar el autocultivo. La ley 20.000 en Chile legaliza el consumo personal de cannabis pero también el autocultivo para uso medicinal”, sostuvo al tiempo que agregó que “en Canadá hay un registro donde te podés registrar y cultivar en tu domicilio siempre y cuando seas paciente”.

“En Israel pasa lo mismo y en 23 estados de Estados Unidos también. En el mundo se ha avanzado mucho sobre el tema. Ahora si nosotros como legisladores no legislamos estamos arrojando a la clandestinidad y a la represión por parte de las fuerzas policiales a miles de mamás y pacientes que lo único que quieren es tener acceso a una mejor calidad de vida”, amplió.

• Los antecedentes de Chubut y Santa Fe

El gobernador Mario Das Neves promulgó la ley “I N°588” por la cual se incorporó el aceite de cannabis al vademécum de la salud pública para el tratamiento del “síndrome de Dravet”, más conocido como epilepsia. De acuerdo con la nueva legislación, el “aceite de marihuana” será provisto en los hospitales públicos e incorporado al vademécum de la obra social “Seros” que brinda cobertura a los empleados de la administración pública del Chubut.

En Santa Fe, el Instituto Autárquico Provincial de Obra Social (Iapos) comenzó a financiar tratamientos en base a aceite de cannabis para patologías como la parálisis cerebral y la epilepsia, para personas que no responden a los tratamientos tradicionales.

Sin embargo, Gaillard cuestionó que “a muchas mamás que solicitan el aceite, la ANMAT les autoriza la resina de cannabis que se denomina Charlotte Web” y que “ese es un aceite que entra en nuestro país pero está restringido sólo para pacientes con epilepsia refractaria”.

“Sólo tiene un cannabinoide que es el CBD pero no tiene el componente psicoactivo que para algunas patologías es necesario y que es el THC. Lo que necesitamos en nuestro país es que se autorice el uso medicinal para que las universidades puedan investigar, para que los médicos puedan prescribir sin temor de incurrir en responsabilidad penal y para que las mamás puedan darle a sus hijos la medicina con tranquilidad y sin temor a ser consideradas delincuentes. Si los pacientes están incurriendo en este tipo de terapias es porque sienten una mejoría y uno no puede como Estado no darle la posibilidad de darles una mejor vida”, añadió.

“Yo espero que tengamos medio dictamen en Diputados a fin de año porque mientras nosotros debatimos hay niños que convulsionan cien veces por día y no pueden acceder al aceite de cannabis para tener una mejor vida”, concluyó.

Cabe destacar que de la reunión de Comisiones en Diputados también van a participar las mamás de la ONG Mamá Cultiva, las de CAMEDA (Cannabis Medicinal Argentina), la doctora Silvia Kochen epileptóloga e investigadora del CONICET y autoridades del Ministerio de Salud, del SEDRONAR y de distintos organismos.

En este contexto, ámbito.com entrevistó a Valeria Salech, presidenta de Mamá Cultiva, una organización sin fines de lucro que tiene como objetivo agrupar a madres de niños con encefalopatías como la epilepsia refractaria. Salech da cuenta del caso de su hijo Emiliano y del cambio que significó para él y su familia el tratamiento con aceite de cannabis.

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