Más desempleo y menos salario

La redistribución regresiva del ingreso en base al deterioro del mundo del trabajo que se verificó este año excede largamente la discusión por el bono de fin de año o por la exención del Impuesto a las Ganancias del medio aguinaldo de diciembre que ofreció el Gobierno a la CGT como moneda de cambio para desactivar el paro general. Los indicadores oficiales muestran que durante la gestión de Cambiemos se destruyeron 134 mil puestos de trabajo y que el salario real se redujo alrededor de un 10 por ciento, números que empeoran en el terreno de los trabajadores no registrados. El esquema económico de reducción prioritaria de la inflación con apertura comercial y de capitales define un escenario difícil para los trabajadores.

Los últimos datos del Indec señalaron que la desocupación trepó del 6,6 al 9,3 por ciento entre el segundo trimestre de 2015 y 2016. La precisión de esos datos fue puesta en cuestión por analistas, no así la tendencia, que fue de caída del nivel de empleo. La propia Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) del Ministerio de Trabajo dio cuenta de una caída del empleo registrado que roza el 1 por ciento desde diciembre, lo que equivale, según los números del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), a una destrucción de 134 mil puestos formales.

También el Indec registró que el índice de obreros ocupados en la industria manufacturera cayó 1,7 por ciento en el segundo trimestre en la comparación interanual y que la cantidad de horas trabajadas lo hizo en un 1,6 por ciento, lo que supone, en ambos casos, un deterioro del desempeño en relación al primer trimestre. La Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo del PRO, calculó que el desempleo porteño saltó a 10,5 por ciento al cierre del primer semestre, cuando era de 6,8 por ciento en diciembre pasado y de 8,6 a mitad de 2015. En la Capital se perdieron 60.553 puestos en el primer semestre. Según el Indec, en Gran Rosario el desempleo subió en el segundo trimestre de 8,3 a 11,7 por ciento; en San Nicolás-Villa Constitución, de 6,9 a 8,4 por ciento y en el aglomerado Gran Córdoba, de 10,2 a 11,5 por ciento.

La consultora privada Tendencias Económicas calculó que en lo que va del año hubo 171.801 despidos, 7,9 veces el número de 2015 y que las suspensiones llegaron a 106.848 trabajadores, una suba del 89 por ciento. Por su parte, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) considera que desde que asumió el macrismo los despidos y suspensiones acumulados llegan a 208 mil. 137.483 casos corresponden al sector privado y 70.597 a trabajadores del Estado.

En su último informe, Adimra, la entidad que agrupa a las cámaras de la industria metalúrgica, publicó números que reflejan una reducción del empleo del 2,8 por ciento en el acumulado del año en ese sector. De los empresarios encuestados por la entidad, una cuarta parte indicó que espera una caída de la plantilla de personal en el corto plazo. En el sector de la construcción, el Indec calculó una baja del 15,5 por ciento del empleo registrado en julio de forma interanual. En tanto, ATE sostiene que en lo que va del año fueron despedidos 11 mil trabajadores del Estado nacional y 50 mil en las provincias y municipios de todo el país.

En los últimos días se conocieron varias noticias sobre el tema. La empresa alemana Mercedes Benz anunció el despido de 500 trabajadores de su planta en La Matanza y la multinacional argentina Arcor adelantó vacaciones a 400 trabajadores en Córdoba. Los trabajadores de Buquebus denunciaron el plan patronal para echar a 70 trabajadores este mes, mientras que la empresa chilena Bimbo despidió a 100 trabajadores de su planta de Pilar. La textil TN Platex resolvió cerrar a fin de mes su planta de la ciudad chaqueña de Puerto Tirol, con lo que dejará a 166 trabajadores sin empleo, mientras que la empresa Top, que fabrica pantalones para la marca internacional Levi´s, anunció el cierre que deja sin trabajo a 92 personas en la ciudad de San Juan. Además, 70 trabajadores fueron despedidos de SAS, una tercerizada de Telefónica.

La otra dimensión del deterioro laboral es el salario real. El Indec calculó que el aumento de salarios industriales en el segundo trimestre es del 30,9 por ciento, frente a la inflación del período del 45 por ciento. En tanto, el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET) que depende de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) registra una caída del salario real del 6 por ciento en julio respecto a noviembre de 2015. La caída del empleo, junto a la baja del salario real, equivale a la retracción de la participación de los trabajadores en el ingreso nacional, a favor de la ganancia y de la renta de los sectores mejor posicionados.

Página 12