El Gobierno de Bolivia, a través de la Cancillería, expresó este jueves su “más enérgico reclamo” y demandó a Chile el resarcimiento de las “millonarias pérdidas económicas” que pesan sobre el transporte y el comercios internacional por el nuevo paro, esta vez de 72 horas, que acatan funcionarios en la frontera con perjuicios al libre tránsito de la mercancía nacional hacia ultramar.

Desde las cero horas del miércoles, trabajadores del sector público de Chile comenzaron un paro de actividades de 72 horas que, entre otras aspectos, interrumpió los servicios de control fronterizo de Chungará y el embarque y desembarque de carga boliviana en la Terminal Puerto de Arica (TPA).

La semana pasada, entre el jueves 20 y viernes 21, similar medida de presión en demanda de un ajuste salarial dejó parados a más de 2.000 camiones en la frontera.

“Ante este nuevo incumplimiento (paro de 72 horas), el Ministerio de Relaciones Exteriores, exige nuevamente al Gobierno de Chile, el resarcimiento de las millonarias pérdidas económicas que viene asumiendo injustamente el pueblo boliviano, debiendo el Gobierno de Chile asumir la responsabilidad por los incumplimientos a sus compromisos internacionales”, demandó la Cancillería a través de un comunicado.

Exigió el pago por la pérdida de ocho ítems. Demandó el reembolso por productos perecederos como alimentos y otros; las multas de las firmas navieras impuestas al retraso en la devolución de contenedores vacíos; las multas y recargos pecuniarios por el incumplimiento de contratos de exportación; la devolución de lo erogado en las multas por incumplimiento en la ejecución de obras de infraestructura y proyectos productivos al no contar con los bienes de capital e insumos que se encuentran detenidos en territorio chileno, que en otra medida también afectan las actividades industriales.

Se suman también la exigencia d la devolución de los viáticos de los transportistas que esperan retornar al país; las pérdidas del sector por la imposibilidad de firmar nuevos contratos de transporte al encontrarse las unidades imposibilitadas de transitar a Chile; y los costes de reparación de daños mecánicos de los radiadores y otras partes del motor de camiones parados a temperaturas bajo cero en frontera; además del gasto en pagos de garaje de los vehículos que se encuentran en territorio chileno, impedidos de retornar a Bolivia.

En el documento se sostiene que el paro del sector público chileno “vulnera nuevamente el derecho de Bolivia al más amplio y libre tránsito, por territorio chileno, para toda clase de carga, en todo tiempo y sin excepción alguna, tal como lo establece el Tratado de 1904, la Convención de Tránsito de 1937 y otros instrumentos posteriores” mediante los cuales Santiago garantizó el más amplio y libre tránsito por el territorio y los puertos del Pacífico.

El vicepresidente Álvaro García informó este jueves que por Arica circula casi el 60% de las exportaciones bolivianas. Los privados –dijo- han hecho un cálculo, solamente en el ámbito del transporte, y estamos hablando de $us 5 a 7 millones por día, pero eso debe ser unas tres o cuatro veces más si tomamos en cuenta al conjunto de las empresas”.Así, García citó a los exportadores de soya y minerales, quienes —dijo— tienen fechas tope para entregar su producción a Colombia, Japón o Corea. “Por cada día de retraso hay una multa”, lamentó.

El Vicepresidente desveló que el reclamó por estos hechos se llevó nuevamente a la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), donde Bolivia demandó a Chile en 2014 justamente por las trabas al libre tránsito.

“ Eso tiene un procedimiento. Hay que ser respetuosos del procedimiento, ya hemos hecho la denuncia y ahora hay que esperar que siga su trámite normal hasta que se establezcan sanciones”, subrayó.

En el comunicado, la Cancillería afirmó que los paros en Chile son “vulneraciones que estrangulan el Comercio Exterior boliviano, limitando las posibilidades de desarrollo de Bolivia” y expresó “una vez más, su más enérgico reclamo” por los nuevos perjucios.

La Razón