El recorte a la inversión en ciencia y tecnología que se desprende del proyecto de Presupuesto 2017 generó preocupación, indignación y reclamos en el mundo científico argentino. En ese sentido, autoridades de varias universidades junto a científicos, investigadores y estudiantes plantearon el reclamo en el Senado de la Nación, y coincidieron en advertir el riesgo de vaciamiento de las instituciones y un nuevo éxodo de científicos.

El salón Illia de la Cámara alta se colmó de científicos e investigadores que acercaron su preocupación y rechazo por la restricción presupuestaria que planificó el gobierno para el próximo ejercicio. Todos acompañados por el ex senador y actual diputado del FPV en el Parlasur, Daniel Filmus.

Por caso, Jorge Aliaga, en representación del grupo CYTA (Ciencia y Tecnología Argentina) convocó a “evitar el comienzo de la destrucción de un sistema científico tecnológico que debe ser política de Estado”. Aliaga, físico de profesión e investigador de la UBA y el Conicet, leyó el documento que hizo público este agrupamiento que congrega, entre otros, a Adrián Paenza, Alberto Kornblihtt, Ana Franchi, Andrea Gamarnik, Andrés Kreiner y Carolina Mera. El texto en cuestión da cuenta de lo que implica la reducción presupuestaria y señala: “La desinversión propuesta por el gobierno, consecuencia de su política de desindustrialización, abarca a organismos como la CNEA, el INTA, el INTI, etc. Por todos ellos reclamamos, solicitando que se restaure el monto quitado para el desarrollo de ciencia y técnica del presupuesto nacional”.

En otro tramo, el vicedecano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, Luis Baraldo, fue tajante al sostener que los números expresados en el presupuesto 2017 provocan “incertidumbre en la comunidad científica, desalienta la formación, pone en peligro los puestos de trabajo y alienta una nueva fuga de cerebro que tanto costó recuperar”. Baraldo dio cuenta también del petitorio que elaboró el Consejo Directivo de la facultad y que ya suma más de 23 mil firmas de respaldo que “incluye a investigadores, científicos, estudiantes pero también de muchos ciudadanos que comparten nuestra preocupación”.

También participó del cónclave Nuria Giniger quien habló en representación del colectivo Científicos Autoconvocados, indicó que “el ajuste al presupuesto de la educación en general y de la ciencia en particular nos lleva a reclamarle a diputados y senadores que modifiquen el proyecto enviado por el Ejecutivo”. En tal sentido, la antropóloga e investigadora del Conicet convocó a participar de la movilización que se realizará el 25 de octubre próximo. “Estamos convencidos de que, como ha ocurrido en ocasiones anteriores, con la lucha podremos revertir esta situación”, agregó.

Por el Centro de Estudiantes de Exactas y Naturales participó Agustín Martínez Suñé, quien calificó al presupuesto para la ciencia argentina como un “brutal recorte” que, valga la paradoja, “recorta el futuro de los estudiantes pero también del país”.

Si bien la reunión en el Senado no contó con la presencia de legisladores, Filmus señaló que los investigadores y científicos van a participar de una reunión conjunta de las comisiones de la Cámara alta de Presupuesto y de Ciencia y Técnica. El representante del Parlasur sostuvo que han recibido buenas señales por parte de algunos legisladores para frenar el recorte presupuestario. “Se trata de un reclamo que lejos está de ser corporativo sino que además de justo también es masivo”.

El macrismo tiene previsto llevar el proyecto de Presupuesto al recinto de Diputados durante la primera semana de noviembre. Hasta ese momento hay tiempo para frenar el ajuste a la ciencia y la tecnología que implica la pérdida de más de 400 millones de dólares y 700 millones de dólares si se incorporan los organismos vinculados a esta actividad. En definitiva, si se aprueba el proyecto que remitió el presidente Mauricio Macri, la ciencia y tecnología pasaría de ocupar el 1,52 % del presupuesto nacional en 2016 al 1,34% en 2017.

Tiempo Argentino