Santos y Uribe avanzan en un posible ajuste del acuerdo con Farc

Perseverar, perseverar, perseverar, tal como lo dijo el presidente Juan Manuel Santos al término del primer encuentro con el expresidente, senador, Álvaro Uribe Vélez, parece ser la nueva actitud del Gobierno y sus contradictores en el tema de la paz.

Los dos líderes políticos acordaron empezar mañana mismo un posible ajuste al texto del Acuerdo Final con las Farc, que fracasó el pasado domingo por escasos 54 mil votos en el plebiscito.

Uribe, el primero en dar su declaración. lanzó un primer mensaje de tranquilidad al decir que había encontrado “voluntad” de parte de Santos para hacer estas modificaciones.

“Manifestamos ajustes y proposiciones iniciales que deberán introducirse a los textos de La Habana para buscar un nuevo acuerdo de paz que vincule a la totalidad de los colombianos. El presidente de la República expresó voluntad para lograrlo”, afirmó.

Por su parte, el presidente Santos afirmó que se avanzará con la oposición en un posible ajuste en el acuerdo con las Farc.

“Mi propósito es escucharlos, atender en la medida de lo posible sus observaciones y propuestas de ajuste para encontrar un camino que nos permita no sólo culminar el acuerdo de paz con las Farc, sino fortalecerlo”, indicó.

Santos también indicó que el jueves se reunirán las comisiones de ambas fuerzas políticas para seguir avanzando en las negociaciones en esta nueva fase del proceso.

“Establecimos que el punto de contacto será el excomisionado de paz Camilo Gómez, y por parte del Gobierno, Frank Pearl y el Ministro de Defensa Luis Carlos Villegas”, explicó.

Agregó que está dispuesto a reunirse con otros voceros del ‘No’ y que, de hecho, la semana siguiente lo hará con Francisco Santos.

El presidente Santos se mostró optimista en el alcance de la paz “estable y duradera”, pero pidió celeridad en este proceso.

“Si todos tienen esa voluntad y contribuyen con responsabilidad, realismo y celeridad, lo conseguiremos. Y quiero insistir en el tema de la celeridad. La administración del cese al fuego y hostilidades en las condiciones de incertidumbre actuales, conlleva muchos riesgos”, afirmó el mandatario.

Sobre el cese del fuego, sin embargo, afirmó que como Jefe de Estado prorrogará el plazo para que este se cumpla y así “preservar el principal avance logrado en la negociación: el fin de la violencia”.

El encuentro de este miércoles entre Santos y Uribe se dio tras cinco años sin verse cara a cara. Este comenzó a las 11:30 a.m. y se extendió hasta pasadas las 3:00 p.m. Luego, cada una de las comisiones -la de Uribe y la de Santos- se reunieron por aparte preparando sus declaraciones.

El senador del Centro Democrático, principal opositor del Gobierno de Santos y del acuerdo de paz con las Farc, también llamó a la comunidad internacional y pidió “comprensión” porque, según manifestó, es “mejor la paz para todos los colombianos que un acuerdo débil para la mitad de los ciudadanos”

También se pronunció sobre el carácter especial que tiene el Acuerdo Final con las Farc.

“Manifestamos que debe haber claridad por parte del Gobierno, los acuerdos no pueden asimilarse a un tratado internacional, y a un acuerdo especial, después de haber sido rechazados por el pueblo”, explicó.

Uribe llegó a la Casa de Nariño acompañado de los congresistas del Centro Democrático Paloma Valencia y Iván Duque; y de los líderes de ese partido político Carlos Holmes Trujillo y Óscar Iván Zuluaga. También, del representante a la Cámara Rubén Darío Molano y la exministra de Defensa Marta Lucía Ramírez.

Además, del pastor cristiano César Castellanos y de Diana Sofía Giraldo, directora de la Fundación Víctimas Visibles.

Por parte del Gobierno, asistieron la canciller, María Ángela Holguín; el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo; el de Defensa, Luis Carlos Villegas, y los generales en retiro Óscar Naranjo y Jorge Enrique Mora. También el exministro de Justicia Yesid Reyes, el comandantede las Fuerzas Militares, Juan Pablo Rodríguez; el comandante del Comando Estratégico de Transición, Javier Flórez; así como Frank Pearl, Gonzalo Restrepo y Juan Carlos Henao, rector de la Universidad Externado.

La cita se dio en medio de una incertidumbre política que ha golpeado al proceso de paz y que por ahora, tiene congelados algunos programas que se habían adelantado con la guerrilla.

Previamente, Santos se reunió con el expresidente Andrés Pastrana, otro de los opositores del proceso de paz.

“Con el ‘No’ se unió a los colombianos. El 99 % del país está convencido y estamos con la paz. Nunca un presidente de Colombia había tenido tanto respaldo. Hay un documento base importante que es el de La Habana, hay cosas buenas que hay por rescatar y otras que hay que implementar”, indicó Pastrana a la salida de la reunión.

El exmandatario también afirmó que “si hay voluntad política” el cese del fuego se puede prolongar por largo tiempo, y pidió que se activen ya las zonas de concentración de la guerrilla para darles protección.

Encuentro previo del uribismo

Por su parte, la excandidata presidencial, Martha Lucía Ramírez, pidió este miércoles durante una reunión de representantes de la campaña por el ‘No’ en el plebiscito, que se continúe con el cronograma de desplazamiento de los miembros de las Farc a la zonas veredales de concentración, como lo establecía el acuerdo que negociaron guerrilla y Gobierno.

“El desplazamiento de las Farc a las zonas de concentración no tiene por qué cambiar, lo único que cambiaría sería el cronograma de dejación armas”, aseguró Ramírez.

La líder conservadora igualmente le solicitó al Gobierno que el cese al fuego bilateral “sea indefinido”.

En ese encuentro, se busca, según los representantes, concretar los lineamientos con los cuales afrontarán el diálogo con el Gobierno para definir el futuro del acuerdo de La Habana.

En la reunión asistieron el expresidente Álvaro Uribe; los tres miembros del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, Iván Duque y Carlos Holmes Trujillo; el exprocurador, Alejandro Ordóñez, y representantes de las comunidades religiosas que apoyaron el ‘No’.

Tras el encuentro del uribismo, Ordóñez aseguró que los representantes del ‘No’ no irán a La Habana, “eso le corresponde es al Gobierno”.

El expresidente Uribe por su parte manifestó que “Colombia tiene hoy la posibilidad de construir una paz que represente a todos los ciudadanos del país”.

El Tiempo


Declaración de Juan Manuel Santos sobre el avance del Diálogo Nacional

Como lo anuncié el domingo, luego de los resultados del plebiscito, es mi obligación como Presidente buscar caminos para la unión y la reconciliación de la nación.

Como Jefe del Estado tengo igualmente la obligación de preservar el orden público, garantizar la tranquilidad de los colombianos y buscar y negociar la paz. Mantengo todas las facultades que me da la Constitución para lograr ese mandato, deber de todo gobernante.

En el marco de esas facultades y obligaciones, prorrogué el cese al fuego y de hostilidades bilateral, el cual puede ser renovado y extendido para garantizar y preservar el principal avance logrado en la negociación: el fin de la violencia y la tranquilidad de los colombianos.

Por otro lado, para abrir un nuevo espacio de diálogo nacional y de unión alrededor de la paz tan anhelada por todos los sectores, inicié desde el mismo lunes contactos con los diferentes sectores que se pronunciaron por el no.

Mi propósito es escucharlos, atender en la medida de lo posible sus observaciones y propuestas de ajuste para encontrar un camino que nos permita no sólo culminar el acuerdo de paz con las FARC, sino fortalecerlo.

Ayer me reuní y escuché a los dirigentes gremiales, tanto a los que apoyaron el Sí, como a los que promovieron el No. Encontré en todos ellos un ánimo constructivo y una real disposición a aportar su concurso para lograr el acuerdo de paz. Todos quieren la paz.

Igualmente, en el día de ayer, me reuní con voceros representativos de diferentes iglesias cristianas, entre las que se encontraban voceros del Sí y del No.

Con los del No, identificamos que muchas de sus preocupaciones están en puntos que requieren aclaraciones o precisiones. Hoy mismo empezamos a trabajar con ellos para concretar esos puntos y resolver sus inquietudes.

Esta mañana escuché atentamente al Ex presidente Pastrana. Quiero agradecerle su generosa actitud y disposición a contribuir a salvaguardar el proceso en este momento histórico.

Establecimos que el punto de contacto será el ex comisionado de paz Camilo Gómez, y por parte del Gobierno, Frank Pearl y el Ministro de Defensa Luis Carlos Villegas.

Luego nos reunimos con el Ex presidente Uribe y sus acompañantes. A esa reunión también asistieron otros promotores del No como la Doctora Martha Lucia Ramírez, y el Doctor Alejandro Ordoñez. A todos ellos les agradezco su buena disposición.

Escuchamos por cerca de cuatro horas con mucha atención sus inquietudes. Todas ellas, y otras que no se trataron, se analizarán en el marco de la comisión acordada. Esta interlocución comenzará mañana.

Me propongo seguir reuniéndome con otros voceros del No para escucharlos. Con Francisco Santos me reuniré la semana entrante.

Todo esto deberá, como es natural, ser tratado con la delegación de las Farc en La Habana.

Colombianos,

Estamos muy cerca de lograr la paz. Una paz estable, duradera y con un apoyo ciudadano más amplio.

Si todos tienen esa voluntad y contribuyen con responsabilidad, realismo y celeridad, lo conseguiremos.

Quiero insistir en el tema de la celeridad. La administración del cese al fuego y hostilidades en las condiciones de incertidumbre actuales, conlleva muchos riesgos.

Le agradezco a las Naciones Unidas que haya manifestado que continuará con su presencia por un tiempo. Entiendo su llamado a que en la incertidumbre no podrá permanecer indefinidamente.

Quiero agradecer a la comunidad internacional que ha expresado, desde el domingo mismo, su voluntad de seguir apoyando a Colombia en la búsqueda y consolidación de la paz.

En este momento debemos todos deponer los antagonismos, las rencillas y unirnos como nación en aras del bien común.

Consolidar y fortalecer la paz es el camino que debemos recorrer como nación. Es mi obligación constitucional y MI CONVICCIÓN PROFUNDA. Persistiré con todas mis fuerzas, con responsabilidad y con decisión en ese propósito.

A los millones de colombianos que votaron Sí el domingo, a todos los que han reiterado su compromiso y su voluntad de trabajar por la paz, les digo con firmeza y claridad:

¡PERSEVERAR! ¡PERSEVERAR! ¡PERSEVERAR!

¡LA PAZ DE COLOMBIA ESTÁ CERCA Y LA VAMOS A ALCANZAR!

Presidencia de Colombia


Declaración del expresidente Álvaro Uribe Vélez a la salida de la reunión en la Casa de Nariño

“Agradecemos al señor Presidente de la República la cita que nos concedió hoy.

Manifestamos ajustes y proposiciones iniciales, que deberán introducirse a los textos de La Habana para buscar un nuevo acuerdo de paz, que vincule a la totalidad de los colombianos. El Presidente de la República expresó voluntad para lograrlo.

El proceso iniciado a partir del domingo debe adelantarse con ausencia de violencia. A las dificultades que se derivan de 200 mil hectáreas de coca, el Eln, los disidentes de Farc, las bandas criminales, el microtráfico, la extorsión, no se debe agregar un nuevo motivo de violencia.

Reiteramos la necesidad de que las Farc cesen todos los delitos y que sus integrantes gocen de efectiva protección. Expresamos al Gobierno soluciones jurídicas y económicas, vinculadas a la eliminación del narcotráfico, que sean inmediatas para los guerrilleros rasos, no incursos en delitos de lesa humanidad.

Pedimos a las Naciones Unidas que acompañe esta nueva etapa de la democracia colombiana, porque el resultado del domingo rechazó los acuerdos pero reafirmó el deseo unánime de paz.

Pedimos comprensión y apoyo a la Comunidad Internacional. Es mejor la paz para todos los colombianos que un acuerdo débil para la mitad de los ciudadanos.

Manifestamos que debe haber claridad, por parte del Gobierno, que los acuerdos no pueden asimilarse a un Tratado Internacional, ni a un Acuerdo Especial, menos después de haber sido rechazados por el pueblo.

Insistimos en la necesidad de un alivio judicial, sin impunidad, por intermedio de nuestras instituciones, a los integrantes de las Fuerzas Armadas.

Hemos reiterado las preocupaciones por la impunidad total, la elegibilidad política de personas responsables de delitos de lesa humanidad, por los secuestrados de quienes nada se sabe, por los miles de niños reclutados que no han regresado a sus hogares. Presentamos nuestras preocupaciones por los valores de familia.

Se pidió al Presidente de la República reconocer a todas las victimas de Farc.

Hemos repetido que instituciones como la justicia deben ser mejoradas pero no sustituidas.

Insistimos ante los colombianos que un acuerdo que ponga en riesgo la iniciativa privada cierra las posibilidades de superación de la pobreza y de construcción de equidad.

Haremos de nuestra parte todo el esfuerzo para aportar en la construcción de un buen consenso para nuestra democracia. Mañana se continuará la reunión a través de comisionados de diferentes sectores representativos de la campaña del NO.

Centro Democrático


Cese el fuego bilateral hasta el 31 de octubre puede ser prorrogado: Mindefensa

El martes en la noche sorprendió una alocución presidencial del presidente Juan Manuel Santos en la que señaló que hasta el 31 de octubre va el cese el fuego bilateral – que ordenó desde el pasado 29 de agosto – al parecer para de esta forma presionar el diálogo entre las partes que no están de acuerdo con lo acordado con las Farc en La Habana.

“El tiempo es muy importante, no podemos prolongar este proceso y este diálogo por mucho tiempo porque estamos en una zona gris, en una especie de limbo que es riesgoso y puede echar al traste todo el proceso…Se decretó el cese al fuego bilateral y definitivo con las Farc hasta el 31 de octubre y yo espero que podamos avanzar”, manifestó el mandatario.

De manera casi inmediata, el máximo comandante de las Farc, Rodrigo Londoño “Timochenko”, le respondió:

Este tuit acompañado de otro que escribió Pastor Alape en el que pide a sus tropas moverse a posiciones seguras “para evitar provocaciones”, generó alerta en los colombianos quienes piden que se mantenga el cese el fuego bilateral para evitar una reanudación del conflicto armado ante el triunfo del No en el plebiscito por la paz.

El encargado de apaciguar la situación fue el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas. Aclaró que por la Directiva No. 27 de 2016, se estableció como plazo de la aplicación inicial de este cese de hostilidades este 31 de octubre, pero dicha fecha puede ser prorrogada.

“Dados los resultados del plebiscito ya conocidos, y para efectos operacionales y de seguridad jurídica, se hizo necesario para el Ministerio de Defensa expedir la Directiva No. 27 de 2016, con aplicación inicial hasta el 31 del presente mes de Octubre, término que podrá ser prorrogado de acuerdo con la necesidad de preservar el CFHBD, así como la seguridad de la ciudadanía, de los miembros de las FARC-EP y de nuestra Fuerza Pública”, expresó a través de un comunicado.

El Espectador


Farc no descartan reunirse con el expresidente Álvaro Uribe

Caracol Radio consultó con varios integrantes de la delegación de las Farc sobre un posible encuentro con el expresidente Álvaro Uribe, después de los resultados del plebiscito, y manifestaron que no cerrarán esa posibilidad por estar abiertos a dialogar con todos los sectores políticos del país.

“Si decimos que no hablamos con Uribe, estaríamos excluyendo a un sector muy importante”, dijo uno de los guerrilleros.

Sin embargo sí hay molestia porque antes de cerrar los acuerdos desde la delegación guerrillera manifestaron en varias ocasiones que estaban listos para dialogar con el líder del Centro Democrático. Incluso ‘Timochenko’ le envió una carta a Uribe invitándolo a conversar, pero fue descartada por el exmandatario.

Así mismo manifestaron los integrantes de la delegación guerrillera, que seguirán con la defensa de lo acordado y que se buscarán salidas para implementar lo pactado con el Gobierno y no tirar a la basura los cuatro años de negociación.

Caracol


Las peleas que divorciaron a Uribe y Santos

Este miércoles, después de 2.251 días, el presidente Juan Manuel Santos y el expresidente Álvaro Uribe se volvieron a estrechar las manos. La última vez fue en la posesión presidencial de Santos, un triunfo que no habría logrado sin el apoyo unánime del líder antioqueño y la promesa de continuar con la política de seguridad democrática.

Ese día, Santos comparó a Uribe con el mismísimo Simón Bolívar. “Usted -le dijo el bogotano al paisa- fue un segundo Libertador, al devolvernos a los colombianos la esperanza”.

¿Pero cómo es que estos dos hombres que trabajaron juntos en la lucha militar contra las Farc, que liberaron a Ingrid Betancourt y que lograron derrotar a Mockus cuando era el más popular en las redes sociales, se convirtieron en enemigos aparentemente irreconciliables, en las caras opuestas de la moneda?

Estos son algunos de los rifirrafes y desencuentros que deterioraron la relación Santos-Uribe, y por ahí derecho polarizaron al país en dos bandos que hoy defienden o atacan el acuerdo de paz entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc.

Vargas Lleras y Juan Camilo Restrepo, la manzana de la discordia

La primera diferencia entre Juan Manuel Santos, recién llegado a la Presidencia, y Álvaro Uribe, cuyo eco todavía vibraba en la Casa de Nariño, fue el nombramiento de Germán Vargas Lleras y Juan Camilo Restrepo como ministros. Aunque ambos fueron duros críticos del gobierno de Uribe, Santos les pidió ser sus ministros de Vivienda y Agricultura, respectivamente.

Incluso, dos años después, el mismo Uribe reconoció que esos nombramientos fueron la manzana de la discordia de la relación y proclamó, a través de su activa cuenta de Twitter, que el gobierno de Santos quería ocultar “con disculpas burocráticas el abandono del rumbo que lo eligió”.

“El nombramiento de ministros Vargas Lleras, Juan Camilo Restrepo y Rafael Pardo fue la manzana de la discordia en el rompimiento Uribe/Santos”, fue el mensaje del periodista Luis Carlos Vélez que Uribe retuiteó desde su cuenta en la red social, el 11 de abril de 2012

Hugo Chávez, el ‘florero de Llorente’

Si algo desató el descontento de Uribe con su sucesor fue el restablecimiento de las relaciones con Venezuela, una de las primeras medidas de Santos como presidente.

Solo tres días después de su nombramiento, el 10 de agosto de 2010, el jefe de Estado colombiano se reunió con Hugo Chávez en la Quinta de San Pedro Alejandrino, en Santa Marta. En la reunión, los mandatarios acordaron restablecer las relaciones diplomáticas entre los países vecinos, e incluso Santos dijo que Chávez era su “nuevo mejor amigo”.

A Uribe, quien había roto las relaciones con Venezuela por sus diferencias irreconciliables con el gobierno de izquierda, la noticia le cayó como un baldado de agua fría. El expresidente insistió en que Chávez protegía a los terroristas de las Farc y los ocultaba en su territorio de la Fuerza Pública colombiana.

Ley de Víctimas

El 24 de mayo de 2011 el Congreso aprobó la Ley de Víctimas, una norma sin precedentes que buscaba la reparación material y simbólica de las víctimas del conflicto armado en Colombia.

El expresidente Álvaro Uribe fue el primero en criticar la decisión, no porque estuviera en contra de la reparación administrativa de las víctimas, sino porque la Ley reconocía por primera vez la existencia del conflicto armado en Colombia -hasta entonces se había tratado a las Farc como una amenaza terrorista-.

El objetivo de definir la confrontación como conflicto armado era evitar que se colaran personas afectadas por la delincuencia común en los procesos de reparación. Sin embargo, para Uribe, las Farc -y demás grupos armados- debían ser tratadas como criminales.

“Quienes amenazan contra la vida, honra y bienes de la población civil no están en conflicto con el Estado. Son una amenaza criminal” y “No hay razón legal para vincular reparación de víctimas con reconocimiento de terroristas”, fueron algunos de los trinos con los que Uribe criticó la iniciativa de Santos.

Proceso de paz, la gota que rebosó el vaso

Hasta ese momento las críticas de Uribe al gobierno de Santos se habían quedado en la esfera bulliciosa de las redes sociales. De hecho, en abril de 2011, Santos aseguró que mantenía las mejores relaciones con el “presidente Uribe” y que todos los comentarios del exmandatario eran bienvenidos. “No nos inventen peleas que no existen”, dijo el jefe del Estado colombiano.

Sin embargo, la gota que rebosó el vaso y que deterioró definitivamente la relación entre entre Santos y Uribe llegó en agosto de 2012, cuando el expresidente reveló en un acto público en la ciudad de Sincelejo que el Gobierno mantenía conversaciones secretas con la guerrilla de las Farc.

“Incomprensible esto: deterioro de la seguridad y el Gobierno negociando con el grupo terrorista de las Farc en Cuba. Y Chávez protegiendo a las Farc”, dijo Uribe.

Inmediatamente, las declaraciones de Uribe fueron desmentidas por el ministro de Defensa y la canciller María Ángela Holguín, pero el rumor siguió corriendo hasta que, a finales de ese mes, Santos aceptó públicamente que estaba negociando con las Farc.

El Centro Democrático, divorcio definitivo

Después del atentado al exministro Fernando Londoño en mayo de 2012, Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe partieron cobijas definitivamente, cuando este último se distanció el partido de La U, que lo llevó a la Casa de Nariño por segunda vez.

Siete meses después, un nuevo movimiento político liderado por el expresidente, al que llamaron Centro Democrático, veía la luz bajo el lema “Mano firme, corazón grande”.

En las elecciones presidenciales de 2014 fue Óscar Iván Zuluaga, candidato del Centro Democrático, quien puso a tambalear la reelección de Santos y, por ahí derecho, la continuidad del proceso de paz con las Farc.

Antes de la segunda vuelta electoral, Santos aseguró en una entrevista que estaba dispuesto a reconciliarse con Uribe, “porque esto no le conviene ni a él ni a mí”. “Añoraría que eso sucediera”, dijo el mandatario.

Si Santos hubiera podido prever el limbo político en el que cayó el proceso de paz tras el No de los colombianos en el plebiscito, tal vez se habría esmerado desde hace dos años en mejorar su relación con el expresidente Uribe.

En cambio, la distancia entre los dos líderes se hizo cada vez más grande y los dardos del expresidente al proceso con las Farc no han cesado. Hasta el día de hoy.

Parece que la paz de Colombia depende de que Santos y Uribe se estrechen las manos y hagan las paces entre ellos mismos.

El Colombiano