Dirigentes políticos reconocieron la frontalidad y el “espíritu democrático” de Batlle

Con honores de jefe de Estado y luto nacional, ayer fueron velados los restos del ex presidente Jorge Batlle en el Palacio Legislativo. Por la tarde, una multitudinaria caravana fúnebre pasó por la sede del Partido Colorado y luego se dirigió al Cementerio Central, donde fue sepultado el último de los cuatro presidentes de apellido Batlle que tuvo el país, el de más larga carrera política y el que vivió más.

Uno de los primeros en hablar sobre su pérdida fue el actual mandatario, Tabaré Vázquez, quien fue derrotado por Batlle en el balotaje de 1999. Cuatro años más tarde, Batlle sería el primer presidente de la historia de Uruguay en entregarle la banda presidencial a un frenteamplista. Vázquez recordó ayer aquella situación a la salida del Palacio Legislativo. En aquella oportunidad, dijo, Batlle le puso la banda presidencial al revés y luego le comentó, en tono de broma: “Espero que no se equivoque como yo me equivoco en este momento”.

“[Batlle] fue una de las personas más inteligentes que he conocido en mi vida. Venimos a despedirlo con enorme respeto y con un sentimiento de honor real que parte de lo más profundo de nuestro ser”, dijo Vázquez al llegar al velorio. Según dijo el presidente, Batlle fue “un político importantísimo e influyente en la historia de nuestro país” y “marcó toda una época”. “Un hombre liberal, convencido de sus ideas, que las puso en práctica. Fue un provocador del pensamiento y, más allá de los acuerdos o discrepancias que con él se pudiera tener, pautaba y marcaba distancias muy definidas en cada una de sus expresiones”, sostuvo. Finalmente, recordó que la última vez que había trabajado con él fue en las reuniones interpartidarias y con los ex presidentes que él convocó por el tema de los hidrocarburos. “Hizo un aporte muy importante en esas reuniones”, aseguró, para luego detallar que Batlle le había dicho: “Cuando usted me precise y el país me precise, yo voy a estar”. El ex mandatario ni siquiera había escapado a la polémica en aquellos encuentros. En agosto había dicho que el hecho de que la empresa Total no hubiera hallado petróleo “es lo mejor que le puede pasar al país”, debido a la falta de disciplina del sistema político y a que “los parlamentarios del Frente Amplio ya querían gastar de la cuenta de ese fondo”.

Al velorio también asistió el ex presidente y ahora senador José Mujica, quien dijo que al país se le fue “un pedazo de historia del siglo XX”. “Se nos va la imagen de un luchador, de gente que cree que la política es una pasión, una pasión creadora a la que no se puede renunciar mientras estamos vivos”, sostuvo. El ex mandatario recordó que con Batlle se peleó “muchísimo, toda la vida, y si tuviéramos dos vidas seguiríamos peleando, pero sin odio”. Por último, destacó que le gustaría morirse de forma similar a Batlle. “Cayó militando. Esto es un símbolo. Me gustaría irme de forma parecida”.

Algo similar dijo el ex presidente Luis Alberto Lacalle, quien supo ser aliado de Batlle en el balotaje de 1999, en la campaña electoral que llevó al colorado a la presidencia. Según aseguró, a él también le gustaría morir en una “tribuna, defendiendo” a su partido. El nacionalista destacó que el ex presidente “le dio un giro a la Lista 15 y a su pensamiento”, y que la “modernizó”. También recordó que Batlle fue un “aliado” durante su gobierno en la “modernización del Estado”.

El otro de los ex presidentes, Julio María Sanguinetti, también dejó su registro, pero en una columna que hizo pública en El Observador, debido a que se encontraba en México. Definió a Batlle como un “campeón de la libertad”, resaltó que “su linaje lo sentía como responsabilidad, no como mérito, y todo lo que alcanzó fue por su prolongado esfuerzo”, y destacó cómo “reconfiguró la doctrina batllista con un aliento liberal que, sin desvirtuar sus esencias, la adaptó a estos tiempos de apertura y competencia comercial”. Sanguinetti también elogió que cuando ejerció como presidente, Batlle soportó “el drama de una crisis económica que vino de afuera y que enfrentó con profundo sentido de responsabilidad, evitando el default en que había caído la Argentina”.

Los de ahora

En declaraciones a Teledoce, el senador nacionalista Luis Lacalle Pou resaltó que Batlle era “un tipo frontal” y que “se la jugaba”. Además, dijo que con él fue “inmerecidamente generoso”. En tanto, el líder de la fracción minoritaria del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, declaró a ese medio que a Batlle “el país le debe la salida económica que Uruguay tuvo en momentos de una crisis enorme”. El senador, que fue uno de los blancos más opositores al gobierno de Batlle, escribió ayer en Twitter que haría una “excepción como blanco” y escribió: “¡Viva Batlle!”.

Por su parte, el senador colorado Pedro Bordaberry también publicó en esa red social: “republicano, cantaba la justa, provocador de pensamientos, siempre dos pasos adelante, salvó al país de la peor crisis, gracias por tanto”.

La central sindical tampoco se olvidó del ex presidente. En un comunicado público, el PIT-CNT expresó sus condolencias y sostuvo que, más allá de sus “discrepancias y diferencias con el accionar político del Dr. Batlle, no podemos dejar de reconocer en él a un político de fuste, apasionado a la hora de defender sus ideales; polemizador y provocador de debates”. “Los trabajadores, más que nadie, resistieron parte de sus políticas. No obstante, es de estricta justicia valorar su fe democrática y republicana. Que en paz descanse”, culmina el texto.

Ya en el Cementerio Central, el encargado del último discurso fue quien ejerció como vicepresidente de Batlle, Luis Hierro López. “Jorge vivió y murió luchando a su medida. Vivió luchando por su partido y por la libertad, y murió luchando por su partido y por la libertad”. Luego sus restos fueron introducidos en el panteón familiar, junto a los de sus padres: el ex presidente Luis Batlle Berres y Matilde Ibáñez Táliche.

La Diaria