Para los jóvenes latinoamericanos, la causa de los pueblos no admite la menor demora

Del 14 al 16 de octubre se realizó en Montevideo, Uruguay, la cuarta edición del Congreso por la Integración Política Regional en el que participaron 400 jóvenes militantes de sectores estudiantiles, sindicales, campesinos, intelectuales y de derechos humanos de nueve países de la región.

En el encuentro se reflexionó y debatió sobre la actual coyuntura continental, signada por nuevos gobiernos de corte neoliberal, los golpes institucionales, los peligros a la producción y al trabajo que traen aparejados los acuerdos de libre comercio globales como el TPP o Tratado Transpacífico.

En el marco del Congreso, los jóvenes representantes de las 30 organizaciones de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia, México, Venezuela, Colombia y Chile participantes estructuraron una agenda a futuro y emitieron al siguiente declaración:

Declaración final del 4° Congreso por la integración política regional

“Es que, cuando los hombres llevan en la mente un mismo ideal, nada puede incomunicarlos, ni las paredes de una cárcel, ni la tierra de los cementerios, porque un mismo recuerdo, una misma alma, una misma idea, una misma conciencia y dignidad los alienta a todos”.

Fidel Castro, “La Historia me absolverá” Septiembre de 1953.

La Ciudad de Montevideo se convierte en la capital de la integración latinoamericana y caribeña, llevando adelante la realización del “4° Congreso de Integración Política Regional”, en el que nos dimos cita más de 400 jóvenes durante tres días donde debatimos en Paneles Centrales, en Charlas y Talleres simultáneos, en Actos Culturales y Sociales, y un Foro preparatorio de organizaciones políticas, sociales, estudiantiles, sindicales, campesinas e intelectuales, en la sede del Palacio Legislativo de la República del Uruguay y las Facultades de Ciencias Sociales y Psicología de la Universidad de la República.

El evento contó con la participación de jóvenes de nueve países –Chile, Paraguay, Bolivia, México, Venezuela, Brasil, Colombia, Argentina y Uruguay- que debatieron sobre la actual situación de la integración de nuestros países y de nuestros Pueblos, de los problemas de nuestra región, de la Política, la Economía y la Cultura, y de la necesidad de emprender colectivamente el camino de la formación política y de la formación de nuevos cuadros. El Congreso es un aporte colectivo que nos permite desafiar la fragmentación, tejiendo puentes entre jóvenes líderes del Movimiento Estudiantil, Sindical, Campesino e Intelectual con una apuesta estratégica para el presente y para el futuro de la Patria Grande. Los participantes del espacio coincidimos que sólo con la articulación y el trabajo compartido lograremos instalar nuevas lecturas sobre nuestra realidad para construir desde ahí una agenda programática y estratégica que pueda potenciar a la Fuerza Social y Política de Liberación de Nuestramérica.

Durante el encuentro, asumimos imprescindible promover el diálogo, el debate, la información y la formación, recuperando los espacios de protagonismo de la juventud. Hicimos el llamado a buscar lenguajes nuevos, a seguir dando la batalla de ideas, la batalla cultural, usando todas las potencialidades y capacidades creativas que nos permitan no solo enfrentar el presente, sino también el futuro, planteando que no basta con recitar consignas, si no somos capaces de enfrentar al imperialismo y su plan desintegrador.

Los ciclos de debates nos permitieron distinguir el ataque sistemático del Imperialismo y sus socios locales, a reconocernos como víctimas de los golpes “blandos”, articulados por la Red Financiera Global y las grandes empresas de la comunicación que bombardean constantemente a los gobiernos populares para demonizarlos, generando campañas de miedo, desesperanza y engaños. Reflexionamos sobre el impulso de guerras económicas sistemáticas y coordinadas en todo el continente, que incluye corridas cambiaras, fuga de capitales, desabastecimiento, especulación y chantaje “buitre”.

Las discusiones sobre la nueva situación geoeconómica internacional y cómo la derecha continental ha avanzado en nuestra América Latina, producto de reveces electorales, que tuvieron como hitos más importantes la asunción de Mauricio Macri en Argentina, la victoria de la derecha fascista venezolana en las elecciones parlamentarias, el triunfo del “NO” en el Referéndum en Bolivia, el Golpe de Estado Institucional en Brasil a la Presidenta Dilma Rousseff, y la imposición ajustada del “NO” también en Colombia para la legitimación de los acuerdos de Paz entre la insurgencia de las FARC-EP y el Gobierno de Santos, fueron temas de análisis por los participantes.

Los asistentes concluimos que estamos pasando por un momento complejo, reconociendo no obstante, que el ciclo histórico de disputa por otro mundo, multipolar y con mayores niveles de equidad y justicia, no se ha clausurado. En tal sentido, asumimos que la situación que vive la Patria Grande debe permitirnos desarrollar una nueva estrategia, que permita seguir acumulando fuerzas en el campo social, creciendo como pueblo, para desarrollar nuestro proyecto en el ámbito económico, gremial, social, político-institucional, cultural y militar.

La nueva etapa que enfrentamos nos reclama como campo popular la legitimidad en el más amplio debate y discusión de todos los sectores sociales, entendiendo que en política quien mejor ordena los intereses es quien conduce y la clave se encuentra en articular un nuevo estado en las relaciones de fuerza, donde la participación de la comunidad debe ser legitimada, promovida y organizada en todos los niveles de la vida social: en los barrios, en las fábricas, en las empresas, en la universidad, a nivel local, regional, nacional y latinoamericano.

Por otra parte, nos planteamos escapar de la visión de que alcanza sólo con distribuir en forma efectiva la renta, ya que las pruebas muestran que si bien la base material es importante, si no se profundiza en el resto de los aspectos estamos condenados a repetir nuevamente la historia que hoy nos aqueja.

Nuestro accionar político debe seguir encaminándonos, como juventud, en la dirección de la Liberación Nacional y Social Latinoamericana, para que desde la región profundicemos las posibilidades reales de un mundo multipolar donde construyamos una sociedad de iguales basada en la planificación y organización de la producción de bienes que sirvan para cubrir necesidades de una sociedad no mercantilizada ni consumista.img-20161017-wa0006
En este marco, el Congreso permitió seguir afianzando la unidad de los Pueblos Latinoamericanos, para seguir sosteniendo y fortaleciendo nuestros organismos de integración (ALBA, Mercosur, UNASUR, CELAC), porque es la única forma de desprendernos de los lazos de dependencia política, económica, social y cultural que los pueblos de América sufrimos.

Las más de 30 organizaciones políticas, estudiantiles, sindicales, territoriales, intelectuales y de derechos humanos acordamos:

1. Congregarnos en breve nuevamente en un “Foro por la Integración Regional”.
2. Defender la Integración Soberana de los Pueblos de la Patria Grande.
3. Repudiar públicamente todas las acciones de los gobiernos de derecha y de los sectores conservadores de nuestros países en contra la democracia y la Paz.
4. Denunciar el Golpe de Estado Institucional en Brasil: ¡FORA TEMER!
5. Exigir la implementación de los Acuerdos de Paz en Colombia.
6. Reafirmar la Soberanía Argentina y Latinoamericana de las Islas Malvinas y denunciamos al Gobierno de Mauricio Macri por permitirle al Imperialismo Británico toda una serie de ejercicios militares en el Atlántico Sur.
7. Exigir la libertad de todos los presos políticos del Continente: Milagro Sala y sus 10 compañeros de la Tupac Amaru en Argentina, los presos de Curuguatí en Paraguay, los 9500 presos políticos colombianos y todos los detenidos perseguidos por razones políticas por la Derecha Política del Continente, que bien sabemos es una sola, articulada al Imperialismo y la Oligarquía.
8. Exigir al Gobierno Mexicano la aparición con vida de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
9. Denunciar el Golpe continuo y la Guerra Económica en Venezuela y respaldamos a nuestra Revolución Bolivariana y a su Presidente Nicolás Maduro como presidente pro Tempore del Mercosur.
10. Defender a nuestro Proceso de Cambio boliviano y exigimos que la UNASUR y la CELAC intervengan en conseguir el Mar para Bolivia.
11. Rechazar la persecución judicial y política contra los líderes de la Patria Grande. En tal sentido nos solidarizamos con la compañera Cristina Fernández de Kirchner, Lula Da Silva y Dilma Russeff.
12. Repudiar cualquier tipo de persecución racial o de género en el Continente. En tal sentido, condenamos la decisión del gobierno de Mauricio Macri de abrir un Cárcel para Inmigrantes en dicho país.

Con la mayor amplitud y heterogeneidad, invitamos a todas las organizaciones del campo popular del Continente a participar de todas las instancias que debatan éstos temas y los invitamos a participar del 5° Congreso por la Integración Política Regional el próximo año y de instancias preparatorias que realizaremos incluso antes de terminar éste 2016.

Vivimos un tiempo urgente. Unidos somos invencibles, Divididos seremos indefendibles. A los pueblos del continente y el mundo les decimos que desde Montevideo, República Oriental del Uruguay, tierra de Artigas, afirmamos que hay una juventud en pie decidida por la Liberación Nacional, Social y Continental. Seguiremos unidos construyendo porque sabemos que “la causa de los pueblos no admite la menor demora”, como dijera el prócer uruguayo José Gervasio Artigas.

Integración