Cuba defendió ayer en la ONU el derecho de los pueblos a escoger de manera soberana su modelo de desarrollo, e instó a los países ricos a cumplir con sus compromisos de asistencia a las naciones del Sur.

En un debate de la Segunda Comisión, órgano de la Asamblea General que se ocupa de los temas económicos y financieros, la representante permanente alterna de la isla aquí, Ana Silvia Rodríguez, rechazó el orden internacional vigente y la imposición de agendas y de medidas coercitivas unilaterales.

‘Nuestras voces deben ser escuchadas’, afirmó en la sesión la diplomática, quien llamó a no ignorar las duras realidades presentes en el planeta.

De acuerdo con Rodríguez, no menos de 795 millones de personas sufren hambre crónica y alrededor de 18 mil niños mueren a diario como resultado de la pobreza, mientras los gastos militares continúan en niveles exorbitantes, al ubicarse en 1,7 billones de dólares.

Esa cifra contradice a quienes afirman que no hay recursos para eliminar la pobreza y el subdesarrollo, advirtió.

En su discurso, la funcionaria ilustró el impacto de las políticas unilaterales contra pueblos del Sur con el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, durante más de medio siglo.

Se trata de una acción que impide la plena realización del derecho al desarrollo socio-económico de la isla, a partir de sus enormes daños, valorados en más de 753 mil millones de dólares, dijo.

Rodríguez insistió en que los países industrializados deben asumir su responsabilidad ante fenómenos como el cambio climático, modificar sus irracionales patrones de producción y consumo, y cumplir con la Ayuda Oficial al Desarrollo, consistente en la designación del 0,7 por ciento de su producto interno bruto para esos fines.

Urge alcanzar un orden económico internacional basado en la equidad, la soberanía, la justicia y la cooperación, al margen de los modelos existentes en los estados, subrayó.

Prensa Latina