El viaje de Mauricio Macri al Vaticano con motivo de la santificación del cura Brochero no es un viaje más sino que forma parte de una larga partida de ajedrez entre ambas personalidades.

El clima Vaticano esta ganado por lo que Francisco viene diciendo hace tiempo y que ahora Rusia va confirmando: “La Tercera Guerra Mundial” está empezando. El escenario inicial es Siria. Sin embargo el Papa no puede desprenderse de su corazoncito argentino y peronista, por lo cual esta entrevista tampoco le ha sido indiferente. La relación entre Macri, ya Presidente, y Jorge Bergoglio, en su carácter de Papa no tuvo un buen comienzo, en aquella primera reunión oficial. Allí hubo varias y audaces jugadas donde ambos arriesgaron mucho.

Además de la apática reunión anterior, los comentarios privados de varios de los visitantes y amigos del Papa documentaron el recelo papal respecto de Macri y la tardía, aunque evidente cercanía de éste con los cristinistas más duros, Guillermo Moreno entre ellos. Incluso sus comparaciones del macrismo con los golpistas de 1955 no ayudaban a una buena relación que, al macrismo, tampoco parecía interesarle.

Aquella respuesta de Jaime Durán Barba su asesor ecuatoriano de imagen- en el sentido que el Papa no tenía ni diez votos, fueron el colmo de la soberbia macrista. Pero la posición de ambos jugadores en el “tablero” de la realidad nacional e internacional demanda otras respuestas. La reunión de ayer fue una evidencia de esa nueva perspectiva. Ella tuvo el antecedente de las opiniones vertidas por Gustavo Vera, el vocero “trotsko” según el propio Bergoglio. Allí Vera adelantó que la reunión sería “buena” y que el Papa quería evitar los estallidos sociales y lograr que Macri terminara su mandato, tal como lo hizo con Cristina. Macri, en este caso, rápido de reflejos movió su ficha y dijo –en simultáneo- que no descaraba su reelección, mientras convocaba a una reunión tripartita entre Estado, empresarios y sindicalistas, vieja aspiración bergogliana.

La reunión estuvo precedida por la “espontánea” bicicleteada que compartieron Macri y el cardenal Mario Poli, jefe de la Iglesia Argentina. Allí, mientras trepaban por alguna callejuela romana seguramente se acordaron los términos de la entrevista y su posterior presentación pública.

La reunión duró una hora, fue “privada y confidencial”, por lo que trascenderán comentarios no siempre iguales. A su término Macri dio una conferencia de prensa, allí no habló del Papa como “Jefe de Estado”, sino como su “Guía Moral”. Si bien se había advertido que la reunión giraría sobre la “´pobreza” y el “narcotráfico”, Macri anunció el lugar privilegiado que también tuvo, en esa charla, la “Cultura del Encuentro”.

Nunca se sabrá con precisión la respuesta papal a la pregunta de Macri acerca de su opinión estos 10 meses de gestión. El Presidente dejó trascender el elogio papal a la Ministra de Desarrollo Carolina Stanley, encargada de las relaciones con las organizaciones sociales. El ¡Fuerza y para adelante! con el que el Papa habría despedido a Macri indica la continuidad de una relación que sigue siendo difícil pero sobre un tablero más amigable.

“Entre bueyes no hay cornadas”

En esta última semana hubo una serie de expresiones en la que aparecen tres situaciones que son claves para la vida económica del país. Se refieren a la documentación reservada de los acuerdos YPF-Chevrón, los pagos de nuestras “deudas” y las políticas seguidas respecto a las mineras.

No es la primera vez que tenemos que concluir que en aquellas cuestiones donde se mueve la “plata grande”, la que tiene que ver con los “ganadores” y “perdedores” de la vida económica, la diferencia entre el gobierno anterior y el actual no es muy significativa. Esto puede parecer un “pecado” para quienes cultivan y viven de profundizar los aspectos económicos de la famosa “grieta” (entre la “pesada herencia recibida” –según denuncia el gobierno- y las actuales “políticas de ajuste” según el kirchnerismo). Es por eso que este tema merece algunas reflexiones para que no nos engañen con los discursos altisonantes de uno y otro lado.

La “documentacion reservada” de los acuerdos YPF-Chevrón

En agosto de 2013 el gobierno kirchnerista firmó lo que fue conocido como “el acuerdo YPF-Chevrón” para la explotación de Vaca Muerta, utilizando el cuestionado método del fracking. Dichos acuerdos contemplaban “cláusulas reservadas”. Hubo varios reclamos judiciales y la Corte Suprema ordenó la entrega de tales “acuerdos”. El kirchnerismo se negó y no hubo forma que tales acuerdos fueran exhibidos. El macrismo utilizó –en la campaña electoral-, esa negativa para criticar al kirchnerismo. Asumido el macrismo, en una decisión escandalosa, intentó mantener dichos “acuerdos” en secreto. Finalmente tuvieron que ceder y esta semana tomaron estado público.

 

No son pocas las cuestiones vergonzosas y vergonzantes que ambos gobiernos trataron ocultar. Entren ellas cabe mencionar: Están redactados en un solo idioma, el inglés; seguimos resignando soberanía al dejar su interpretación, en caso de conflictos, en manos de tribunales extranjeros; los convenios aprobados fueron firmados por dos empresas offshore radicadas en “paraísos fiscales”; Chevrón no tiene responsabilidades legales por los efectos de “fracking” porque interviene solo como “prestamista”.

A Mauricio Macri se lo critica –legítimamente- por utilizar cuentas offshore, porque se supone que se trata de una forma de eludir responsabilidades impositivas. En este caso, los gobernantes que administraban el Estado hicieron lo mismo en beneficio de una empresa extranjera.

El pago de las llamadas deudas que nos reclaman

Sabemos de qué manera el kirchnerismo criticó, con mucha razón por cierto, el “arreglo con los Fondos Buitres” a las pocas semanas de haber asumido. Ahora, Aldo Pignatelli, ex Presidente del Banco Central, criticó ácidamente a Axel Kicillof, Ministro de Economía de Cristina, por los pagos efectuados al Club de París. Sostuvo que allí no hubo negociación: se pagó todo, llegando la cifra final  al doble de la deuda. “Axel nos entregó sin vaselina al Club de París”, concluyó Pignatelli.

Las políticas seguidas respecto a las mineras

Es sabido el nefasto rol que tiene la gran minería a cielo abierto respecto al medio ambiente, la economía local y las personas, por su desproporcionado consumo de agua y las contaminaciones que deja como secuela.
Esta política viene de lejos y se profundiza día a día. El macrismo le agregó su cuota de responsabilidad con la quita de retenciones a las exportaciones mineras.

Esta semana, en un debate parlamentario por las contaminaciones producidas por mineras en San Juan, tomó estado público que los gobiernos de Argentina y Chile -a través de un acuerdo de sus respectivos cancilleres- ocultaron información sobre los efectos contaminantes de un “megabasurero” de 105 hectáreas. El mismo está ubicado en la frontera de ambos países, la mitad se encuentra en territorio argentino. Allí se depositan los desechos de emprendimientos mineros chilenos. Este “detalle”, conocido esta semana, es parte de la política kirchnerista para el sector minero -herencia profundizada del menemismo- que pone en evidencia los privilegios que reciben las trasnacionales mineras en perjuicio de los intereses nacionales que nuestros gobiernos deberían defender.

Petróleo, minería y pago de “deudas” son, más allá de los discursos, el “tubo” por el cual se va gran parte del esfuerzo colectivo de millones de compatriotas. Por eso es importante señalar como los últimos gobiernos tuvieron políticas semejantes respecto a esos sectores claves de nuestra economía.

Gobierno quiere instalar nueva agenda económica

El gobierno de Macri considera que está avanzando con firmeza en otro de sus objetivos: Bajar la inflación. Si bien la de este mes tuvo un incremento, debido a que nuevamente se han reajustado las suspendidas tarifas de gas, entienden que este tema está encaminado. Los avances en esta materia lo lograron con métodos muy parecidos a los de un clásico “ajuste” de los economistas ortodoxos, es decir produciendo una baja en el consumo.

Pero algunos datos asustan. Según el Indec en el primer trimestre se perdieron 118 mil empleos y cerraron más de 6 mil empresas. Ahora saben que esta política no puede continuar, el marco político-social no lo permite. Es por eso que procuran colocar otros objetivos para su política económica. La principal tarea que se imaginan es lograr la reactivación económica, después de una recesión que lleva largos meses. Los datos del mes de setiembre le dan cierta expectativa, pero también marcan los límites de lo hecho.

En general los números de este segundo semestre son algo mejores que los meses anteriores pero todavía por debajo de igual período del año pasado. No es que la economía esté creciendo sino que estaría parando la caída. La pregunta que todos se hacen es ¿ya tocamos fondo? La respuesta esperanzada que tienen –los funcionarios del gobierno- es que sí y que el último trimestre del año empezarán –lentamente- los números positivos.

Este es el marco económico en medio del cual el gobierno espera transcurrir sin grandes conmociones “las fiestas de fin de año”. Dentro del mismo esquema hay que colocar las negociaciones con la CGT. Hubo reunión Gobierno/CGT y anuncios del gobierno. Dentro de la CGT han decidido “suspender” por ahora el anunciado paro general, éste quedaría reducido a un paro de las CTA, a los que se podría  sumar algunos gremios integrados a la CGT y movilizaciones de las organizaciones sociales.

El gobierno anunció medidas para los sectores más pobres, empleados públicos y asalariados de empresas privadas.
Para los sectores de menores ingresos (los que reciben la Asignación Universal por Hijos –AUH- y jubilados) habrá un bono de 1000 pesos para los padres de quienes reciben la AUH y los jubilados que cobran la jubilación mínima. (Todos estos sectores suman un total cercano a las 7 millones de personas)

Para los asalariados que pagan Ganancias, el cobro del medio aguinaldo se regirá por las siguientes proporciones: Los que cobren (en bruto) menos de 15 mil pesos, no pagaran nada. Los que cobren entre 15 y 55 mil tributarán sobre la diferencia entre su ingreso en bruto y 15 mil. Los que cobren más de 55 mil pagarán Ganancias sobre la totalidad. Quedó abierta, en tanto, la negociación con los sindicatos por un bono de fin de año para trabajadores estatales y del sector privado.

A estos fines el gobierno convocó, por Decreto, a una “Mesa de Producción y Trabajo”. La primera reunión de esta mesa tripartita será el miércoles próximo para debatir sobre el bono que recibirán los trabajadores privados. Está asegurada la presencia de los funcionarios estatales y han sido invitadas la CGT y la Unión Industrial Argentina, la Sociedad Rural Argentina, las Cámaras de Comercio y de la Construcción, la Bolsa de Comercio y la Asociación de Bancos Privados.

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