La Casa Presidencial fue testigo ayer de una nueva reunión entre la dirigencia del partido ARENA, el principal grupo político de oposición en El Salvador, y el gobierno del FMLN para buscar una negociación y acuerdos que conduzcan al alivio de la crisis fiscal que atraviesa la administración de Salvador Sánchez Cerén. Fue una reunión que dejó algunas puertas abiertas tanto para los intereses de ARENA como del mismo gobierno.

Dirigentes de ARENA aseguraron ayer que había resultados positivos tras la reunión y que la próxima semana podría haber acuerdo para aprobar, por tramos, la emisión de nueva deuda por $1,200 millones en bonos y, asimismo, el FMLN se comprometería a dar votos para una ley de responsabilidad fiscal.

El gobierno del FMLN mantiene su postura de que la solución a su crisis financiera pasa por tener a su disposición más recursos que se obtendrían de deudas con entidades internacionales. La gestión del presidente Sánchez Cerén se mantiene firme en la búsqueda de la aprobación de los $1,200 millones.

Y se ha lanzado a una nueva ofensiva política para obtener otros $134 millones, que serían parte de los originales $1,200 millones, para pagar el Fondo para el Desarrollo Económico y Social de los Municipios de El Salvador (FODES) a las 262 alcaldías del país correspondiente a cuatro meses: septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2016.

Incluso se ha mencionado la posibilidad de que el FMLN pueda ceder en una derogación o una reforma de un decreto que permite al Gobierno pagar deuda previsional con las cotizaciones de los trabajadores.

El portavoz del Gobierno, Eugenio Chicas, dijo ayer a una radio local que sí hay problemas financieros por falta de recursos para pagar el FODES, para dar cobertura al escalafón en Salud y que se está cerca de una situación de impago con la deuda previsional.

Pero para el partido ARENA la solución a la crisis fiscal que sufre el gobierno del FMLN no pasa solo por dar votos para adquirir más deudas. Para ARENA, es claro que el dinero para el gasto corriente tiene que provenir de la recaudación fiscal, y si no se tiene, entonces se requiere recortar los gastos.

El presidente de ARENA, Mauricio Interiano, dijo ayer en una plática con este periódico que no existe intención de ARENA de solo dar votos para hacer crecer más la deuda pública y que la reunión serviría para plantearle al presidente Sánchez Cerén, una vez más, la propuesta de una ley de responsabilidad fiscal y medidas específicas para reducir la burocracia. A propósito de la burocracia, Sánchez Cerén creó ayer un nuevo viceministerio (lea la página 20).

Más tarde, otros dirigentes de ARENA ya hablaban de una posible aprobación de $1,200 millones, pero en tramos, desde la próxima semana. Interiano cree que el crecimiento desmedido de la planilla gubernamental, que según sus números ha sido de cerca de 40,000 nuevos empleados en los siete años que el FMLN tiene en el Gobierno, ha comprometido los recursos, y el déficit –el dirigente de ARENA lo calcula en alrededor de $80 millones mensuales– se agrava cuando no se le pone atención a la austeridad ni a la transparencia.

“Primero resolvamos la urgencia, porque esta situación de crisis de flujo, como ellos le llaman, es una realidad y que ellos, por cómo manejan la priorización de sus gastos, están afectando a los alcaldes y por ende a toda la población de los municipios”, aseguró Interiano, y comentó que ha pedido al gobierno del FMLN conocer de primera mano los números en los que se encuentra la administración, con el fin de detectar los gastos corrientes que podrían omitirse para generar ahorro y recursos para áreas deficitarias.

El presidente de ARENA hizo un llamado al FMLN para que se sincere y admita la mala administración y deje de culpar a su partido, a la Sala de lo Constitucional, a los medios de comunicación o a la Fiscalía General de la República por sus responsabilidades.

La expectativa sobre la reunión entre la dirigencia de ARENA con el gobierno del FMLN incluso provocó que la sesión plenaria de la Asamblea Legislativa se suspendiera ayer y se reanudara hasta pasadas las 7 de la noche, porque el FMLN tenía la esperanza de que al aceptar la aprobación de la ley de responsabilidad fiscal, ARENA le iba a ceder los votos parlamentarios para la nueva deuda de los $1,200 millones, pese a los anuncios previos de Interiano de que no darían su aval a los bonos. Aunque se dejó la puerta abierta para la aprobación la próxima semana.

Ayer por la mañana, manifestantes afines al FMLN protestaron frente a la Asamblea Legislativa para presionar una vez más a ARENA para dar los votos al menos para los $134 millones para el FODES.

Sin embargo, el partido de oposición también ha fijado postura en que el FODES, por ley de la República, es de un 8 % del presupuesto general de la nación y, por lo tanto, este debe provenir directamente de los fondos obtenidos por la recaudación fiscal y el cobro de los impuestos y no a través de préstamos. La próxima semana se verán los resultados de la reunión.

La Prensa Gráfica