El llamado a los gobernantes a nivel mundial a unirse en la lucha contra la existencia de paraísos fiscales y la felicitación al pueblo de Colombia por la reciente firma del Acuerdo de Paz con las FARC, fueron dos puntos clave en la declaración final leída este viernes en la clausura del tercer Encuentro Latinoamericano y Progresista (Elap) 2016 en esta capital.

“Convocamos a los pueblos y gobiernos del continente y del mundo a proclamar su adhesión al gran Pacto Ético y Latinoamericano y a establecer una estrategia común para erradicar y prohibir los paraísos fiscales, que con su inmoral lógica de casino, son instrumentos que encubren el saqueo y perpetúan la dependencia y explotación de los pueblos del planeta”, reza uno de los puntos de la declaración final.

La construcción de un Pacto Ético Latinoamericano, fue una propuesta hecha por el presidente ecuatoriano Rafael Correa el pasado 24 de mayo, que ya ha tenido acogida en varios países de la región y plante prihibir que los candidatos de elección popular y funcionario públicos que tienen sus fortunas en paraísos fiscales.

“Estamos instaurando una lucha sin tregua contra la evasión tributaria de actores políticos que los hay por todos lados, que hablan sobre competitividad y empleo, pero lo que hacen es poner sus fortunas en paraísos fiscales para no invertir en sus naciones y para sacar la riqueza de nuestros países”, dijo el vicepresidente Jorge Glas, encargado de clausurar el evento.

En la ceremonia, que se desarrolló en la Capilla del Hombre, en el norte de Quito, el vicepresidente también hizo mención a llevar la propuesta a los diferentes organismos internacionales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) o la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Además, los representantes de más de 90 movimientos sociales y partidos políticos de izquierda de más de una veintena de países de la región, Asia, Europa y África, se congratularon por el reciente Acuerdo de Paz alcanzado entre el gobierno colombiano y las FARC.

En ese sentido, la exsenadora colombiana Piedad Córdova, agradeció el respaldo de todos los países de la región para poner fin a más de medio siglo de conflicto armado y destacó que a partir del plebiscito del próximo domingo, la lucha será por “la construcción de una paz con justicia social”.

En el manifiesto también se hizo pública la solidaridad de todos los movimientos de la región con la expresidenta de Argentina, Cristina Fernández y con los exmandatarios brasileños Dilma Rousseff y Lula da Silva, quienes han sido víctimas de campañas de desprestigio social por parte de sectores de derecha en sus países.

Tras tres días de encuentro, los participantes también reiteraron su rechazo al nuevo Plan Cóndor que aseguran es promovido por los sectores conservadores de la región y que busca la desintegración de los gobiernos progresistas de América Latina, a través de los medios de comunicación y la injerencia en procesos judiciales.

“Todavía tenemos varios movimientos de izquierda en la región y seguimos dando la pelea. Aquí no hay fin de ciclo para ningún gobierno. Incluso en los casos en que hemos tenido dificultades en las urnas somos la primera fuerza”, destacó el canciller de Ecuador en su discurso.

Finalmente se hizo un llamado a todos los asistentes al evento a participar de la convención nacional del movimiento oficialista Alianza PAIS que se celebrará este 1 de octubre, en la que se oficializará a los candidatos del binomio presidencial por el bloque de gobierno.

Andes


El reto es la integración económica regional

En América Latina persiste el problema de los gobiernos democráticos que tratan de mover la línea del poder económico real, en el marco de la globalización,  por eso la intervención de los estados se reduce, “pero las acciones para contrarrestar esto no radica en un solo país sino en la capacidad de integración de  regiones”.

Así lo destacó ayer el encargado del partido socialista de Chile, Armando Uribe, en una de las conferencias durante el cierre del III Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP).

Uribe explicó que el neoliberalismo hizo sus primeros ensayos frontales graves en su país: “Seguimos sufriendo esa consecuencia ahora, estamos condenados a una política neoliberal, por lo que es necesario salir de esa “economía global depredadora.

En Chile el 1% de los más ricos capta el 30% de la riqueza nacional”, aseguró. Al respecto, el presidente del instituto de pensamiento político de Alianza PAIS, Pabel Muñoz, durante su intervención añadió que hay 10 retos en la región que los sectores de izquierda progresistas deberían asumir en conjunto: “Si no rompemos el colonialismo del pensamiento y no creemos que otro tipo de economía es posible, no podremos avanzar”.

Muñoz definió que el primero es acordar con nuestras sociedades  programas de desarrollo a largo plazo. “La oposición en general parte de un supuesto terrible diciendo que nada ha servido y hay que volver a cero.

Las sociedades serias han logrado estos procesos de transformación en varios períodos, en Ecuador se necesitarían por lo menos cuatro períodos, pero no hablando en el sentido de una fuerza política, sino en una lógica estatal, más que gubernamental. Si no apostamos  por un proceso serio de mediano y largo plazo, la cosa está perdida”.

Otro punto por trabajar es el cambio de la matriz productiva que en el caso de Ecuador -destacó- ha dado grandes pasos en estos últimos años.

Es un tema fundamental, “si no podemos generar un tipo de economía distinto basado en el trabajo que de alguna manera agregue valor a los productos de exportación, no vamos a romper el ciclo de nuestro aparato productivo”.

También hay que salir del extractivismo dándole énfasis a la educación, ciencia y tecnología, por eso en la actualidad los tratados comerciales progresistas no le ponen énfasis a la apertura comercial sino a la propiedad intelectual, es un escenario de disputa. Muñoz resaltó la importancia de los pactos fiscales con profunda ética: “Es falso que paguemos muchos impuestos en América Latina,  creo por eso deberíamos tener reglas comunes en la región”, sugirió.

En el tema de los paraísos fiscales mencionó que es inconcebible  que esa riqueza generada en el país con fuente de trabajo local beneficie al capital especulativo financiero de otras latitudes de baja imposición.

Otro de los retos es erradicar la pobreza aumentando la igualdad, generando pisos de protección para esa gente que logramos que salga de la pobreza. También promover pactos nacionales por el empleo, pues hay que seguir en la línea de reconocer más al ser humano que al capital, esto debe ser un pacto de la sociedad para proteger el empleo y trabajo digno.

Agregó que en la adecuada combinación entre la inversión pública y privada, en la derecha ha tratado de confundir la inversión pública con derroche cuando esto es lo que genera condiciones mejores de vida.

Y fue más allá al señalar que la izquierda no puede estar ausente de la discusión de la calidad de los servicios públicos, eficiencia del Estado y la productividad de la economía, pues, dijo, son fundamentales. “Si como izquierda nos rehusamos a la discusión de estos temas, no vamos a tener éxito”.

A esto hay que sumarle el cuidado del medio ambiente, en donde no todo es posextractivismo, sino fomentando la cultura de reciclaje, el tema del cuidado de los ríos, tratamiento de residuos, saneamiento que a ratos son más letales para determinadas  realidades  en términos de impacto ambiental.

Por todo lo anotado, la integración regional es fundamental para promover estos retos como un sistema compartido por todos los países progresistas, coincidieron en señalar los expositores.

“Esta integración no se llevó a la velocidad adecuada y se atrasó en temas como la  fundación del Banco del Sur. Imagínense si ya hubiéramos constituido estos elementos, en 2014 los países latinoamericanos teníamos $ 760 mil millones depositados en bancos de EE.UU., y por el otro lado estábamos pidiéndole préstamos a ese mismo capital”, indicó Pabel Muñoz.

Todo esto redondeado con políticas que sean compartidas con las naciones latinoamericanas incentivando condiciones tributarias y redistributivas igualitarias, legislación  ambiental compartida, una regularización de los precios de las materias primas de exportación, y compras públicas regionales en forma de paquetes para priorizar a proveedores de los países con economías pequeñas.

Uribe dijo que la medida que debería  discutirse para implementar también en la región es la famosa “renta básica universal”, basada y financiada por una porción de los intercambios comerciales: “Sería una de las propuestas que las izquierdas podrían traer para las economías latinoamericanas”.

El Telégrafo