El Consejo Electoral Provisional (CEP) de Haití pospuso las elecciones generales del próximo 9 de octubre debido a los daños ocasionados por el huracán Matthew, que mantiene una parte del país incomunicado, informó el presidente de dicho instituto, Leopord Berlanger.

Por ahora no podemos garantizar la distribución de los materiales electorales en todo el país”, dijo el funcionario, y agregó que la próxima semana el órgano electoral anunciará la nueva fecha en la que se celebrarán los comicios.

Hasta el pasado lunes y pese al paso del potente huracán, el CEP había garantizado la celebración de estos comicios, cruciales para la estabilidad política y social de esta nación, aunque algunos medios informaron que había posibilidad de que se aplazarán.

Sabemos que la situación del país es frágil, pero tenemos que continuar con el proceso”, señaló en un comunicado.

El huracán Matthew tocó tierra ayer en Haití dejando tras su paso al menos nueve muertos, miles de desplazados y comunidades incomunicadas, principalmente en el suroeste de la nación caribeña.

El gobierno no ha podido establecer contacto con varias localidades del sur, impactadas severamente por el fenómeno, por lo que aún no se han podido cuantificar los daños causados por Matthew en un país muy vulnerable a los desastres naturales y que todavía no se recuperan de las devastadoras consecuencias del terremoto de 2010.

Las elecciones del domingo fueron convocadas después de que el Consejo Electoral Provisional invalidara los comicios de octubre de 2015 por supuestas irregularidades.

A los comicios, hoy sin fecha, están convocados 27 candidatos, entre ellos, Jovenel Moise, del Partido Haitiano Tet Kale (PHTK); y Jude Celestin, de la Liga Alternativa por el Progreso y Emancipación Haitiana (Lapeh), quienes obtuvieron, en las anuladas elecciones del 25 de octubre de 2015 un 32.81 por ciento y 25.27 por ciento de los votos, respectivamente.

Desde el 15 de febrero de este año Haití es dirigido por el presidente interino, Jocelerme Privert, después de concluir, una semana antes, el período de Gobierno de Michel Martelly sin que se hubiera elegido a su sucesor debido a la crisis política reinante entonces en esta empobrecida nación.

Excelsior


Matthew causa estragos en Haití

El huracán Matthew embistió el martes la punta sudoccidental de Haití con arrasadores vientos de 145 mph e intensas lluvias, que arrancaron techos y tumbaron árboles en esa área pobre y principalmente rural, además de dejar ríos crecidos y abarrotados de escombros.

Por lo menos nueve muertes fueron atribuidas al huracán durante su avance por el Caribe.

Se vaticina que Matthew llegará a Florida a fines de la semana y que seguirá por la costa oriental de Estados Unidos. El pronóstico provocó que miles de estadounidenses se abastecieran de alimentos, combustibles y demás artículos de emergencia.

El huracán de categoría 4 — fue en un momento la más potente en la región en casi una década — llegó a eso de la madrugada al país más pobre del hemisferio occidental, haciendo impacto en una zona de Haití donde muchos habitantes pobres viven en endebles casuchas de madera. Arrojó torrenciales aguaceros a medida que viraba hacia Cuba y las Bahamas.

Los daños parecen ser amplios, pero debido a las malas redes de comunicación, las carreteras bloqueadas y los puentes derribados, no se podía saber de inmediato la magnitud del desastre. Tampoco se conoce a ciencia cierta la cifra de muertes.

La Agencia de Protección Civil de Haití indicó que muchas viviendas quedaron dañadas o destruidas, y mucha gente tuvo que caminar en medio del agua para recuperar sus pertenencias o buscar terreno más alto.

“Es el peor huracán que he visto en mi vida”, dijo Fidele Nicolas, un funcionario de protección civil en Nippes, un poco al este de donde Matthew tocó tierra. “Destrozó escuelas, caminos, otras estructuras”.

Mourad Wahba, representante asistente especial del secretario general de Naciones Unidas ante Haití, dijo que gran parte de la población local se vio obligada a dejar sus hogares, y que al menos hay 10,000 personas en refugios, mientras que los hospitales se están inundando y quedando sin agua. Un hospital de la ciudad de Les Cayes se quedó sin techo, añadió Wahba.

El comunicado de Wahba dijo que la destrucción que dejó el paso del huracán “es el mayor evento humanitario” en Haití desde el devastador terremoto de enero de 2010.

Se considera que el huracán causó al menos tres fallecimientos en Haití, incluida una persona cuya casa fue aplastada por un árbol en Port Salut y un hombre de 26 años que se ahogó mientras trataba de salvar a un niño que había caído a un río crecido, señalaron las autoridades. El niño fue rescatado.

En República Dominicana, donde cuatro personas murieron a causa de Matthew, los grupos de socorro habían evacuado a 21,000 personas de zonas consideradas de alto riesgo y mantenían la alerta en gran parte del país porque se esperaba que las lluvias continuaran hasta el miércoles.

Rafael de Luna, director de la Defensa Civil, explicó en conferencia de prensa que todas las cañadas que bordean a la capital se habían desbordado, provocando inundaciones en los empobrecidos barrios marginales.

En La Puya, un barrio marginal a la orilla de la cañada de Arroyo Hondo, Nene Cartin lloraba la tarde del martes la muerte de su hijo Alberto, de 5 años. El niño falleció la noche del lunes aplastado por una pared de su casa que se derrumbó debido a las lluvias.

Dos niñas de Willianny y Fabianny Robles, de 7 y 8 años, también murieron cuando la madrugada del martes se derrumbó una pared de su casa en el barrio marginal Capotillo.

Un hombre murió en barrio de Manoguayabo, al oeste de la capital, debido a un deslizamiento de tierra sobre su vivienda.

Juan Manuel Méndez, coordinador del Centro de Operaciones de Emergencias, dijo que cerca de 450 viviendas permanecían inundadas y tres quedaron completamente destruidas.

También hubo una muerte en Colombia y otra en San Vicente y las Granadinas.

En Haití, la radio local reportó que el agua llegaba hasta el cuello en algunas partes de la ciudad de Les Cayes.

Milriste Nelson, un campesino de 65 años de edad del pueblo de Leogane, dijo que sus vecinos huyeron cuando el viento arrancó el techo de metal corrugado de su vivienda. En su propio patio humilde quedaron desparramadas las frutas de las que él depende para ganarse la vida.

“Las plantas de guineos, los árboles de mangos, todo arruinado”, comentó Nelson. “Este país va a caer aún más en la miseria”.

Las autoridades haitianas habían tratado de desalojar a los residentes de zonas vulnerables antes de la llegada del huracán, pero muchos fueron renuentes a abandonar sus escasas propiedades. Algunos buscaron albergues sólo al último minuto, abriéndose paso entre calles repletas de escombros bajo una pertinaz lluvia.

“Mucha gente está ahora pidiendo ayuda, pero ya es muy tarde, no hay forma de desalojarlos”, dijo Fonie Pierre, directora de los Servicios de Ayuda Católica de la zona de Les Cayes, quien estaba en su despacho refugiada junto con otras 20 personas.

Hacia las 8:00 p.m. se movía con dirección norte a cerca de 9 mph. Sus vientos máximos sostenidos se redujeron levemente a 140 mph.

El Nuevo Día