La embajadora de Estados Unidos, Laura Dogu, dijo ayer que en su país hay “preocupación” por Nicaragua y agregó que el Nica Act, un proyecto de ley que condiciona los préstamos, pudiera también colocar en riesgo la inversión privada.

La Cámara Baja aprobó el Nica Act el mes pasado, pero para tener vigor esa ley debe ser ratificada por la Cámara Alta y luego tendría que ser sancionada por el presidente.

Analistas locales sostienen, que debido a los tiempos es posible que este año no se apruebe el Nica Act, por lo que el proceso tendría que empezar de cero en 2017.

“Comprendo que muchos en Nicaragua están en la expectativa si el Nica Act será aprobado y si el presidente (Barack) Obama lo firmará para convertirlo en ley, el Poder Ejecutivo, incluyendo la Casa Blanca, el Departamento de Estado y la embajada han expresado en repetidas ocasiones la preocupación sobre el estado de la democracia en Nicaragua”, indicó Dogu en una conferencia, a propósito de su primer año de gestión en Nicaragua.

Dogu, por otro lado, dijo que el Nica Act no representa un embargo económico y en su forma actual no afecta el tratado de libre comercio firmado hace diez años entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos.

La diplomática agregó que la imagen de Nicaragua “ha cambiado” y, a su criterio, eso pone en riesgo inversiones privadas.

“Hay muchas empresas que están decididas a crecer sus inversiones en Nicaragua, ellos han dicho que hay un ambiente muy bueno de inversión aquí, pero mi preocupación, y he dicho esto muchas veces, es que a largo tiempo las personas ya no se sienten muy cómodas viajando a Nicaragua y esto puede tener un impacto (…) la imagen de Nicaragua ha cambiado bastante afuera, por desgracia, ustedes tienen un país increíble con mucha gente muy trabajadora, pero la imagen de Nicaragua ha cambiado y no en una manera buena”, sostuvo Dogu.

Según Dogu, varias empresas en los Estados Unidos podrían “quitar” a Nicaragua de la lista de países donde pueden invertir, porque “no quieren invertir en un país donde haya riesgo tan grande, es un riesgo político más que nada, obviamente no estoy hablando de riesgo en el sentido de seguridad, porque hay mucha seguridad física en Nicaragua, una de los mejores en la región, sino de seguridad jurídica“, subrayó.

El Nuevo Diario