La ex presidenta Cristina Kirchner confirmó que presentó un escrito pidiendo la nulidad de la causa sobre presunto fraude en la adjudicación de obras públicas en Santa Cruz y sostuvo que es “es una maniobra formidable de persecución política” la acusación de integrar una asociación ilícita con el ex presidente Néstor Kirchner y funcionarios de los dos gobiernos, al tiempo que aseguró que no es amiga ni socia de Lázaro Báez, detenido por el manejo del dinero de la obra pública.

La acusación “es un disparate mayúsculo”, dijo al salir de los tribunales de Comodoro Py, tras cumplir con la citación del juez Julián Ercolini e interpretó que se intenta dar a entender que “una asociación ilícita la conforma el Poder Ejecutivo, elegido en elecciones libres”.

“No soy amiga ni socia comercial” de Báez, dijo la ex Presidenta al juez federal Julián Ercolini, en una exposición que duró media hora y en la que además denunció supuestas irregularidades en la licitación y financiación del soterramiento del ferrocarril Sarmiento, adjudicado a una unión de empresas que integra IECSA, de Angelo Calcaterra, primo del presidente Mauricio Macri.

Respecto de las pruebas que presentó pidiendo la nulidad señaló que ofreció “el Presupuesto nacional (de la gestión) las obras públicas que se han hecho”

Explicó que, además, a partir de 1994 son los Jefes de Gabinete “los que ejecutan y administran el Presupuesto nacional” y, además, “las cuentas  de los años 2003-2014 están aprobadas por la Auditoría General de la Nación (AGN) y la Comisión de Revisión de cuentas del Parlamento”.

Además, agregó la ex Presidenta que los DNU (Decretos de Necesidad y Urgencia) sobre modificaciones a los presupuestos “son remitidos al Congreso”.

Denunció que este proceso judicial “es una maniobra formidable de persecución política, hostigamiento, que no es original” y recordó que algo similar sufrió el ex presidente Lula da Silva en Brasil y lo padecen, dijo, “los que representamos los procesos de inclusión, que hemos incorporado a millones de argentinos”.

Sostuvo que es una “maniobra del actual gobierno para tapar el desastre económico-social que tiene la Argentina pero no se puede tapar el Sol con las manos” y agregó que “este gobierno sería una asociación terrorista: terror cuando reciben las factura de gas, van al súper…”

También sostuvo que pidió una auditoría de toda la obra pública durante su gestión, para lo cual propuso constituir una comisión bicameral.

Para el martes se prevé la indagatoria del ex ministro de Planficación Federal en el kirchnerismo Julio De Vido y para el miércoles la del detenido Báez.

Los fiscales acusaron a Cristina de haber ideado un entramado criminal para enriquecerse a traves de ilícitos con la adjudicación de obra pública, tras la llegada al Gobierno nacional del fallecido Néstor Kirchner primero y de ella después.

Para ello, sostuvieron, Báez renunció a su puesto en el Banco de Santa Cruz, fundó la empresa “Austral Construcciones”, luego sumó otras, y comenzó a adjudicarse obra pública nacional en Santa Cruz, hasta alcanzar el 80 por ciento de ellas, según un informe de Vialidad Nacional.

Tèlam


“La citan a Cristina y nos citan a todos”

Los tribunales federales de Comodoro Py, en Retiro, amanecieron rodeados de banderas, bombos y cientos de militantes que se dieron cita sobre la avenida Antártida Argentina para acompañar a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en la declaración indagatoria ante el juez Julián Ercolini. La juventud de La Cámpora, Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella, el Miles de Luis Delía, Peronismo Militante, la Tupac Amaru de Milagro Sala, Aeronáuticos, entre otros, dieron el presente una vez más junto a la ex mandataria.

“La citan a Cristina y nos citan a todos”, “Basta de perseguir a nuestros referentes”, “Delincuentes judiciales por encargo”, “Macri tendría que estar acá para explicar las cuentas en Panamá” se leía en los carteles de los manifestantes, que flameaban al ritmo de los bombos y redoblantes. De tanto en tanto sonaba fuerte el “Vamos a volver” entre las agrupaciones kirchneristas.

Del otro lado de las vallas, un descomunal “operativo de seguridad” custodiaba el perímetro de los tribunales: efectivos de la Federal y Gendarmería con sus escudos preparados para el asalto y dos camiones hidrantes vigilaban el movimiento a cada lado de la reja.

“Es evidente que se trata de una persecución política porque no le encuentran nada. Es la actitud que está tomando este gobierno con todos los referentes populares”, opinó Eduardo, uno de los autoconvocados.

Pasadas las diez de la mañana, una ovación se extendió entre los presentes: el auto blanco que trasladaba a la expresidenta entró por un pasillo que abrieron los militantes. Antes había llegado la camioneta de Madres de Plaza de Mayo, con Hebe de Bonafini al frente. “es una manifestación popular maravillosa. me da mucha tristeza que el gobierno nos tenga tanto miedo, que haya empleado todas las fuerzas que tiene, con perros, con armas. Nosotros no tenemos ni un tramontina porque no les tenemos miedo, igual la vamos a acompañar, no vamos a permitir que pase nada con Cristina, que esté tranquilo Macri: mande lo que mande a Cristina presa no la van a poner porque el pueblo no lo va a permitir”.

“Soy parte del pueblo que confía en Cristina, que siente que ella es su conductora y que está viviendo con indignación la persecución política que padece”, le dijo a Página12 Teresa Parodi, ex ministra de Cultura, presente desde las ocho de la mañana entre la gente. También llegaron para sumar su apoyo el ex ministro de Economía Axel Kicillof, los diputados Héctor Recalde, Edgardo Depetri y Juliana Di Tulio y el ex ministro de la Corte Suprema Eugenio Zafforani, entre otros referentes políticos.

“Soy jubilada, no tengo trabajo y vivo con la mínima de 4.200 pesos. Cristina nos devolvió la dignidad y ahora nos gobierna un ladrón”, le dijo a esta cronista una mujer mayor que prefirió no dar su nombre. A su lado, otra mujer, más joven, le explicó: “La van a volver a citar innumerables veces porque la quieren anular como líder política. Pero no lo van a conseguir”, y le pasó un mate a la primera.

Para el jefe del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria (Fpv), Héctor Recalde, lo que está viviendo Cristina es una “persecución y hostigamiento sin límite”. “Si querés investigar empezás por el principio y no por el final, como es citar a una exmandataria”, aseguró Recalde.

Tres horas más tarde, el auto blanco volvió a atravesar la columna de militantes para salir de los tribunales. Al principio, lo custodiaba una fila de policías. Pero cuando traspasaron la valla, La Cámpora intentó acercarse al auto. En ese momento se produjeron algunos empujones y forcejeos pero CFK bajó inmediatamente a calmar los ánimos. Un nuevo cordón humano rodeó el auto y Cristina, despacio, se alejó de Comodoro Py abriéndose camino entre sus militantes.

Página 12