Después de la victoria del No en el plebiscito por la paz, la incertidumbre política en Colombia cada vez es mayor. Las diferentes reacciones en internet y redes sociales llevaron a un movimiento estudiantil, que hace años no se veía en el país, a organizar una emblemática manifestación a favor de la paz.

Con velas y vestidos de blanco, cientos de estudiantes salieron a las calles a marchar exigiendo paz. La marcha silenciosa, como la han llamado, empezó poco después de las 5 de la tarde del 5 de octubre, partiendo del Planetario Distrital y con dirección hacia la Plaza de Bolívar. .

La intención de esta movilización, como contó a Semana Educación Julián Carrero, estudiante de la Universidad de los Andes y uno de los promotores de la marcha, es la de reivindicar que “los jóvenes queremos que el conflicto se termine con una salida negociada (no sabemos si con estos acuerdos o renegociando otros), y que el cese bilateral se mantenga”.

La victoria del No dio a este Grupo Interuniversitario de estudiantes de instituciones de educación públicas y privadas el motivo perfecto para unir tanto a los que votaron Sí, como a los del No, a los indecisos y a los abstencionistas. Un punto de encuentro, explica Carrero, como colectivo, en unidad, sin bandera política ni polarización. “Todos queremos vivir en paz”, concluye.

En el evento, que creó este colectivo en Facebook para convocar la movilización, a la que se han unido 30 universidades de todo el país (Universidad de La Salle, Universidad de La Sabana, Universidades de Los Andes, Universidad Javeriana, Universidad Santo Tomás y Universidad Central, entre otras), los promotores aseguran que su intención es que esta marcha tenga la misma trascendencia que tuvo el movimiento de la Séptima Papeleta. “Los jóvenes tenemos un papel muy importante: el de construir el país que vamos a vivir. Nosotros somos la generación que va a reemplazar a los gobernantes que tenemos ahora, a las personas que están liderando el país. Necesitamos rescatar los movimientos estudiantiles para dar respuesta a los momentos históricos que estamos viviendo”, señaló Carrero.

El manifiesto en las redes, continúa: “Vamos juntos a marchar en silencio porque el conflicto nos duele a todos y todos queremos la paz. Queremos marchar en contra de la abstención, la polarización política, la violencia y la intolerancia”.

Juan José Burgos, estudiante de ingeniería de la Universidad Javeriana y promotor del grupo “Javerianos por la paz”, agregó que esta iniciativa pretende fortalecer las ideas de la paz y buscar salidas conjuntas entre todas las colectividades políticas. “Nosotros teníamos la idea de que si ganaba el Sí íbamos a invitar a los del No a que se unieran a Javerianos por la paz. Ahora que el No ganó, tenemos la misma idea: unirnos todos a trabajar por el país y debatir sobre qué hay que hacer para que el país salga adelante”, agregó.

Así mismo, los promotores del evento manifestaron que abogan por la reconciliación nacional e invitaron a todos los sectores, independientemente de su voto el pasado 2 de octubre a demostrar su respaldo y voluntad de alcanzar la paz. “Apoyamos que el proceso que comienza en los próximos días sea uno legítimo e inclusivo de todos los colombianos”, se puede leer en la convocatoria de la página en Facebook.

Una vez la manifestación llegue a la Plaza de Bolívar se hará un minuto de silencio por el perdón y las víctimas, luego con velas se formará el mapa de Colombia y se escuchará la voz de los participantes.

Este es el manifiesto que se leyó en la plaza:

Por todo lo que nos une y en contra de todo lo que nos separa

Los jóvenes de Colombia, los del SÍ y los del NO, los indecisos y los abstencionistas, reclamamos hoy nuestra vocería como ciudadanos en un momento crucial para el futuro del país. Que el mundo sepa que somos dueños de nuestro futuro y que no permaneceremos impávidos mientras otros deciden por nosotros.

Los jóvenes de Colombia hemos crecido en un entorno de violencia, odio y destrucción pero, aun así, comprendemos que nada de eso es “normal”. Y, lo que es más, ese no es el futuro que queremos para nosotros ni para nuestros hijos. Pese a las balas, las minas y las bombas, aún sentimos el dolor del otro y no reconocemos enemigos dentro de las fronteras de nuestra patria.

Los jóvenes de Colombia no tenemos en mente la próxima campaña presidencial, ni nos interesa fortalecernos políticamente, ni pretendemos complacer a alguna porción del electorado. Pensamos solo en nuestro futuro, en el país en el que queremos vivir, y en las vidas que podemos salvar si trabajamos unidos.

Los jóvenes de Colombia invitamos a nuestros padres, madres, abuelas y abuelos para que nos acompañen en esta lucha sin otra bandera que la de la Nación, sin otro partido que el de la reconciliación, y sin arma distinta a la razón. Exigimos que el centro de este proceso sigan siendo las víctimas y no los cálculos políticos, puesto que a aquellas no les podemos fallar.

Los jóvenes de Colombia confiamos en que el resultado del pasado domingo 2 de octubre no fue un portazo a la paz, sino una verdadera oportunidad para superar la polarización que tanto daño le hace al país, para tender puentes y hallar puntos de encuentro. Porque, aunque tengamos diferencias, no estamos divididos: todos somos Colombianos, todos queremos la paz y entre todos debemos construir un diálogo efectivo y eficaz para lograr un acuerdo viable, legítimo y duradero.

Los jóvenes de Colombia queremos que nuestros líderes, las FARC, e incluso el ELN, vean en el hecho político del pasado domingo, una oportunidad para que actúen con ese horizonte y aprovechen las alternativas que nos ofrece el Estado de Derecho para encontrar el camino incluyente hacia la paz.

Por eso los jóvenes de Colombia, sin ninguna estrategia, sin dobles intenciones, sin odios ni rencores, les exigimos a nuestros dirigentes y a quienes el día de hoy tienen incidencia en nuestro destino que no sean inferiores al compromiso histórico que se les ha otorgado. Confiamos en que tendrán todos, incluidas las FARC, la grandeza para mostrar el amor que dicen sentir por nuestro país cediendo, negociando y conversando como lo que somos: hermanos colombianos.

¡QUE LA PAZ SEA LA VICTORIA DE TODOS!

Por todo lo anterior, los JÓVENES DE COLOMBIA:

  1. Rechazamos todo tipo de violencia cualquiera que sean las ideologías o intereses que pretendan justificarla.
  2. Exigimos el respeto de los derechos humanos en Colombia.
  3. Reiteramos que el Derecho a la paz es de obligatorio cumplimiento y no aceptaremos que se siga vulnerando.
  4. Exigimos que se mantenga el cese bilateral al fuego como garantía para los ciudadanos y como expresa voluntad de la búsqueda negociada del fin del conflicto.
  5. Creemos firmemente en el diálogo nacional como medio efectivo para encontrar el camino hacia la construcción de paz. Por ello, consideramos que las negociaciones con las FARC y el ELN no se deben abandonar.
  6. Demandamos enérgicamente al Estado y sobre todo a la ciudadanía, reconocer la importancia de la participación ciudadana y hacer uso responsable de esta.
  7. Reiteramos la necesidad de escuchar la voz de todos los colombianos, especialmente, la de los habitantes del campo, quienes han sido los más afectados por el conflicto y los más olvidados por nuestra nación.
  8. Exhortamos a la reconciliación del país, que solo es posible entendiendo la necesidad de reconocer la diferencia y convivir en paz en medio de esta.

Semana