El presidente Mauricio Macri dijo que el papa Francisco siempre le ha dado buenos consejos, aseguró que sintió su apoyo en los ocho años que fue jefe de gobierno porteño, recordó que ambos son personas de pocas palabras y eso puede dar lugar a equívocos, y anticipó: “vamos a tener una buena conversación” en el encuentro que mantendrán el sábado 17 de octubre en el Vaticano.

A tres días del encuentro que tendrá con el Papa, Macri brindó una entrevista a la agencia italiana de noticias ANSA en la Casa Rosada, y durante la charla también admitió la posibilidad de buscar su reelección en 2019.

No le fue ajeno la situación del fútbol  que, dijo, “necesita una fuerte reforma”, luego de decir que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) “ha sido un desastre producto de un sistema que se basaba en el liderazgo de una persona y lo peor fue cuando la persona dejó de estar”, en referencia al fallecido Julio Grondona, ex vicepresidente de la FIFA.

Los periodistas Marcelo Izquierdo y Alejandro Di Giacomo le preguntaron sobre la situación en Venezuela, y sobre su presidente Nicolás Maduro que, dijo “no puede seguir ocasionándole tanto daño a su pueblo”,  y además, según dicen los autores, se mostró más cercano a Hillary Clinton que a Donald Trump.

Encuentro con el Papa

¿Cuáles son sus expectativas para el encuentro del sábado con el Papa?
Como siempre, las mejores. Vamos a tener una buena conversación en la que podamos hablar de nuestro país, del futuro, del mundo, escuchar cuáles son sus consejos, siempre me ha dado buenos consejos.

¿Cuáles son los temas de los que se va a hablar?
Compartimos la preocupación por la pobreza, por la lucha contra la corrupción, es algo de lo que siempre hablábamos cuando él era obispo y yo jefe de gobierno. Hay una agenda común, me va a interesar mucho ver cuál es su visión respecto de lo que pasa en el mundo, con estas nuevas propuestas aislacionistas, xenofóbicas, que están surgiendo en todos los países. Tendremos una agenda interesante.

¿Por qué cree que se ha hablado tanto de su relación con el Papa?
Somos dos personas de pocas palabras, a veces da lugar a equívocos. La verdad que siempre he tenido una buena relación de respeto, he sentido el apoyo de él en todos mis ocho años de jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, su apoyo cuando lo visité la última vez. Esta vez voy con mis tres hijas. Antonia (la hija menor), la mayor que está trabajando en Italia y la hija de mi mujer, que es como una hija mía ya a esta altura.

El cura argentino José Gabriel Brochero será canonizado el domingo. ¨Cuál es su importancia para el país?
Fue un cura con mucho liderazgo, justamente en la búsqueda de generar oportunidades para los cordobeses. Creyó mucho en algo que cree mucho el papa Francisco, que es la cultura del
trabajo, el esfuerzo personal. Es algo que también compartimos, siempre hablamos de que hay que volver a recuperar la cultura del trabajo, que el Estado esté ahí para cumplir su rol asistencial, pero siempre tiene que ser transitorio, la gente tiene que volver a la dignidad de su propio rol en la sociedad.

¿Es consciente de que mucha gente va a estar con el ‘sonrisómetro’ durante la reunión con el Papa (luego de su encuentro de febrero y el gesto adusto que se le atribuyó a Francisco)?
(entre risas) Espero que él esté consciente, yo no tengo ese problema, a mi no me endilgaron que no sonreía.

Mercosur, Maduro, Hillary, Lamcorra, Barrientos

Precisamente en estos días en Bruselas hay una nueva ronda Mercosur-Unión Europea. ¿Qué importancia tendría para Argentinala firma de un acuerdo entre bloques?
En primer lugar, estamos contentos de haber empezado. Es un largo camino. Ni siquiera podíamos empezar, ahora ya empezamos. Y es muy importante, porque naturalmente la Argentina -pero también Brasil, por su relación histórica con Portugal- tienen que integrarse con Europa antes que con otras regiones del mundo. Y esperamos poder hacerlo, creo que hay complementariedad, compartir tecnología, el desarrollo, Argentina también lo tiene en algunos sectores. Tenemos por otra parte un poder de intercambio basado en el poder de nuestro polo agroindustrial, que es la mayor traba.

En el ámbito regional, Maduro afirmó que usted es un “pelele del imperialismo, un mercenario político”. Entre las advertencias de Argentina y Brasil y las acusaciones de Venezuela, ¨hacia dónde marcha el Mercosur? ¨Mira más al Pacífico, a más integración, a una mayor flexibilización
interna?

Mayor integración entre nosotros y convergencia natural hacia el Pacífico. Punto de interrogación (para) Venezuela. Así como está no va haber integración con Venezuela. El Mercosur tiene un rol importante, pero hay que reconocer que la región es cada vez más valorada por su capacidad en el aporte a la seguridad alimentaria, seguridad energética, una región de paz.

¿No le piensa contestar a Maduro?
Yo ya le he contestado: que él no respeta los derechos humanos, que él no escucha el pedido de los venezolanos de tener una elección anticipada, que no puede seguir ocasionándole tanto daño a su pueblo. Debería encontrar la manera de dejar que Venezuela vuelva a elegir.

¿Es la hora de la mediación en Venezuela?
Lo que sea, nosotros estamos para ayudar a cualquier vehículo que permita que los venezolanos puedan volver a expresarse libremente y salgan de los problemas de todo tipo, de suministros, comida, medicamentos. Es muy duro lo que está pasando y lo que está viviendo el pueblo venezolano.

¿Qué le parece esta campaña electoral estadounidense sobre todo después del último debate electoral entre Hillary Clinton y Donald Trump?
Es una campaña atípica que tiene un punto de atracción tal vez diferente de las anteriores. Esperemos que quien resulte electo continúe el camino de integración de Estados Unidos y esta región.

¿Tiene alguna preferencia electoral?
Digamos que yo estoy más para construir redes y un mayor intercambio, no para construir muros que nos dividan.

Se cumplieron diez meses de su gestión. ¿Hay algo que usted piensa que podría haber hecho diferente?
Siempre. Si uno puede patear el penal de vuelta, lo patea mejor, pero hay que valorar lo que hemos conseguido. Estoy satisfecho de los resultados. El punto de partida fue terrible y cuando uno mira para atrás, hemos corregido muchas cosas de las heredadas y hemos generado, de vuelta, una apertura al mundo muy grande hacia la Argentina. Ahora tenemos que terminar de consolidarla para que eso traiga trabajo para los argentinos.

La canciller Susana Malcorra viene de una derrota dentro de la elección de la ONU. ¿Cómo evalúa esa situación?
Haber tenido una diplomática de nuestro país en las finales de uno de los cargos más importantes que hay en el mundo es motivo de orgullo, no motivo de descalificación por no haber ganado. Argentina nunca había competido de igual a igual por un cargo así, eso muestra la capacidad de Malcorra y lo bueno que es para nosotros que sea canciller. Ella quiere continuar.

Uno de cada tres argentinos es pobre. Margarita Barrientos -una referente social cercana al gubernamental PRO- dijo que nunca vio tantos pobres como ahora y que el Gobierno debería reaccionar. ¿Qué se le responde, no solo a ella, sino a ese tercio de argentinos que no pueden esperar?
Nadie puede esperar. Por eso nos hemos puesto a trabajar desde el primer día para volver a generar crecimiento en el país, que traiga trabajo, a partir de las inversiones y creo que lo importante, lo primero, que hay que hacer es decir la verdad. Estos niveles de pobreza se venían ocultando hace años y el camino para resolver algo es reconocerlo y, a partir de ahí, poder resolverlo.

Pasó casi un año de su gobierno. ¿Cómo se imagina 2018? ¿Apagando incendios o pensando en una reelección?
En 2018, trabajando. La reelección será en 2019. En 2018 consolidando muchos de esos proyectos de inversión que se han anunciado, en energías renovables, en energía no convencional, en minería sustentable, en agroindustria, en logística, en turismo, en servicios con valor agregado para exportar. Todo eso está pasando en Argentina. Por supuesto, la inversión no es algo que sucede en un instante al cien por ciento. Es un flujo que crece mes a mes.

¿O sea que no descarta la reelección? Usted dijo que la reelección será en 2019.
No, para nada la descarto.

Télam