La calificadora Fitch Ratings prevé que Pemex enfrente en el mediano plazo una insolvencia derivada de su carga fiscal elevada, un paquete de medidas de apoyo que ha sido insuficiente y un efecto de largo plazo por la reducción de Capex.

Explica que a diferencia de otros gobiernos emergentes que también tienen paraestatales petroleras, como el de Brasil y Colombia, México mantuvo las obligaciones tributarias y de pago de dividendos para la empresa.

Obligaciones fiscales que la orillaron a endeudarse a 100% en lo que Fitch considera “una maniobra de fondeo ineficiente”.

De acuerdo con las conclusiones presentadas por su estudio “Petróleos Mexicanos (Pemex) Sensitivity Analysis”, lo que ocurrirá en el futuro de la empresa es que deberá endeudarse aún más conforme se incremente la presión del gobierno federal para recaudar más impuestos.

Esta advertencia es la última de una serie de análisis que se han hecho sobre la petrolera. En marzo pasado Fitch opinó que Pemex tenía “indicadores de flujo de efectivo débiles debido a los montos elevados transferidos al gobierno mexicano por derechos e impuestos”.

La calificadora explica que ni Ecopetrol, ni Petrobras estuvieron forzadas a aumentar sus niveles de deuda ni a otorgarle transferencias al gobierno de Colombia y Brasil, respectivamente, en el periodo crítico.

En cambio, evidencian que Pemex mantuvo la tasa de contribución pública relativamente sin cambios en un rango de 66 a 68% del valor de su producción, lo que orilló a la petrolera a endeudarse significativamente para cumplir con la transferencia al gobierno.

Refiere que los gobiernos de Brasil y Colombia cesaron el pago de dividendos de sus petroleras en la misma tendencia que cayeron sus ingresos netos.

La deuda total de Pemex al 31 de diciembre del 2015 fue de 86,600 millones de dólares, su liquidez era la adecuada con 6,300 millones de dólares, fortalecida por líneas de crédito comprometidas por 4,500 millones de dólares y 23,500 millones de pesos.

“La liquidez de la compañía está reforzada por su generación robusta de flujo antes de impuestos, la cual es apoyada por su estructura competitiva de costos operativos”, señaló.

Impuestos pagados 
con beneficios

En el informe, los analistas de Fitch estiman que los pagos de obligaciones tributarias de Pemex provocarán que transfiera todo su beneficio bruto al gobierno, el EBITDA, en este año, pues considera “improbable que la compañía genere un flujo de fondos libre en el futuro previsible”.

La petrolera “tendrá que endeudarse de manera insostenible, si el gobierno mexicano continúa demandándole distribuciones en forma de impuestos. Esencialmente en lugar que el gobierno pida prestado directamente a inversionistas para financiar su déficit a un costo bajo, Pemex se está endeudando para cubrir 100% de sus impuestos”, argumentó Lucas Aristizabal, director sénior de Fitch.

Destaca además que el gobierno mexicano y Pemex se habrían ahorrado unos 330 millones de dólares por año, en el 2015 y el 2016, en pago de intereses, si el gobierno hubiera emitido los 25,000 millones de dólares que Pemex ha colocado en los últimos dos años para cumplir con el pago de impuestos.

En julio, la calificadora señaló que “no prevén un alza en las calificaciones de Pemex (pero) una acción de calificación negativa resultaría de una disminución en la calificación soberana de México, la percepción de un deterioro en el vínculo entre Pemex y el soberano o un deterioro sustancial en los indicadores crediticios de Pemex”.

De acuerdo con el último análisis será difícil reducir los requerimientos que tiene la empresa por gastos de pensiones y los ajustes de personal proveerán ahorros reducidos.

“Las inversiones de Capex de Pemex han estado por debajo del costo de remplazo implícito y no han sido suficientes para subsanar el descenso en la producción. El anuncio de recortes en inversión seguramente repercutirá en la continua reducción en la producción. Las reservas probadas y la vida de las reservas también podrían disminuir”, indica el estudio.

Sobre el trabajo de sensibilidad en Pemex que hizo Fitch Ratings, señala que si bien tiene costos de producción de crudo y gas bastante competitivos, hay poco espacio para reducir costos de remplazo.

Una disminución extendida de los gastos e inversiones aumentaría los riesgos operativos y presionaría la viabilidad a largo plazo.

Sujeto de impuestos

Obligaciones de una petrolera en México

Pemex está sujeta a una serie de impuestos y programas de reparto de utilidades con el fisco que incluyen impuestos a la producción, la tasa de participación de beneficios, así como la participación por extracción de hidrocarburos y de exploración.

Además de estos programas de impuestos, desde el 2015 Pemex debe pagar dividendos y está sujeta a un Impuesto sobre la Renta de 30 por ciento.

Fitch reconoce que en el 2015 la petrolera no tuvo que pagar el ISR y en su lugar recibió un crédito. Pero refiere que las más grandes transferencias de la empresa hacia la administración central vienen en la forma de reparto de utilidades.

La actual calificación de Pemex en Fitch es grado de inversión “BBB+/perspectiva Negativa”. Esta perspectiva indica que la calificación podría sufrir un recorte en un lapso de seis a 24 meses.

El Economista


Pemex será “solvente y fuerte”: González Anaya

El director general de Petróleos Mexicanos, José Antonio González Anaya, aseguró que actualmente se está trabajando para que la empresa sea solvente, fuerte y hay un gran interés por parte de las petroleras internacionales en asociarse con Pemex.

En su participación en el foro “Impulsando a México”, organizado por el grupo financiero Interacciones, indicó que la asociación para la exploración y explotación el bloque Trión, en el Golfo de México, que posee unos 500 millones de crudo, es atractiva porque el país tiene un sector financiero creciente y desarrollado, además de que la cuenca del Golfo es de las cuencas menos exploradas y Pemex tiene más de 70 años de experiencia y cuenta con un gran capital humano.

A principios de la semana la calificadora internacional de valores Fitch aseguró que Pemex es insolvente por la gran cascada de impuestos y elevados niveles de endeudamiento. Al respecto, González Anaya aseveró que Pemex será “solvente y fuerte y eso el mercado lo está recibiendo bien”.

Señaló que la inversión que se requiere para desarrollar a Trión es de 11 mil millones de dólares por lo que es necesario que Pemex comparta riesgos e inversiones, porque el entorno internacional es complejo. Por ello, la reforma energética es una oportunidad histórica para Pemex para un futuro bueno y promisorio.

Además, Pemex tiene los recursos petroleros para intensificar su producción con 23 mil millones de barriles de petróleo equivalente que le fueron asignados en la ronda cero.

Anticipó que con las recientes medidas de ajuste presupuestario y de inyección de liquidez tras la reforma del sistema de pensiones de Pemex se llegará al final del año con unos 75 mil millones de pesos en caja y el riesgo de Pemex se ha reducido a 148 puntos base, que se compara favorablemente con los 320 puntos base que tenía a principios de año.

Informó, por otro lado, que se han pagado 142 mil millones de pesos de los 147 mil millones que se debían a contratistas y proveedores al principio del año y el problema ya no es de liquidez.

Mencionó que la próxima semana Pemex dará a conocer su plan de negocios para 2017, en el que se definirán las metas de producción , de refinación y de inversión. ” Tenemos que acelerar la velocidad sobre el trabajo que se hace en Pemex y soy muy optimista de que esto se va hacer así”.

Recordó que la plataforma de producción este año ha evolucionado de manera satisfactoria y “vamos a tratar de cumplir las metas”.

La Jornada