El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, negó, a través de su cuenta de Twitter que la delegación de la OEA que visitará Nicaragua el fin de semana que se celebren las elecciones venga a observarlas.

“Delegación de @OEA_oficial no observará elecciones. Estará 5-7 de noviembre en #Nicaragua para diálogo con expertos e invitados a elecciones”, tuiteó Almagro.

En horas de la mañana el secretario general había enviado otro mensaje por su cuenta de Twitter: “Respondiendo a #Nicaragua, 1 de Dic estaré en el país para dialogar con las autoridades, partidos y sectores varios de sociedad civil y sector privado”.
Ros-Lehtinen preocupada por visita de OEA

A pesar de la claridad de lo expresado por Almagro, la congresista republicana por la Florida, Ileana Ros-Lehtinen criticó que la OEA envíe una delegación a Nicaragua durante las elecciones nacionales del próximo 6 de noviembre, interpretando esto como que la OEA cayó en la trampa de Ortega.

“Si bien la OEA y su secretario general han estado abiertamente en apoyo de la democracia en Venezuela, me entristece ver que la entidad objeto de Almagro parece haber vuelto a las andadas, la legitimación de otros déspotas en nuestro hemisferio. Ponerse de acuerdo para enviar funcionarios de la OEA a Nicaragua ahora —a menos de dos semanas antes de la elección fraudulenta— es simplemente absurdo y un paso hacia atrás para la restauración de los principios democráticos en Nicaragua. Me horroriza que la OEA haya caído en la trampa de Ortega, lo que permite al dictador aprovechar esta oportunidad para reclamar la legitimidad de una elección que no serán ni libres ni justas y para continuar su represión del pueblo nicaragüense”, expresó Ros-Lehtinen, en un pronunciamiento que vinculó en su cuenta de Twitter.

También advirtió que la iniciativa de Ley “Nica Act”, que condicionaría el voto de Estados Unidos a los préstamos de organismos financieros internacionales a Nicaragua, no se va a detener aunque exista un acuerdo entre el gobierno de Daniel Ortega y la Organización de Estados Americanos (OEA). Ros-Lehtinen es la principal promotora del proyecto de Ley.
Ileana Ros-Lehtinen, congresista de Estados Unidos.

La congresista, quien se ha caracterizado por ser una dura crítica contra el régimen de Ortega, aseguró que “estas elecciones fraudulentas no satisfacen las condiciones requeridas por la ‘Nica Act’”.

“No nos va a evitar que se mueva hacia adelante con este importante proyecto de ley”, manifestó la congresista sobre la Ley “Nica Act”, que es una sanción al gobierno de Ortega por la falta de transparencia electoral y las violaciones a los derechos humanos.

En las elecciones del 6 de noviembre Ortega busca su segunda reelección consecutiva de la mano de su esposa, Rosario Murillo, como fórmula electoral, lo que es considerado por la oposición como la instauración de una dinastía.

Analistas criollos desconfían de Ortega

El acercamiento de Ortega a la OEA es visto por analistas políticos como una estrategia de este para legitimar el proceso electoral, aparentando que hubo observadores internacionales. Sin embargo, hace seis meses el mandatario nicaragüense llamó “sinvergüenzas” a los observadores internacionales, y sin tener facultad legal dejó cerrada toda posibilidad de observación extranjera.

Los opositores interpretan que Ortega quiere ganar tiempo para retrasar la aprobación de la “Nica Act”.

El experto en temas electorales, José Dávila, opinó que Ortega está aprovechando el diálogo con la OEA para “tratar de mejorar su imagen desacreditada”, por la poca transparencia que tiene el actual proceso electoral y el colapso institucional del país.

“Yo creo que lo positivo de esto es que Daniel Ortega escuchó un llamado, un reclamo, después de meses de tener decenas de reclamos y llamados internacionales, pero lo hace a tres semanas de las votaciones y ya en una farsa electoral consumada. Más bien Ortega busca ganar tiempo y va a alegar que estas elecciones ya son un hecho”, señala Dávila, como uno de los posibles escenarios.

El proceso de conversaciones entre el Gobierno y la OEA empezó el pasado 15 de octubre, con la firma de un acuerdo que contempla la presentación de un informe conjunto en tres meses.

Sin embargo, el documento hace la salvedad de que “si no existe acuerdo para la presentación del informe, cada parte presentará uno por separado”.

LA PRENSA ha gestionado una entrevista con el secretario general de la OEA, pero desde su oficina de prensa respondieron, vía correo electrónico, que Almagro no está brindando entrevistas y en relación con el equipo de la OEA que hará presencia en Nicaragua el 5, 6 y 7 de noviembre, explicaron que esa información la harían pública antes de su llegada a Managua.

El acercamiento de Ortega a la OEA ocurre a raíz de un informe sobre el proceso electoral, del cual hasta ahora no se conocen detalles.

La oposición asegura que el informe contiene las denuncias que expusieron al secretario general de la OEA, Luis Almagro, sobre la falta de transparencia electoral y las violaciones a los derechos humanos, el pasado 19 de julio, durante su visita Washington.

La oposición excluida

El 8 de junio pasado el poder judicial, bajo el control de Ortega, emitió una sentencia que le quitó la representación legal del Partido Liberal Independiente (PLI) a Eduardo Montealegre, lo que implicó dejar sin casilla electoral a la Coalición Nacional por la Democracia que agrupaba al PLI, al Movimiento Renovador Sandinista (MRS), al Partido Acción Ciudadana (PAC) y grupos disidentes del Partido Liberal Constitucionalista.

Bajo el liderazgo de Montealegre, la Alianza PLI obtuvo 799 mil votos en las últimas elecciones presidenciales de 2011, lo que la convirtió en la segunda fuerza política después del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Asesores de Almagro recibieron a opositores

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, no recibió este jueves al grupo de opositores que viajó a Washington para entrevistarse con él, y en cambio, Almagro delegó a sus principales asesores para que los recibieran.

La delegación de Nicaragua, integrada por Violeta Granera, José Pallais, Enrique Sáenz, Carlos Langrand, Edmundo Jarquín y Edipcia Dubón, expuso a los funcionarios de la OEA la crisis electoral actual del país y también hizo ver a ese organismo internacional el deseo de que las conversaciones entre el gobierno de Daniel Ortega y la OEA se encaminen a la restauración de la democracia de Nicaragua.

Violeta Granera, excandidata a vicepresidenta de Nicaragua

La comisión de la OEA, que conversó con los nicaragüenses, estuvo integrada por Gabriel Bidegain, asesor político principal de Almagro; Jean Michel Arrighi, secretario de Asuntos Jurídicos; Gonzalo Koncke, asesor estratégico, y Luis Porto, asesor para Estrategia y Desarrollo Organizacional.

Granera también informó que sostuvieron una reunión con Juan Gonzáles, subsecretario de Estado para América Latina del Gobierno de los Estados Unidos, quien les expresó las expectativas de que el proceso con la OEA tenga resultados positivos para la democracia en Nicaragua.

“Nos reiteró el interés de su gobierno de que los procesos electorales de Nicaragua cumplan con las condiciones propias de la democracia. Nosotros le expresamos las oportunidades y riesgos que le vemos al diálogo con la OEA”, explicó Granera.

Presentaron “El régimen de Ortega”

Los opositores Enrique Sáenz y Edmundo Jarquín presentaron ayer en Washington el libro “El régimen de Ortega” en la sede de Diálogo Interamericano, la ONG norteamericana de más alto nivel que se ocupa de las relaciones entre América Latina y Estados Unidos. Entre los asistentes figuraron funcionarios de la OEA, del Departamento de Estado, centros de pensamiento, y funcionarios del BID, Banco Mundial, FMI y de embajadas, entre otras de Japón, Rusia y Venezuela, según informaron los autores del libro.

La Prensa