El docente que denunció a Monsanto sufrió la clausura de su oficina por parte de la UNR

El médico Damián Verzeñassi, subsecretario académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) expuso hace un mes en La Haya, Países Bajos ante el primer Tribunal Internacional Monsanto (TIM) donde denunció y mostró los resultados de trabajos epidemiológicos realizados en cuatro provincias de nuestro país, que revelan serios problemas de salud que no existían antes de la instalación de Monsanto, que data de 1996.

Ahora, Verzeñassi denunció que “el decano Ricardo Nidd inició una persecución ideológica y académica contra el equipo de docentes, graduados y alumnos que sostenemos las materias de Salud Socioambiental y Prácitca Final, reconocidos espacios que acompañan a pueblos y familias víctimas del modelo agropecuario dominante, con transgénicos y agroquímicos” y que por esa razón es víctima de la clausura con cadenas de la oficina donde se archivan 96.800 historias clínicas de vecinos de Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba y Buenos Aires, que padecen enfermedades que antes de la instalación de Monsanto y Bayer no existían.

El equipo de docentes coordinado por Verzeñassi desarrolla desde hace seis años campamentos sanitarios que relevan la situación sanitaria de pueblos y ciudades, donde cientos de estudiantes se instalan para censar a la población. Estos 27 campamentos son una prueba académica-científica sobre las consecuencias del modelo agropecuario.

El equipo de Salud Socioambiental y Práctica Final denuncia que están sufriendo presiones por parte del decano, Ricardo Nidd, cuentan que “la escalada tuvo su pico cuando echó de su cargo de Secretario de Extensión Universitaria de la facultad, al profesor adjunto de la Práctica Final, Gastón Palacios, quien días antes había difundido en medios de comunicación resultados de los campamentos sanitarios. Y también hizo lo mismo con la Subsecretaría de Bienestar estudiantil, a la co-responsable de la materia Salud Socioambiental, desde donde se garantiza la inclusión de estos temas en la currícula médica, Giovana Bonisoli”.

Según indicó Página 12 de Rosario, el decano Nidd habría mantenido reuniones con sectores vinculados al gobierno de Rosario y les habría ofrecido la coordinación de la materia Práctica Final y con ello de los campamentos sanitarios, por lo que temen que el próximo paso del decano sea echar a más docentes o que no renueve sus designaciones a fin de año, para así desmantelar el Instituto de Salud Socioambiental y los campamentos sanitarios.

En un comunicado, el equipo de Salud Socioambiental y Práctica Final se expresó así:

“Los docentes, graduados y estudiantes no tenemos dudas sobre el rol de la universidad pública: estar al servicio del pueblo, libre de presiones del poder político y/o de las corporaciones.

Lamentablemente, esta manera de defender la universidad pública, de construir datos epidemiológicos desde y con las comunidades, de difundir los resultados que son propiedad de la gente y de nadie mas, ha puesto en crisis muchos intereses empresarios y políticos. Y las presiones han recrudecido en los últimos meses. Somos testigos de autoridades provinciales que se incomodan con nuestro trabajo y sugieren que lo ideal para la Facultad es que silenciemos los resultados de los campamentos sanitarios. Lo mismo han hecho representantes de la agroindustria. Y funcionales han sido actores internos de la política universitaria, que se dicen “revolucionarios” y actúan con las entidades patronales del agronegocios.

Se nos acusa de hacer públicos los resultados de los campamentos. Se nos acusa de viajar (aun cuando lo hacemos en nuestro período de licencia ordinaria) con el objetivo de difundir la situación sanitaria de nuestros territorios en otros países. Se nos acusa de ser coherentes con los principios de la Reforma Universitaria.”

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