El MST denuncia una “escalada de represión de la lucha por la tierra, en la que predominan los intereses del agronegocio asociados a la violencia del Estado de Excepción”, después de la acción de la Policía Civil en varios estados, el pasado viernes.

El pasado viernes, 4 de noviembre, el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra, MST de Brasil amaneció bajo el foco de la criminalización. Una operación violenta de la policía, denominada “Castra” se realizó en 3 estados del país: Paraná, São Paulo y Mato Grosso do Sul. Las acciones tuvieron como principal objetivo apresar y criminalizar a los líderes de los Campamentos Don Tomás Balduino y Herederos de la Lucha por la Tierra, militantes asentados en la región central de Paraná. En comunicado de prensa, el MST denunció la “escalada de represión de la lucha por la tierra, en la que predominan los intereses del agronegocio asociados a la violencia del Estado de Excepción”.

“Recordamos que siempre actuamos de forma organizada y pacífica para que la Reforma Agraria avance. Reivindicamos que la tierra cumpla su función social y que sea destinada para el asentamiento de las 10 mil familias acampadas de Paraná”, se señala en la nota.

En Sao Paulo, 10 vehiculos de la policía civil allanaron la Escuela Nacional Florestan Fernandes (ENFF) en la localidad de Guararema. Dos militantes fueron detenidos en esa acción.

Según los relatos, los policías llegaron alrededor de las 09:25 AM, entraron a la fuerza por la ventanilla de la recepción y entraron disparando al aire. Los casquillos de bala recogidos comprueban que ninguna era de goma, sino letales.

En Mato Grosso do Sul, 3 vehículos policiales con placas de Paraná, entraron en el Centro de Investigación y Capacitación Geraldo Garcia (CEPEGE) en Sidrolandia. La acción policial buscaba militantes del MST de Paraná que, supuestamente estarían en aquel centro. Los policías permanecieron en el local hasta aproximadamente 9 de la mañana cuando se fueron sin arrestar a nadie. Durante la acción se impidió el uso de celulares.

La militancia que estaba en el CEPEGE realizaba trabajos de limpieza y manutención del espacio.

Nota integral:

Más Reforma Agraria y fin de la criminalización del MST

Una vez más el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) es víctima de agresión por parte del aparato represor del estado Paranaense. La acción violenta, denominada “Castra” aconteció hoy viernes (04/11/2016), en Paraná, en Quedas do Iguaçu; Francisco Beltrão y Laranjeiras do Sul; también en São Paulo y Mato Grosso do Sul.

El objetivo de la operación es apresar y criminalizar a los líderes de los campamentos Don Tomás Balduino y Herederos de la Lucha por la Tierra, militantes asentados en la región central de Paraná. Hasta el momento fueron apresados seis líderes, y mantienen la búsqueda de otros trabajadores bajo diversas acusaciones, inclusive asociación criminal.

Desde mayo de 2014, aproximadamente 3 mil familias acampadas ocupan áreas previamente invadidas por la empresa Araupel. Estas áreas fueron ocupadas ilegalmente por la empresa y, conforme dictamen del Tribunal Federal de Tierras Públicas, pertenecen al Estado, y deben ser destinadas a la Reforma Agraria.

La empresa Araupel, que se constituyó en un poderoso imperio económico y político, mediante la ocupación ilegal de tierras públicas y el uso constante de la violencia contra trabajadores rurales y campesinos que ocupan tierras, actúa muchas veces en connivencia con los aparatos policiales civiles y militares, habiendo inclusive financiado campañas políticas de autoridades públicas, tales como el del Jefe de la Casa Civil del Gobierno Beto Richa, Valdir Rossoni.

Destacamos que esta acción es parte del proceso histórico continuo de persecución y violencia que el MST viene sufriendo en varios estados, entre ellos Paraná. El 7 de abril de 2016, en las tierras invadidas por Araupel, las familias organizadas en el Campamento Don Tomas Balduino fueron víctimas de una emboscada realizada por la Policía Militar y guardias de seguridad contratados por la empresa. En el ataque, donde se dispararon mas de 120 tiros, fueron ejecutados Vilmar Bordim y Leomar Orback, y muchas personas resultaron heridas de bala. En ese mismo latifundio, en 1997, sicarios de Arupel asesinaron en otra emboscada, a dos trabajadores Sin Tierra. Los dos casos permanecen impunes.

Denunciamos la escalada de represión de la lucha por la tierra donde predominan los intereses del agronegocio asociados a la violencia del Estado de Excepción.

Recordamos que siempre actuamos de forma organizada y pacífica para que la Reforma Agraria avance. Reivindicamos que la tierra cumpla su función social y que sea destinada a las 10 mil familias actualmente acampadas en Paraná.

Seguimos luchando por nuestros derechos y nos sumamos a quienes luchan por educación, salud, vivienda, más derechos y más democracia.

Luchar, construir Reforma Agraria Popular.

Curitiba, 04 de noviembre de 2016.

Cloc Vía Campesina