Las organizaciones y activistas LGBTI expresamos nuestra satisfacción por el anuncio de la firma de un nuevo acuerdo entre el Gobierno colombiano y las FARC-EP. Celebramos el esfuerzo y la celeridad con la que las partes han obrado en esta etapa tan compleja de la vida nacional. Reiteramos nuestro reconocimiento a la legitimidad de la Mesa de Conversaciones para avanzar en la tarea de hacer los cambios e incorporaciones, manteniendo el espíritu del mismo.

Las palabras de los negociadores ofrecen tranquilidad a los sectores sociales y en especial a las mujeres y población LGBTI. Tenemos la confianza que el nuevo texto recoja las aspiraciones planteadas por nosotros y nosotras a las partes. Estaremos atentos y atentas a conocer por completo el contenido, para identificar efectivamente que las personas LGBTI somos reconocidas como víctimas del conflicto, sujetos de su implementación y que como lo afirmaron los jefes de las delegaciones de negociación: “Ningún contenido del Acuerdo Final se entenderá o interpretará como la negación, restricción o menoscabo de los derechos de las personas”. Perseveramos en la confianza de encontrar en el nuevo texto los elementos que garanticen para el país una paz estable y duradera.

Rodearemos desde la movilización social, el conocimiento y protección de los nuevos acuerdos, además participaremos en la veeduría y participación ciudadana sobre el proceso de implementación de los mismos. La centralidad de la implementación deben seguir siendo las víctimas del conflicto armado, así como el enfoque territorial que tenga en cuenta las particularidades de la vida en las regiones del país.

Exhortamos a que se instale una subcomisión de género que permita hacer un seguimiento a la implementación del enfoque de género, a las acciones afirmativas y al principio de igualdad y no discriminación que atraviesan el acuerdo, con la participación de organizaciones de mujeres y LGBTI.

Seguimos a la espera de tener una conversación directa con el Presidente de la República, pues el camino de la paz que apenas se desbroza exige que la voz de todos y todas sea escuchada.

Reiteramos nuestro compromiso con el fin del conflicto armado, por tal razón exhortamos iniciar de manera rápida los diálogos con el ELN en la ciudad de Quito, Ecuador.

Finalmente, nos unimos a la alegría de los millones de colombianos y colombianas con la esperanza puesta en que el proceso de implementación se inicie sin demora alguna para alcanzar un país en Paz.

Bogotá D.C., 13 de noviembre de 2016.

Prensa Rural