El líder de la opositora Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, presentó este martes ante el secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, denuncias de “persecución política” y violación de derechos humanos que, aseguró, ejerce el Gobierno de Bolivia en su contra a través del proceso que le sigue la Fiscalía en el caso Focas. Anunció que el organismo enviará un “observador” a la audiencia de medidas cautelares fijada para este 3 de noviembre.

El opositor es procesado por el desvío, en 1992, de $us 21 millones del programa de Formación de Capital en Áreas Secundarias (Focas) a cuentas privadas de la financiera Funda Pro.

El también exministro de Planeamiento y Coordinación del gobierno del expresidente Jaime Paz Zamora (1992), se trasladó hasta Estados Unidos para reunirse con el representante de la OEA y en su cuenta de Twitter @SDoriaMedina informó de la cita.

“Junto a Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Americanos, haciéndole conocer la persecución política en Bolivia”, escribió en un primer Tuit que luego complemento con el mensaje: “La Organización de Estados Americanos enviará un observador a la audiencia de medidas cautelares, en Sucre el 3 de noviembre”.

La queja además fue entregada a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que depende de la OEA y que conoció la Secretaria Adjunta Elizabeth Abi-Mersched.

El Gobierno y la Fiscalía consideran que existen suficientes pruebas que sustentan que Doria Medina violó las leyes cuando entonces aprobó el desvío en su condición de ministro, pero el empresario asegura que este caso tiene un trasfondo político que busca eliminarlo de futuros escenarios electorales, como los venideros comicios generales de 2019.

Un criterio que respaldó el líder del opositor Partido Demócrata Cristiano (PDC) y expresidente, Jorge Quiroga, quien además le entregó todo su respaldo y solidaridad.

El presidente boliviano Evo Morales cuestionó el periplo del líder de UN y aseguró que ante la imposibilidad de defenderse en los estrados judiciales, los opositores se “ refugian en el imperio y se victimizan”.

“ Los corruptos no dejan de ser colonizados, huyen al norte a quejarse a sus amos por presunta ‘persecución política’. Conducta indignante. (Sic)”, escribió el Jefe de Estado en su cuenta de Twitter @evoespueblo.

“Yo no he cometido ningún delito (…) no pienso asilarme, no pienso irme, me quedo en Bolivia, voy a seguir trabajando y seguir generando empleo en el país. Este Gobierno es pasajero y la población se ha dado cuenta de que está terriblemente involucrado en la corrupción”, sostuvo el dirigente político.

La Razón