Con el Decreto 47-2016 el Legislativo facilita el cumplimiento del compromiso firmado en 2008 por Belice y Guatemala, quienes se comprometieron a celebrar el referéndum que demuestre la aceptación popular a someter la discusión a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Las complicaciones políticas y las diferencias culturales -en Guatemala las elecciones suelen celebrarse en domingo, mientras que en Belice son entre semana- habían imposibilitado la ejecución del acuerdo.

El decreto aprobado por el Congreso, con el apoyo de 88 de los 158 diputados, abre la puerta a la celebración de la consulta “de forma simultánea o separada, en las fechas más convenientes para las partes”.

La disposición entrará en vigencia este miércoles, a partir de ese momento el Estado podrá comenzar con la preparación para la consulta a los guatemaltecos.

En julio pasado el ministro de Asuntos Exteriores de Belice aclaró que su país aún tiene que enmendar su legislación sobre la celebración de referendos, pero indicó, “el primer ministro, Dean Barrow, ya ha indicado que no está dispuesto a modificar nuestra ley hasta que los guatemaltecos aprueben el mecanismo”.

El protocolo está integrado por cuatro artículos, uno de ellos se refiere a mantener informados a los ciudadanos sobre las diferencias entre los países por el reclamo territorial, así como la necesidad de resolver el conflicto.

Los dos países mantienen una disputa territorial por el reclamo guatemalteco de cerca de la mitad del territorio de Belice, un país nacido de la colonia que el Imperio Británico formó de facto en el siglo XVIII y que era parte de la Capitanía General instaurada por el Imperio Español en 1540 dentro del Virreinato de Nueva España.

Prensa Libre