Acceso a tierra, agua, fomento y asistencia técnica; educación rural pública de calidad y gratuita, promoción de la mujer y el liderazgo, nuevas tecnologías productivas y de información, combate al trabajo infantil y garantías para el trabajo decente. Estas son parte de las conclusiones centrales a las que arribaron en Santiago cerca de 40 jóvenes campesinos chilenos y extranjeros que participaron en el primer Encuentro Sudamericano de Juventud Rural.

Fueron más de 800 kilómetros recorridos en 5 días, con visitas a predios agrícolas de sus pares en las regiones de Los Ríos, La Araucanía y Biobío; junto a sesiones de debate, discusión de ideas y proyección de un plan de trabajo conjunto para llamar a los estados de la región a recoger sus voces y construir políticas públicas con ellos y para ellos.

En el cierre de la gira, que fue organizada en forma conjunta por la Reunión Especializada En Agricultura Familiar (REAF-MERCOSUR), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), los asistentes resumieron su posición en un documento que será prontamente presentado a los gobiernos con el nombre de “Directrices de política pública para las juventudes rurales de la agricultura familiar, campesina e indígena”.

Declaración final Encuentro Sudamericano de Juventud Rural Chile 2016

Las conclusiones son una apuesta para caminar al desarrollo de este sector que recoge las carencias, los logros y los anhelos que trajeron a Chile los representantes de Brasil, Argentina, Ecuador, Uruguay Paraguay, Colombia, Venezuela, Uruguay, y los invitados especiales de Costa Rica y Guatemala.

Eryka Galindo (30), proveniente de Pernambuco (Brasil) y representante de la Confederación Nacional de los Trabajadores Rurales, Agricultores y Agricultoras Familiares (Contag), estimó que el encuentro “mostró la creatividad, la osadía, de la juventud en América Latina y lo que están haciendo para fortalecer la agricultura familiar a partir de la ancestralidad, de la realidad de sus pueblos. Sirvió además para afirmar que este sector es muy importante para el desarrollo sostenible en la región”.

Agustín Ñancupan Reuque (32), que trabaja junto a su comunidad de Panguipulli en el proyecto Huerta Orgánica Mapuche, rescata, en tanto, “la unidad, la fuerza”. Afirma que ahora “los estados deben escuchar y nosotros masificar esta propuesta. Por ejemplo tenemos que insistir en que la agricultura sin campo y sin agua no es nada”.

Las conclusiones se sellaron en la sede de la FAO, en Santiago, hasta donde llegaron también las máximas autoridades de los organismos que promovieron y facilitaron este encuentro internacional.

El uruguayo Lautaro Viscay, Secretario Técnico de REAF-Mercosur, resaltó el valor de los lineamientos emanados por este grupo “reconociendo los logros, identificando los desaciertos y las cosas que están inacabadas todavía, pero siempre con un espíritu crítico constructivo. Yo creo que la juventud rural da una demostración de capacidad de propuesta, no sólo de reclamo, si no de propuesta y entender el diálogo político”.

El Representante del IICA en Chile, Jaime Flores, agradeció la instancia de cooperación que logró convocar a jóvenes de 10 países por un tema tan importante como es la Agricultura Familiar, “El rol dinámico y participativo de los jóvenes permite lograr una cercanía para obtener demandas y poder construir políticas públicas en el camino correcto”

El director nacional de INDAP, Octavio Sotomayor, explicó para esta institución “es súper importante el poder promover este tipo de proyectos en conjunto con Mercosur, IICA y FAO. Esto nos sirve para estructurar un enfoque más consistente de política hacia los jóvenes que es lo que esperamos hacer. Ellos quieren tener políticas públicas y yo creo al menos en Chile existen políticas públicas, aunque nos falta y eso lo que queremos abordar más adelante”.

La Representante Regional Adjunta para América Latina y el Caribe y Representante de la FAO en Chile, Eve Crowley, instó a los jóvenes a expresar lo que necesitan de las organizaciones de apoyo, “en esta ruta de aprendizaje es momento de escuchar a los zonas rurales, esta es una instancia para la reflexión de nuevas ideas, sueños y demandas para avanzar en propuestas articuladas y concretas”, agregó.

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