Este 25 de noviembre, Día internacional de Lucha contra la violencia hacia las mujeres; La Vía Campesina, reitera su compromiso con las luchas por la igualdad de derechos y la dignidad humana.

Nosotras, las mujeres, cargamos enormes responsabilidades en este mundo, alimentando a naciones enteras mediante prácticas agroecológicas, sin ser reconocidas como sujetas de derechos económicos, sociales, legales, políticos y sin programas públicos que garanticen la participación social y económica en situación de igualdad. Es por eso que hacemos un llamado global a nuestras organizaciones, aliados y amigos para juntos acumular fuerzas que nos permitan potenciar acciones, movilizaciones y actividades que busquen denunciar los distintos tipos de violencia que enfrentan las mujeres y que se agudizan con el modelo capitalista y patriarcal, y con el avance del agronegocio en nuestros territorios.

En esta jornada de lucha nos sumamos a las voces de millones de mujeres que el pasado 19 de Octubre se autoconvocaron en América Latina para gritar “Ni una menos, Vivas nos queremos” denunciando así el alarmante crecimiento del feminicidio[1] y de la violencia machista y misógina contra las mujeres. El feminicidio se fragua en la desigualdad estructural entre mujeres y hombres, así como en la dominación de los hombres sobre las mujeres, que tienen en la violencia de género, un mecanismo de reproducción de la opresión y discriminación de las mujeres.

Es urgente que tanto mujeres como hombres articulemos un frente común para luchar contra todo tipo de violencia y opresión. En ese sentido, este 25 de Noviembre reafirmamos nuestra Campaña Internacional “Basta de violencia contra las Mujeres” una herramienta de denuncia que desde el 2008 ha venido visibilizando esta violencia sistemática que enfrentan las mujeres en todo el mundo.

Hoy con más fuerzas impulsamos la lucha por nuevas relaciones entre mujeres y hombres, entre seres humanos y la Madre Tierra. Nuestras luchas compartidas deben ser puestas en práctica, transformando la sociedad y construyendo un mundo mejor a través de la formación, la organización y la movilización, tomando en cuenta las especificidades que como mujeres vivimos en un mundo desigual en relación a los hombres.

La Soberanía Alimentaria es nuestra propuesta política desde la cual construimos relaciones sociales basadas en la igualdad substantiva. Necesitamos abolir cualquier tipo de discriminación basado en etnias, orientación sexual, género, edad y discapacidades, entre otras. El enfoque feminista de la soberanía alimentaria contribuye a la transformación de la realidad, con base en criterios de emancipación y justicia social, y nos permite colocar la perspectiva de las mujeres como protagonistas de la mejora de su situación para poder contribuir a la transformación de las relaciones de poder inequitativas.

El sistema capitalista que ha generado pobreza y exclusión a lo largo de la historia, afecta de forma más perversa y violenta a las mujeres, especialmente a las más pobres que viven en campo y en las periferias de las ciudades. La crisis climática y la explotación abusiva de los recursos naturales nos están llevando hacia el desastre ecológico y la opresión de los pueblos. Nos pronunciamos a favor de que todas y todos encaminemos una lucha conjunta para salvar el planeta y cambiar el sistema.

En la actualidad, se evidencia que los estados no asumen el planteamiento político de disminuir y erradicar la violencia hacia las mujeres. Violencia que se ve manifestada en abusos sexuales, acosos en las organizaciones y en las calles, violaciones, violencia institucional, psicológica y estructural. Llamamos a los estados a velar por el cumplimiento de los marcos jurídicos relacionados a la seguridad, protección y libertad de las mujeres. Continuamos la lucha para ocupar espacios decisorios en todas las estructuras de la nación con la misma capacidad y legitimidad con la que cuentan los hombres.

Hacemos eco para que las iglesias, los medios de comunicación, los estados no controlen nuestros cuerpos utilizando fundamentalismos religiosos y destinando nuestras vidas al hogar. ¡Lanzamos un grito de resistencia contra toda forma de explotación de nuestros cuerpos y de nuestros territorios!

Nos comprometemos a luchar juntas y juntos por la justicia social y de género, hasta que cada mujer pueda movilizarse libremente y sin miedo, en el hogar, en la comunidad y en el mundo.

En esta jornada queremos mostrar unidad y nuestra capacidad de movilización en los territorios, envíennos comunicados, fotos, videos, audios para compartir en nuestra web www.viacampesina.org

¡Basta de violencia contra las mujeres!

¡Por nuestras muertas ni un minuto de silencio, toda una vida de lucha!

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

Cloc Vía Campesina