La Junta de Supervisión Fiscal que está a cargo de las finanzas públicas de Puerto Rico notificó oficialmente al gobernador Alejandro García Padilla el rechazo que le dieron a su plan fiscal a largo plazo.

En una carta del 23 de noviembre firmada por el presidente de la junta, José Carrión III, y que fuera dada a conocer hoy, la junta reiteró que el plan fiscal del gobernador García Padilla adolece de un análisis sobre la sostenibilidad de la deuda y requiere reformas estructurales del gobierno de Puerto Rico.

Carrión solicitó al gobernador que presente un plan revisado para el 15 de diciembre. Pero, García Padilla ya había descartado revisarlo, por entender que el próximo paso de la junta federal debe ser ir directamente hacia una reestructuración abarcadora de la deuda pública.

La junta federal había adelantado la necesidad de enmendar el plan fiscal durante la reunión del 18 de noviembre celebrada en el hotel El Conquistado de Fajardo.

La solicitud de la junta reclama que el gobierno de Puerto Rico defina sus metas, las fechas para cumplirlas y las métricas para un plan fiscal de la próxima década.

También pide excluir cualquier análisis que proyecte la extensión de los fondos de Medicaid otorgados por la reforma federal de salud Obamacare – que pueden vencer entre finales de 2017 y principios de 2018-, y los recaudos que se vinculan con el crédito federal por el impuesto en las ventas a las corporaciones foráneas por medio de la ley 154, que representan cerca del 20% del presupuesto.

Carrión ofreció entonces al gobernador García Padilla que su equipo económico fuera ante la junta mañana, martes, para “entender mejor las implicaciones de estas revisiones, así como otros ajustes de política pública”.

La junta ha indicado que se propone certificar un plan fiscal a largo plazo para el 31 de enero. Para entonces, el gobernador electo, Ricardo Rosselló, llevará 29 días en La Fortaleza.

El Nuevo Día