Por Cynthia López Cabán

No anticipaba ese escenario, pero la inesperada llegada de Donald Trump a la Casa Blanca no descarrilará al gobernador electo Ricardo Rosselló Nevares del camino que trazó y asegura que traerá la estadidad a Puerto Rico.

Apuesta a varias estrategias, que giran en torno a un eje principal: usar el modelo del Plan Tennessee como punta de lanza para crear una crisis en Estados Unidos, que apoyada en la presión pública y la presencia física de siete congresistas boricuas que tomaran el Congreso en la próxima sesión legislativa, obligue a la nación más poderosa del mundo, a actuar.

A horas de ganar las elecciones y con la marca del cansancio en los ojos, Rosselló Nevares conversó con El Nuevo Día sobre las propuestas de desarrollo económico que confía sacaran a Puerto Rico de la crisis económica que atraviesa y que llevó al gobierno de Estados Unidos a imponer una Junta de Supervisión Fiscal (JSF) en la Isla.

Reveló que tan pronto como la semana entrante espera iniciar conversaciones con los acreedores para renegociar los términos de parte de la deuda de $69,000 millones que amenaza el futuro del País.

Emocionado por el triunfo, pero consciente de la gran responsabilidad que recae en sus hombros, el político, de 37 años, reveló que utilizará la oficina de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico (Prfaa) en Washington D.C. para adelantar el Plan Tennessee y que aunque apoyó a Hillary Clinton para la presidencia “está listo para trabajar con quien haya que trabajar para echar a Puerto Rico hacia adelante”.

Pese a que no adelantó los nombres de los candidatos que evalúa para su comité de transición, indicó que nombrará a los miembros esta semana y que en ese grupo mezclará experiencia y sangre nueva. Su gabinete quedará configurado antes de culmine noviembre.

Un académico de respuestas largas, Rosselló Nevares respaldará medidas para garanticen el acceso a la información pública y para que los funcionarios electos divulguen sus estados financieros.

¿Cómo adelantará su proyecto político en tiempos de Donald Trump y un Congreso republicano?

Hay varias rutas. En primer lugar, como dije, tenemos una comisionada residente que es republicana y que abiertamente ha expresado la necesidad de obtener paridad de fondos en Medicare y Medicaid, algo que tradicionalmente no va en sintonía con el argumento del Partido Republicano, pero ciertamente Puerto Rico es una excepción siendo colonia pues se puede atender ese asunto.

La segunda estrategia es procurar y trabajar en la transición hacia la estadidad como lo establece la plataforma de gobierno del Partido Republicano. Tenemos que forzar que eso se pueda ejecutar.

En tercer lugar, la Junta de Control Fiscal, aunque no lo aparente, nos permite una oportunidad y es la siguiente: en Washington se hizo una Junta de Control Fiscal y todo el mundo hablaque después de un periodo tiempo fue exitosa, pero lo cierto es que los primeros dos años y medio fracasó. Fracasó por dos razones bien puntuales: porque no tenía instrumentos de desarrollo económico y porque no tenía trato igual como un estado. Recordemos que Washigton es el Distrito de Columbia y tampoco es un estado.

El proyecto PROMESA y el de Washington son virtualmente idénticos. Nosotros vamos a llegar un punto donde nos vamos a dar contra la misma pared. Lo que hemos establecido, y parte de la comunicación con la Junta ha sido, porqué esperar dos años para tener que reclamar estos asuntos, por qué no los trabajamos desde ya si ya sabemos cuál va a ser la historia. Esta Junta fue propiciada por un congreso republicano. Ahora le compete a ellos que dé resultados. Para ello, necesitamos instrumentos de desarrollo económico y necesitamos trato igual como estado.

¿Cuáles serán las enmiendas que incluirá en el plan fiscal que presentará a la JSF?

No hablaría de enmiendas porque la visión del plan fiscal de Alejandro García Padilla es totalmente diferente a la nuestra. Hablaría del plan fiscal que le vamos a presentar a la Junta.

Nuestro plan fiscal se base en una serie de pilares. No vamos a aumentar impuestos en Puerto Rico. Eso es un principio que queremos establecer.

No vamos a aumentar el gasto como se hace tradicionalmente en el gobierno. Todo lo contrario la aspiración es tener una serie de iniciativas para reducir ese gasto.

Hay que hacer un énfasis en recolectar lo que son los ingresos para el gobierno, que hoy día tenemos pérdidas enormes en ese renglón. A modo de ejemplo, en el IVU, por no estar al nivel nacional, estamos perdiendo más de $600 millones.

Hay que renegociar los términos de la deuda. Me quiero sentar -y en esta transición así lo haré- con nuestros acreedores para buscar los mejores términos para Puerto Rico, donde nosotros podamos garantizar un pago. Eso implica pago diferido, eso implica la renegociación de lo que va a ser el pago del principal. Todas estas alternativas están sobre la mesa…

No podemos ver eso solamente como un asunto de recortes y de austeridad. La realidad es que si lo vemos así vamos a estar en el mismo punto que estamos de aquí a tres años o peor. Tenemos que ver cómo adelantamos el desarrollo económico y hay varias iniciativas que hemos propuesto: reducir el costo de hacer negocios en Puerto Rico, agilizar los permisos, un nuevo modelo energético donde podamos producir energía más estable y más barata para nuestra gente, entender que la sobrereglamentación y sobreregulación inhibe el proceso de desarrollo económico a nivel local y nos hace menos competitivos que otras jurisdicciones y la promoción de Puerto Rico como un destino.

Hemos establecido que en nuestro primer presupuesto queremos utilizar uno con base cero y reducir el 10% del mismo para que podamos ir compaginando los gastos con los ingresos.

Como parte de sus propuestas para recortar gastos, Rosselló Nevares propuso reducir la nómina de empleados de confianza entre un 10 y un 20%, y delegar a dos alianzas público privadas la cogeneración de energía con gas.

¿Cuándo entregará la propuesta alterna a la JSF?

Tan pronto me pueda reunir con la Junta.

Habla de renegociar intereses, pero, ¿auditará la deuda?

Sí. Nosotros lo que queremos hacer es auditar todos los gastos del gobierno. Una sombrilla mucho más amplia de lo que es la deuda. Nosotros entendemos que hay gastos irresponsables e ilegales y ahora la sombrilla de PROMESA, nos permite hacer eso. Todo eso será evaluado, pero mi primer paso es uno de ir con la mentalidad de evitar litigios interminables en un proceso de bancarrota e ir con la disposición de demostrarle la realidad de Puerto Rico y ver cuáles son la mejores alternativas para renegociar esos términos.

Sobre la JSF, el gobernador electo apuntó que ha tenido conversaciones informales con algunos miembros como el presidente José Carrión, José Ramón González y David Skeely. Apuntó que conversó brevemente por teléfono con García Padilla sobre el nombramiento coordinador de revitalización de infraestructura, un tema que retomará en la reunión que sostendrán hoy. Señaló que recibió los resumés de los tres candidatos recomendados por la Junta (Aaron Bielenberg, Joseph Fontana y Riz Shah), pero que todavía no cuenta con los elementos de juicio para realizar una recomendación. Ayer García Padilla recomendó a Bielenberg para el puesto.

Apuntó también que designará un representante suyo ante la Junta, cuerpo al que ayer le enviaría una misiva ofreciéndole detalles de su plan de transición y expresando su interés de iniciar trabajos de colaboración prontamente.

¿En qué quedó el Plan Tennessee?

Nosotros tenemos un comité de estatus que le delegamos la tarea de diseñar cual iba a ser el proceso más efectivo usando el plan Tennessee. Le habíamos puesto la fecha de diciembre 1 para poder tener ese modelo y tan pronto eso esté establecido trabajaremos con la legislación para que pueda ser uno de los primeros proyectos.

¿Qué exige el modelo?

El modelo en esencia lo que hace es escoger dos senadores y cinco representantes para que puedan ir a Washington y representar la voluntad del pueblo de Puerto Rico y cabildear a favor de ello. Expresarse, usar todos los foros de diálogo público para expresar la posición oficial de Puerto Rico.

¿Quiénes serán los siete congresistas?

Eso es parte del modelo que se está desarrollando, de cómo se van a escoger esas personas. Visualizo un proceso colaborativo con la asamblea legislativa para poder encaminar el proceso rápido, escoger las personas y establecer ya unos procesos de elección directa del pueblo posterior a esta primera etapa.

¿Cuál es la alternativa al 245A?

He dicho que si la 245A es la mejor estrategia de incentivos económicos para Puerto Rico y es viable es la que vamos a apoyar, pero le he dado el espacio al task force de desarrollo económico para que nos establezca no tan solo los beneficios sino su viabilidad.

¿Cuál es el plan para manejar a corto plazo el problema de caja y liquidez que hereda?

En primer lugar, la renegociación de los términos de la deuda. Tengo que comenzar eso a más tardar la semana que viene. Nosotros entendemos que hay el potencial de liberar hasta $800 millones al año por los próximos cinco a siete años si renegociamos los términos de algunos de los créditos mayores de Puerto Rico.

Su discurso está enfocado en la estadidad, en ese sentido si su elección era un gesto plebiscitario, ¿entiende que la votación deja en minoría el apoyo a la estadidad?

Por supuesto que no. Ustedes tienen encuestas y tenemos un plebiscito. Creo que el apoyo a la estadidad en Pueto Rico es irreversible y va creciendo.

¿Cuál es la posición del PNP en torno a la marihuana medicinal?

La posición institucional y la que es validada por el pueblo de Puerto Rico es la siguiente: Estamos en contra de la legalización. Estamos en contra del uso recreacional, pero estamos a favor del uso y la investigación y el desarrollo medicinal de la marihuana.

El Nuevo Día