Resultados oficiales de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE)


Rosselló asegura que será el primer gobernador del estado 51

Con un arrollador triunfo el doctor Ricardo Rosselló se convirtió en el gobernador electo de Puerto Rico, una contienda que festejó en grande pues su Partido Nuevo Progresista (PNP) arrasó también en los cuerpos legislativos y su compañera de papeleta Jenniffer González, ocupará la silla de comisionada residente en Washington. Y ojo, prometió nuevamente que será el “último gobernador” en la colonia de Puerto Rico y el primero en un país que convertirá durante los próximos cuatro años en estado de la nación americana.

“Llegó el momento del cambio para Puerto Rico, llegó el momento de enfrentar la crisis y echar hacia adelante. Llegó el momento de aspirar a la igualdad plena como ciudadano que solo nos otorga siendo el estado 51 de la nación americana…Estoy profundamente agradecido del honor que ustedes, el pueblo de Puerto Rico, me han brindado a mí para servirles como su nuevo Gobernador”, fueron sus primeras expresiones al dirigirse a sus huestes en las afueras de la sede del PNP, en Hato Rey, donde una multitud lo recibió entre besos, abrazos y selfies bajo una incesante lluvia. Lo acompañaban su esposa Beatriz Araizaga y sus padres Pedro Rosselló y Maga Nevares.

Aún cuando los líderes de la Palma celebraron su triunfo desde tempranas horas de la tarde -cuando comenzó a marcarse la tendencia que colocó a Rosselló en la delantera frente al más fuerte de sus contrincantes, el candidato del Partido Popular Democrático (PPD), David Bernier- no fue hasta pasadas las 8:00 de la noche que el gobernador electo llegó a su comité central. Finalmente, al cierre de esta edición la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) había contabilizado el 96% de los votos y adjudicaba a Rosselló 647,430 sufragios a su favor, unos 44 mil más que los atribuidos para Bernier.

Previo a su arribo, conversó por teléfono con Bernier. Fue un intercambio de palabras “corto pero genuino”, según dijo al aseverar que el candidato popular se puso a su disposición para trabajar por Puerto Rico. También habló por celular con el gobernador Alejandro García Padilla, quien lo felicitó y discutió con él brevemente sobre lo que se prevé sea el proceso de transición de gobierno. “Queremos ver la realidad de lo que está ocurriendo y ha ocurrido por los pasados cuatro años y a base de esa realidad comenzar a construir un nuevo Puerto Rico”.

De hecho, dijo que la transición comenzará tan pronto como hel miércoles y espera que sea una “transparente”.

Agregó que en los dos meses que restan para la toma de posesión aprovechará el tiempo para renegociar la deuda que tiene en quiebra al Estado Libre Asociado y organizar la asamblea legislativa para que se comience a ejecutar proyectos desde el primer día de su Administración.

“Mañana (hoy) también comenzamos el diálogo con la Junta de Control Fiscal para tener una transición clara y velar por los mejores intereses de nuestra gente”, añadió Rosselló quien hace historia con su victoria pues es la primera vez en la historia del país que un hijo de un ex primer mandatario también gana la gobernación en la isla. Rosselló (padre) gobernó de 1992 al 2000.

Prometió que no someterá al país a la “medicina marga” de despidos como ocurrió bajo la incumbencia de Luis Fortuño con la Ley 7. Dijo que, en su lugar, confía en visualizar al Gobierno como un “Empleador Único” dentro de una plataforma en la que se puedan movilizar los servidores públicos a los espacios profesionales en los que haga falta el talento.

De otra parte, expresó su agradecimiento a su equipo de trabajo e incluyó a la comisionada residente en Washington electa, la actual legisladora Jenniffer González Colón.

“Estoy agradecido que vamos a tener a una mujer extraordinaria en Washington que va luchar por los puertorriqueños y por la estadidad”, expresó.

Antes de despedirse del público que le aclamó una “bailadita” y que besara apasionadamente a su esposa Beatriz, Rosselló mencionó nuevamente el asunto de status de Puerto Rico con grandes expectativas como gobernante.

“Mañana comenzamos 55 días de transición que culminarán el 2 de enero de 2017 cuando tendré el honor y privilegio de juramentar como el último gobernador de la colonia de Puerto Rico y como el primer gobernador del estado 51 de la nación americana. Ahí es que empieza la trayectoria y hay grandes retos para Puerto Rico, pero los vamos a superar”, exclamó hacia el tumulto de gente. De hecho, el PNP siempre sostuvo que un voto hacia su partido era un voto a favor de la estadidad, un hecho que luce en terreno fértil tras las distintas movidas del Congreso y del Tribunal Supremo de Estados Unidos que dejaron al desnudo la condición colonial de Puerto Rico.

Su primer conferencia de prensa como gobernador electo

En un aparte con la prensa Rosselló conversó sobre los resultados de las elecciones en las alcaldías pues, a pesar de que el PNP recibió un apoyo monumental en el área ejecutiva y la legislativa, sólo 33 de los 78 municipios resultaron ser de la Palma.

“Eso hay que evaluarlo caso por caso. Se ganaron unas y se perdieron otras…. Peor ahí tenemos triunfos como la alcaldía de Cataño y la de Aguas Buenas”, expresó quien terminada la conferencia de prensa fue bendecido por una oración realizada por el reverendo Jorge Raschke.

En cuanto al masivo apoyo logrado por los candidatos independientes, dijo que esa fue la respuesta del pueblo luego de tener en los últimos cuatro años “el peor gobierno de nuestra historia moderna”.

“En esa búsqueda de nuevas alternativas nosotros también estábamos, pero hubo otros candidatos que abonaron a la discusión y siempre les di la bienvenida. Creo que todo esto tiene un resultado positivo para la democracia”, expresó al agregar que pudo hablar con el doctor José Vargas Vidot, quien quiso felicitarlo personalmente y se puso a su disposición para ayudarlo.

De otra parte, no quiso mencionar a quién favorecería para presidir los cuerpos legislativos pues ese es un asunto “que le dejaré al colegiado”.

Primera Hora


García Padilla felicita a Rosselló

El gobernador Alejandro García Padilla envió una comunicación en la que felicitaba al doctor Ricardo Rosselló, quien prevaleció en los comicios electorales.

“La primera dama y mis hijos, así como cada uno de los puertorriqueños y puertorriqueñas que comparten conmigo la administración del país, se unen a mí para felicitar al doctor Ricardo Rosselló, a su señora y a su familia, por su elección como undécimo gobernador constitucional de Puerto Rico”, indica la misiva.

“La coyuntura fiscal en que se encuentra Puerto Rico, acumulada por acciones y omisiones del pasado, colocan al país ante dificultades nunca antes enfrentadas por los puertorriqueños. En sus manos recae ahora el futuro de nuestra gente y de nuestras instituciones, la suerte de nuestros pensionados, nuestros trabajadores, nuestros estudiantes, los que más necesitan de la mano amiga del gobierno”, añade la comunicación enviada a los medios minutos después de que el candidato por el Partido Popular Democrático (PPD), David Benier, aceptara la derrota.

La comunicación expresa, además, que no “hay espacio para buscar pequeños triunfos, perder tiempo en lamentar pequeños fracasos. Tampoco es tiempo para adelantar banderías. El momento reclama nobleza y desprendimientos; la patria demanda patriotismo. Así será el respaldo que tendrá, el gobernador electo, de mi equipo de trabajo durante el proceso de transición; así será el apoyo que las buenas iniciativas que emprenda tendrá de mí durante su mandato. Le extiendo un abrazo de solidaridad puertorriqueña al doctor Rosselló”.

Pero García Padilla también tuvo un mensaje para los candidatos del PPD y para los demás.

“A los candidatos de mi partido, a los que resultaron electos, específicamente a los más de 40 alcaldes electos, y a los que no recibieron el favor electoral, el testimonio de mi admiración y respeto por una lucha tenaz en tiempos de grandes dificultades. Les ha tocado trabajar – y han de continuar trabajando– en circunstancias difíciles, pero en defensa férrea de los más nobles valores de inclusión, de justicia social, de igualdad y de dignidad de cada ser humano, sin importar la adversidad de los tiempos. Les exhorto a seguir fuertes en defensa de esos valores”, expresó.

Finalmente, le habló los demás funcionarios electos, de todos los partidos.

“Puerto Rico reclama nuevas solidaridades, más fuertes propósitos de acción común en defensa de los muchos valores compartidos por los puertorriqueños, dejando atrás las diferencias que nos separan. Les exhorto, a todos, a anteponer al país por sobre todas las diferencias. ¡Adelante por Puerto Rico!”

Primera Hora


Trump guardó distancia de la Isla

El vínculo más reciente que se conoce de Donald Trump con Puerto Rico es el nombre que le dio al club de golf de Río Grande que en 2015 se fue a la quiebra.

El virtual nuevo presidente electo de Estados Unidos no invirtió un centavo en el “Trump International Golf Club”, pero dio a su nombre a ese campo.

Por medio del acuerdo con los propietarios del campo de golf, Trump recibió 12.5% de las ganancias anuales y un 4% por los ingresos de operación.

El magnate de las bienes raíces ha mirado de lejos la crisis fiscal y la deuda pública de la Isla.

En una entrevista con CNN, en mayo pasado, Trump descartó otorgarle un rescate financiero a Puerto Rico y dijo que era necesario recortar la deuda pública de la Isla, pero no explicó cómo.

Durante las primarias presidenciales, Trump emitió una breve declaración en la que sostuvo que se debe respetar la voluntad de los puertorriqueños en cualquier consulta de status, incluido un voto por la estadidad.

Su comité de campaña, no obstante, respaldó en la convención presidencial republicana de julio pasado en Cleveland (Ohio) el lenguaje que los republicanos de Puerto Rico lograron incluir en el programa de gobierno del Partido Republicano de EE.UU. a favor de la estadidad.

“Trump ha dicho que de ganar la estadidad, la respaldaría”, dijo hace unos días a El Nuevo Día el republicano John Regis, representante de la campaña de Trump en Puerto Rico.

Su enlace con los republicanos de la Isla, Alan Cobb, indicó a los delegados republicanos de la Isla que fueron a la convención presidencial de julio pasado que la campaña apoyó el lenguaje del programa de gobierno del Grand Old Party (GOP).

Pero, Cobb advirtió entonces que se trata de “un largo camino” y que la crisis fiscal de Puerto Rico “no ayuda”.

“Es el único de los candidatos que felicitó a los puertorriqueños el 2 de marzo” cuando se cumplieron 99 años de la ley Jones por la cual el Congreso decidió en 1917 que los nacidos en Puerto Rico son ciudadanos estadounidenses, agregó Regis sobre Trump.

Regis mantuvo su respaldo a Trump aunque el liderato republicano de la Isla – encabezado por la comisionada residente electa, Jenniffer González-, le dio la espalda.

González y la dirección republicana de la Isla se mostraron avergonzados por los comentarios de Trump sobre los inmigrantes mexicanos, las mujeres, y los creyentes del islam, entre otros sectores de la sociedad estadounidense. “Donald Trump no me representa”, dijo entonces González.

Trump nunca fue a hacer campaña en Puerto Rico durante las primarias presidenciales. En la Isla, los republicanos boricuas prefirieron al senador Marco Rubio, quien fue reelegido en Florida.

El Nuevo Día