Dilma Rousseff vino a nuestro país, especialmente invitada por el Frente Amplio y el PIT – CNT, y desarrolló una nutrida agenda que incluyó la participación en la marcha y acto que la central de trabajadores realizó en el marco de un paro general parcial, la recepción de la distinción de visitante ilustre por parte de la Intendencia de Montevideo, y un acto en la sede central del Frente Amplio.

También fue recibida en la residencia de Suárez y Reyes por el presidente Tabaré Vázquez.

Presidencia divulgó el hecho y fotos del encuentro, manifestando que ambos “mantienen una amistad de larga data”, aunque no trascendieron los temas que se conversaron.

Esto último generó malestar en sector de la oposición. “El presidente en nuestro país es jefe de Gobierno y de Estado. Debe representar a la Nación. Reunido con Dilma no la representa a toda”, manifestó el senador nacionalista Luis Lacalle Pou a través de la red social Twitter.

Por su parte, en declaraciones al diario El País, el senador Pablo Mieres, presidente del Partido Independiente, dijo que la reunión de Vázquez con Rousseff es “insólita” y constituye un “grave error estratégico”, ya que puede complicar las negociaciones con Brasil para la firma de un TLC con China. “Temer no es santo de mi devoción, no le tengo simpatía, pero en política internacional hay que ser inteligente y esto puede complicar los planes”, afirmó.

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