Bolivia abierta a relaciones con Trump y a levantar un ‘muro ideológico’ si ve injerencia

El gobierno del presidente Evo Morales tiene abierta la posibilidad de reactivar las relaciones con la administración de Donald Trump, sin embargo pondrá un muro ideológico y político en caso de intentos de injerencia en asuntos internos, afirmó el vicepresidente Álvaro García. Añadió que con el resultado de la última elección estadounidense “ha muerto la globalización”.

“¿Vamos a querer tener vínculos con ellos?, sí, aunque sea un imperio decadente hay que tener buenas relaciones, pero si quiere ser un imperio decadente y encima intervencionista, nosotros pondremos nuestro propio muró ideológico (y político)”, afirmó e insistió en una entrevista con PAT que Bolivia tiene los brazos abiertos a todo gobierno del mundo pero sin intromisión.

Trump ganó las elecciones a Hillary Clinton en una campaña marcada por la polémica con propuesta como el levantar un muro en la frontera con México y aplicar una política migratoria contra los ilegales. Poco después de conocerse los resultados, el electo presidente anunció la expulsión de extranjeros con antecedentes penales.

García informó que la administración de Barack Obama agenda reuniones informativas con legaciones de diferentes países, entre ellos Bolivia, sobre migración, sin embargo anticipó que los bolivianos deben adecuarse a las decisiones que tome la nueva administración respecto a los migrantes. “Hay que esperar, es un hombre poco previsible”, sostuvo.

No obstante, aclaró que la actual administración recibirá a los nacionales que decidan retornar a Bolivia.

El Gobierno de Evo Morales expulsó en 2008 al embajador del país del norte, como a las agencias Usaid y DEA con el argumento de acciones de injerencia interna. Ambos Estados trabajaron y acordaron un nuevo Acuerdo Marco, sin embargo no lograron restablecer las relaciones a nivel de embajadores.

García consideró que con la elección de Trump acabó la globalización porque la nueva política es de proteccionismo, contrario al libre mercado.

“Frente a este proceso de fin de la globalización surgen dos opciones: un tránsito popular plebeyo con sus problemas y límites y una post globalización racista y de derechas”, sostuvo.

La Razón