La instalación del Directorio Ejecutivo del Banco del Sur (BdS), integrado por representantes de Venezuela, Uruguay, Ecuador y Bolivia, tuvo lugar en las últimas horas en la sede de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), en la ciudad ecuatoriana de la Mitad del Mundo, a unos 15 kilómetros de Quito.

Este es considerado el resultado más relevante de la reunión de alto nivel realizada en la capital ecuatoriana, donde fue electo Presidente Ejecutivo del BdS el uruguayo Pedro Buonomo, quien asumirá el cargo mientras entra en marcha la operación inicial de la institución.

El Banco inicia su fase preoperativa abriendo sus cuentas en Suramérica, las cuales captarán –al término del primer año- 90 millones de dólares de capital en efectivo.

Buonomo es un economista uruguayo con más de 25 años de experiencia en gestión financiera pública y privada, realizó sus estudios de posgrado en la Universidad de Harvard. Fue asesor del Presidente uruguayo José Mujica y Presidente de la Corporación Nacional para el Desarrollo. Antes de ejercer estos cargos fue viceministro de Economía y Finanzas del Uruguay, refiere la Cancillería de Ecuador.

Trascendió que durante la cita se aprobó el Reglamento del Directorio que contiene sus responsabilidades y normas operativas.

“De esta manera, el Directorio sesionará de manera periódica para implementar todo el cuerpo normativo del Banco. Igualmente, se conoció el estado de aportes de capital de cada país los cuales están en proceso de depósito en los respectivos bancos centrales de acuerdo a lo programado”, precisa la fuente.

El Directorio pretende constituir al Banco del Sur como un puntal de la nueva arquitectura financiera regional que enfrentará las restricciones externas con alianzas con otros bloques regionales y bancos de desarrollo a nivel global.

El Banco del Sur es una iniciativa para construir una nueva arquitectura financiera regional para beneficio de las economías sudamericanas y el cual funcionaría como un fondo regional de reservas y fuente de financiamiento de proyectos de infraestructura e integración.

La puesta en marcha del Banco del Sur se considera un elemento clave para fomentar el ahorro y el retorno de capitales de los países latinoamericanos existentes en el exterior, permitiendo el financiamiento de iniciativas regionales.

Según las estadísticas del Banco de Pagos Internacionales, América Latina tiene depositados más de 1.034.005 millones de dólares en el resto del mundo, y más del 75% de este monto está resguardado e invertido en Estados Unidos.

Se espera que los países miembros de esta nueva estructura financiera puedan aportar el 5% del total establecido para cada uno en el primer año, a fin de poder darle personería jurídica y poder arrancar en los 30 días posteriores con su instalación, demorada desde su creación en 2007.

Del total de inversión inicial prevista (7.000 millones de dólares), 2.000 millones corresponderían aportar a Brasil, Venezuela y Argentina (cada uno); otros 400 millones a Ecuador y a Uruguay, y 100 millones a Bolivia y a Paraguay.

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