El gobierno boliviano pide a la Convención de Ottawa que haga cumplir el desminado a Chile

Bolivia demanda a la Convención de Ottawa, que vigila el proceso de desminado en 32 naciones del orbe, hacer cumplir el plazo de esta labor a la vecina Chile con el envío de una misión a la frontera con Bolivia, territorio en el que aún existen activos millares de explosivos.

“En esta convención teníamos temor que (el plazo) no sea el 2020, sino otro. Bueno, por lo menos se ha comprometido Chile a cumplirlo y corresponde a la Convención de Ottawa, a sus miembros participar en comisiones en el terreno para garantizar y certificar que eso ocurra”, señaló el Ministro de Defensa boliviano, Reymi Ferreira, en una entrevista concedida a la estatal Patria Nueva este lunes.

La semana pasada, Santiago fue sede de la XV Reunión de los Estados Parte de la Convención sobre la Prohibición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonal y sobre su Destrucción (Convención de Ottawa).

En ese marco, Santiago comprometió el desminado de sus fronteras hasta 2020.

Según un comunicado de prensa de la Cancillería chilena, hasta el 28 de noviembre se removió y destruyó 146.460 minas, que representan más del 70% del total sembrado en su frontera lo que devino en la liberación de 16 millones de metros cuadrados de territorio de minas antipersonal y antitanque. Así, Santiago ratificó el plazo de 2020.

“Aquí lo que corresponde es que este plazo se cumpla, que este plazo se cumpla, que no haya otra postergación, que era nuestro temor en realidad”, sostuvo Ferreira.

El presidente Evo Morales lamentó el viernes 2 de noviembre que Chile incumpla los compromisos adquiridos ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), como en el caso del desminado de la frontera, que en primera instancia debió concluir en 2012 y que a pedido de la vecina nación se extendió hasta 2025.

La Convención fue adoptada en 1997 para impulsar la prohibición universal del uso de estas armas, el desminado de los campos y la asistencia a víctimas, y tiene la meta de declarar al mundo libre de minas antipersonales en 2025.

La Razón