El gobierno rechaza las acusaciones de corrupción por el caso Odebrecht

El Gobierno Central, a través de un comunicado se pronunció respecto al caso Odebrecht, en el que se acusa de supuesto pago de coimas de la constructora brasileña a funcionarios del Estado ecuatoriano. Al mismo tiempo, advierte que no permitirán se involucre al vicepresidente y candidato Jorge Glas.

En el comunicado, el Gobierno indica que Odebretcht fue expulsada en 2008 Tras detectarse deficiencias técnicas en la central hidroeléctrica San Francisco, pero volvió vuelve a trabajar con el Estado en julio de 2010, luego de que aceptara todas las condiciones exigidas por el Gobierno Nacional.

La firma brasileña debió reparar integralmente la central San Francisco por un monto estimado en 55.7 millones de dólares, así como pagar 20 millones de dólares por los costos ocasionados por la paralización de la central.

Los contratos con Odebretcht que el Gobierno ha ejecutado después del 2010 son el trasvase Daule – Vinces, por un monto total de 299,36 millones de dólares; la central hidroeléctrica de Manduriacu, por un monto total de 199,9 millones de dólares; la preparación de terreno para la Refinería del Pacífico por un monto total de 303,millones de dólares; el acueducto La Esperanza por un monto total de 296,01 millones de dólares; y el poliducto Pascuales-Cuenca, por un monto total de 547 millones de dólares. “En todas estas obras, Odebrecht participó y ganó en concursos abiertos”, se indica.

Según el Régimen, la única obra que la empresa ejecutó por emergencia fue la reparación urgente de la hidroeléctrica Pucará, inaugurada en 1977, cuyo túnel colapsó en octubre del año 2011 debido a fallas geológicas. El monto del contrato fue de 24,2 millones de dólares, y la central volvió a entrar en operación en noviembre de 2012.

Respecto al supuesto cobro de coimas por parte de funcionarios públicos durante esta administración, el Gobierno cita: “Si ha habido comportamientos personales inapropiados somos los primeros en querer identificar a los responsables, ya que esta es la forma de corrupción más difícil de detectar, como sucedió en la Refinería de Esmeraldas”.
Sin embargo, agrega, “tampoco permitiremos que ocurra lo que sucedió con los llamados ‘Panama Papers’ donde las denuncias fueron selectivas y algunas veces claramente sesgadas, tratando de involucrar por motivaciones políticas hasta al propio Vicepresidente de la República (Jorge Glas)”

La Hora