Hay que darle una decidida batalla al terrible feminicidio – Diario Última Hora, Paraguay

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

El 2016 fue un año negro para las mujeres: Hasta ahora, de enero a diciembre se han registrado 38 feminicidios en el país, 15 más de los que se dieron en el 2015 y una de las cifras más altas de los últimos cuatro años. En su gran mayoría son casos de mujeres asesinadas por sus propias parejas o ex parejas sentimentales, revelando la prevalencia de la cultura machista en el Paraguay.

Los datos proveídos por el Observatorio Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, del Ministerio del Interior, señalan que entre 2013 y 2015, de un total de 93 mujeres víctimas, 72 fueron asesinadas por concubinos, esposos o ex parejas, lo que constituye un 77,4% del total de casos.

El último caso ocurrió en la madrugada del domingo 25 de diciembre, en Villa del Rosario, San Pedro, cuando Aurelia Mendieta Gavilán, de 38 años, fue asesinada de un escopetazo por su concubino, Martín Leguizamón, quien luego se quitó la vida. Como en la mayoría de los casos, la mujer vivía sometida a situaciones de celos y violencia por parte de su pareja, hasta llegar a la situación límite. Pocos días antes, el 17 de diciembre, otra mujer fue asesinada en Filadelfia, Chaco, también por su ex pareja, a quien ella ya había denunciado en cuatro ocasiones por violencia intrafamiliar.

Este sensible aumento de los casos de feminicidio se ha dado este año, a pesar del largo proceso de debates que ha culminado con la aprobación en el Congreso del proyecto de Ley de Protección Integral a las Mujeres contra toda forma de violencia, que ayer fue promulgada por el Poder Ejecutivo. La ley fue asumida finalmente en sus fundamentos más importantes, entre ellos el de establecer la figura del feminicidio o asesinato de mujeres como hecho punible, fijando condenas de entre 10 y 30 años de prisión, lo cual modifica el Código Penal, que castiga el homicidio en general con penas de 5 hasta 30 años.

La ley además especifica los distintos tipos de violencia: feminicida, física, sicológica y sexual, contra los derechos reproductivo, patrimonial y económico, laboral, entre otros, e incorpora la perspectiva de igualdad de derechos del hombre y la mujer, y la no discriminación en el currículo educativo. Otro punto importante es que se eliminó la obligatoriedad de que las mujeres víctimas de violencia tengan que buscar conciliar con sus agresores.

Para este 2017 se requiere un trabajo más coordinado por parte de los distintos organismos del Estado que trabajan en el área y principalmente emprender una campaña más decidida de educación y concienciación en los diversos ámbitos de la sociedad, para que pueda frenarse con mayor efectividad esta racha de violencia criminal.

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