Colombia: las Farc comienzan el proceso de desarme y el paso a la vida civil

Todo listo para el inicio de la concentración de las Farc

Desde el día de hoy está previsto que se empiecen a movilizar a las 20 Zonas Veredales Transitorias de Normalización (ZVTN) y siete Puntos Transitorios de Normalización (PTN) los guerrilleros de las Farc que en esos sitios iniciarán su desarme y regreso a la vida civil.

Se espera que esas estructuras, que hasta ahora han estado en zonas de preconcentración, terminen ese proceso de desmovilización en 180 días, según lo convenido en el acuerdo de paz firmado entre el Gobierno y las Farc.

El 40 por ciento de las estructuras guerrilleras están muy cerca de las zonas veredales y puntos transitorios, por lo que se da por hecho que su desplazamiento se concrete en máximo 10 días, dijo a este diario una fuente de las Fuerzas Militares.

El resto de los hombres de las Farc tardarían en llegar a las zonas de concentración cerca de 25 días, teniendo en cuenta que deben recorrer entre 100 y 120 kilómetros.

“De requerir apoyo de nuestra parte para su traslado está previsto el alquiler de buses, lanchas o lo que sea necesario, pero hasta ahora no hemos recibido ninguna solicitud en ese sentido”, afirmó la fuente.

Agregó que entre el 30 y el 31 de diciembre todos los guerrilleros ya deben estar ubicados en los puntos establecidos.

Las partes acordaron que si después del 31 de diciembre falta algún grupo por llegar a las zonas de agrupamiento se informará y se procederá a adoptar las medidas a que haya lugar para facilitar su llegada al punto definido.

“En estos cinco días previos hemos trabajado en las coordinaciones para facilitar el traslado de las Farc y garantizarles la seguridad bajo dos aristas. Primero, que no vaya a registrarse ningún choque entre el Ejército y las Farc; y segundo, que la Fuerza Pública esté atenta a la seguridad de los guerrilleros hasta las zonas veredales o puntos transitorios. Manejamos las coordenadas bajo máximo hermetismo por la seguridad de las partes”, afirmó la fuente.

Sobre el terreno hay 12.000 hombres de la Fuerza Pública para esta labor de seguridad.

EL TIEMPO pudo establecer que esta semana ya estarán en las zonas de concentración 10 sedes locales del Mecanismo Tripartito de Verificación compuesto por Gobierno, Farc y ONU.

De las 27 zonas de agrupamiento final de las Farc, 17 ya están totalmente organizadas en el tema de predios, en 10 aún se están cerrando los procesos de arrendamiento de las tierras, donde se han registrado algunos problemas de logística que el Gobierno, a través de Fondopaz, espera tener solucionado antes de finalizar la semana.

El Tiempo


Ley de amnistía para las Farc continúa en el limbo

El debate político en torno al acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc ha escalado a otros escenarios. La discusión reciente se había concentrado en el momento en el que debía entrar en vigencia el nuevo texto firmado en La Habana. Pero aparentemente la duda quedó despejada cuando el presidente Juan Manuel Santos confirmó que el Día D, es decir, el día en el que empiezan a materializarse los primeros acuerdos, comenzó al día siguiente de que el Congreso de la República tomara la decisión política de darle un Sí al acuerdo. Es decir, el jueves de la semana pasada.

Eso significaba que las Farc, a los 5 días de la refrendación, tenían que empezar a movilizarse hacia las zonas de concentración y “antes de finalizar el año deberán estar en esas zonas”, como lo dijo el propio presidente Santos.

Precisamente, ese segundo punto se ha convertido en el nuevo foco de discusión. Las Farc se negaron a acoger la tesis del Gobierno de que el Día D ya había llegado y argumentaron que éste debía ser cuando la ley de amnistía estuviera vigente, junto con un procedimiento expedito, como el denominado fast track, para sacarla adelante. Eso, indudablemente, generó suspicacias frente a un presunto cruce de cables entre las partes que quedó resuelto, sin embargo, en un comunicado conjunto en el que se reconoció que el acuerdo sí había entrado en vigor.

Pero la preocupación de las Farc sigue siendo la inseguridad jurídica que les genera el hecho de que la ley de amnistía no esté vigente. Incluso, ha surgido la versión de que en el interior de sus filas hay integrantes que se niegan a movilizarse hacia las zonas de concentración. Y aunque el texto está listo para ser radicado, el Gobierno tomó la decisión de esperar a que la Corte Constitucional decida sobre el procedimiento especial legislativo para, ahí sí, tramitarla en el Congreso.

La única respuesta la dio ayer el presidente del Congreso, Mauricio Lizcano, quien al término de una reunión con el presidente Santos confirmó que este año será radicada la ley de amnistía -con mensaje de urgencia si se cae el fast track- y en las sesiones extras del 26, 27 y 28 de diciembre se dará su primera discusión. En enero arrancaría un debate más en sesiones conjuntas para acelerar su proceso. Por eso, no es falso que el tiempo apremia. Sobre todo, porque las Farc tienen claro que la ley de amnistía beneficiará a sus integrantes tan pronto se surta por completo el proceso de dejación de armas y no antes. Eso, al menos, quedó claro en el texto que será radicado. “La amnistía se aplicará individualmente de manera progresiva cuando el destinatario haya efectuado la dejación de armas de conformidad con el cronograma”, dice la redacción del proyecto.

Pero mientras eso sucede, El Espectador pudo establecer que ya se están tramitando los primeros indultos ante la justicia que recaerán sobre aquellos miembros de las Farc que hayan cometido exclusivamente delitos de rebelión y conexos. Esa decisión está en manos del Ejecutivo y, surtido ese paso, no estarán obligados a acudir a las zonas de concentración. Paralelamente, debe haber claridad en que habrá una excarcelación también de quienes hayan cometido delitos no amnistiables. Los condenados por aquellos delitos saldrán de las cárceles, pero van a ser llevados a las zonas veredales y allí permanecerán por un tiempo mientras comparecen ante la Jurisdicción Especial de Paz cuando ya haya sido creada.

Así que más allá de la filigrana jurídica de la ley de amnistía, el pulso político en torno a ésta ya está planteado. Más de 4 mil guerrilleros recluidos en las cárceles del país esperan el momento en que las puertas de las prisiones se abran; y otros miles de combatientes también están a la expectativa de que su situación jurídica se resuelva antes de que dejen las armas.

Y es que aunque el texto del proyecto de ley es tajante en que los beneficios sólo se materializarán una vez se cumpla con los supuestos de verdad y reparación de las víctimas y el compromiso de no volver a delinquir, el Gobierno tendrá la obligación de ofrecer unas medidas transitorias de alivio para combatientes y guerrilleros presos. Esto muy seguramente vendrá en los próximos días de tal forma que los miembros de las Farc sientan los beneficios que se desprenden de la firma del Acuerdo Final de Paz. Simultáneamente, en los cuarteles del Ejército cientos de uniformados también esperan a que el Ejecutivo dé luz verde a las medidas de alivio de quienes en el marco del conflicto armado excedieron sus funciones e incurrieron en acciones delictivas.

El proceso de concentración

Aunque desde hoy comenzaría el tránsito de las estructuras de las Farc desde los puntos de preagrupamiento hacia las zonas veredales transitorias, es claro que por su envergadura el proceso no se dará de un día para otro y tomará, como quedó establecido en la minucia del Acuerdo Final de Paz, un máximo de 25 días a partir de este martes.

Sobre todo teniendo en cuenta que, aunque ya están establecidos los municipios que albergarán las 20 zonas veredales y 7 puntos campamentarios, el Gobierno y las Farc siguen ultimando detalles en algunos territorios en los que no se ha podido llegar a acuerdo o con las comunidades o con los dueños de los predios en donde se concentrarán las Farc para la posterior entrega de armas.

Hoy, por ejemplo, delegados del Gobierno y las Farc visitarán Tibú (Norte de Santander), en donde hay diferencias por resolver en cuanto a la zona veredal que se iba a establecer. “Vamos para Caño Indio, en Tibú, donde hay una preocupación alta sobre un tema crítico, que es el de los cultivos ilícitos. Las comunidades quieren resolver algunos temas que tienen que ver con el proceso de sustitución de cultivos, y piden que haya avances concretos sobre lo que va a ser la futura implementación del punto 4 del Acuerdo Final de Paz”, explica Diego Bautista, director de paz territorial de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.

Entre tanto, las medidas para el desarrollo normal del tránsito de las Farc a las zonas de concentración ya comenzaron a tomarse. Desde la semana pasada la Fuerza Pública viene reorganizando los dispositivos de sus tropas para facilitar el desplazamiento de las estructuras guerrilleras y los vuelos militares sobre las zonas veredales quedaron restringidos a 5.000 pies.

Paralelamente, a partir de este jueves (Día D+7) y hasta que termine el proceso de desplazamiento de las Farc, se llevará a cabo “el transporte de las armas de acompañamiento, del armamento de las milicias, las granadas y municiones por parte de los integrantes de las Farc hacia las zonas veredales, bajo la observancia del protocolo de seguridad para el transporte del armamento”, como quedó consignado en el Acuerdo Final para la Paz, suscrito por las partes.

Cumplida la fase de movilización hacia los puntos determinados -el 31 de diciembre según el cronograma-, la guerrilla entregará un listado completo de los integrantes presentes en cada zona veredal y la Fiscalía deberá suspender las órdenes de captura de la totalidad de los integrantes de las Farc que se encuentren en las mismas: “Se establecerá un procedimiento expedito para la acreditación y el tránsito a la legalidad de los miembros de las Farc-EP no armados. A las personas que sean acreditadas se les resolverá la situación jurídica otorgándoles indulto mediante los instrumentos legales vigentes si no estuviera en vigor la ley de amnistía. Quedarán en libertad a disposición de la JEP en caso de que tuvieran acusaciones por delitos no amnistiables según la ley de amnistía acordada en el Acuerdo Final para la Paz”, reza el documento firmado en La Habana.

El Espectador