Mueren otros cinco niños indígenas por hambre en La Guajira colombiana

Si no se aplican las medidas, seguirán muriendo niños wayuu: líder Rojas

A punto de cumplirse un año de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos otorgara medidas cautelares a favor de los niños, niñas y adolescentes de las comunidades de Uribia, Manaure, Riohacha y Maicao del pueblo wayuu, en La Guajira, frente a temas que los aquejan como la desnutrición infantil, la falta de agua y el acceso a un buen servicio de salud, en este departamento van 81 menores que han muerto por esta causa.

Cinco de estos niños murieron entre el viernes 9 y el sábado 10 de diciembre en los municipios de Uribia y Manaure, según denunció el peticionario de estas medidas, el líder wayuu Javier Rojas Uriana.

Dentro de las medidas, la Comisión solicitó al Estado colombiano que adopte las medidas necesarias para preservar la vida e integridad personal de los menores wayuu de dichas poblaciones y socialice las medidas que se adoptarán con los beneficiarios y sus representantes.

Según Rojas “hay un exterminio sistemático porque los niños siguen muriendo a pesar de esta decisión de la CIDH, pero el gobierno aún no toma acciones reales para proteger la vida de nuestros niños”.

Dijo que son 37 mil niños que han sido identificados con desnutrición en La Guajira según el informe de la crisis humanitaria de la Defensoría del Pueblo, pero “el gobierno no nos escucha”.

Agregó que la teoría de que es un tema cultural no es válida, porque ningún padre wayuu quiere que se mueran sus hijos y prueba de esto es que hay cerca de 300 tutelas en los juzgados de La Guajira para pedir la protección de unos tres mil niños indígenas.

“Además hay unas nueve mil mujeres lactantes y gestantes que están en riesgo de morir de hambre según cifras de nuestra asociación”, aseguró.

La abogada que lo acompañó en la petición a la CIDH Carolina Sáchica, igualmente se mostró indignada y dijo que “los niños wayuu son víctimas del abandono estatal, ya que hace un año se dieron las medidas y no sus vidas no han sido protegidas”.

El secretario de Salud departamental, César Ballesteros, aseguró que “esto es una gran tragedia, pero son muchas las causas por las cuales los niños están muriendo, por ejemplo las vías en mal estado que no permiten que sean llevados a tiempo a los centros asistenciales”.

Indicó además que aparte de la situación que hay en La Guajira, el flujo de la población wayuu venezolana y de niños enfermos la agrava. “Tenemos registros de atención que superan los $1.500 millones en atención a esta población, lo cual se suma a la falta de empleo y falta de agua en comunidades indígenas”, afirmó.

Los últimos

De los cinco niños que fallecieron el fin de semana, tres murieron el sábado y otros dos el viernes, según informó Javier Rojas. Explicó que un niño de un año, perteneciente a la comunidad indígena Urú, en Uribia, falleció por desnutrición severa en una clínica de ese municipio. Añadió que una niña de dos años, que residía en la comunidad Juyasiraim, también de Uribia, murió por la misma causa en el Hospital de San Juan del Cesar, mientras que otro menor de un año, internado en el Hospital de Manaure por desnutrición, falleció cuando lo llevaban en ambulancia camino a Maicao.

Dos niños fueron rescatados en la Alta Guajira. Dos menores, de 2 y 4 años, con un alto grado de desnutrición, fueron evacuados de Punta Gallinas en la Alta Guajira, en una misión humanitaria coordinada por el Centro Nacional de Recuperación Personal y la Secretaría de Salud del departamento.

Al conocer el caso de los menores, las autoridades pusieron a disposición personal médico altamente capacitado que llegaron al lugar y evacuaron a los niños en un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana.

Los menores, que pertenecen a una misma familia, fueron trasladados hasta el hospital Nuestra Señora de los Remedios, de Riohacha, y a una Unidad de Cuidados Intensivos en Maicao, donde son atendidos.

El pediatra Abudi Dasuki del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, afirmó que los hermanitos llegaron con diarrea, vómito, fiebre y padecen de desnutrición aguda severa, por lo que están en muy mal estado general.

Agregó que en total son diez hijos los que tiene esta familia, pero que además la madre tiene cuatro meses de embarazo, por lo que se averigua si los demás hermanitos también tienen desnutrición para coordinar su traslado también.

“En los últimos meses la Institución Aérea ha realizado 5 evacuaciones aeromédicas en el mismo sector por casos de desnutrición, atendiendo las solicitudes en el menor tiempo posible observando los más altos estándares de seguridad requeridos para la operación”, afirmó la Fuerza Aérea.

El Heraldo